El próximo 17 de Octubre miles de ciudadanos vamos a salir a la calle a manifestarnos por la Vida, la Mujer y la Maternidad, solicitando un plan de ayuda al embarazo no un plan de muerte. Allí habrá gente de todos los tipos, creyentes y agnósticos, de izquierdas y de derechas... porque que nadie se engañe, estoy segura de que hay votantes del "cejageta" que no están de acuerdo con el asesinato de seres humanos no nacidos de 16 semanas. Si nos movilizamos por asesinatos, actos terroristas... ¿cómo no hacerlo por los que no tienen voz, por los que no sentirán el abrazo de sus padres, ni el viento en sus mejillas? El aborto es un drama no sólo para la vida que se apaga. No se dice lo que sufre la mujer que lo hace. No hay derecho que se les empuje a matar a sus propios hijos por razones económicas o porque no se les presenta otreas alternativas. ¿Alguien se ha preguntado cuántos descubridores de vacunas se han quedado en el camino? Apostar por la vida es algo de valientes, desde luego, pero hay muchas organizaciones que ayudan. Y repito, no son sólo las instituciones eclesiásticas, que hay ONG's aconfesionales que también apuestan por ello. ¿Es normal que a los asistentes sociales se les obligue a dar un listado de centros donde abortar está subvencionado pero no se les permita desde el gobierno dar el listado de entidades que les pueden dar la otra opción? Y no es sólo el gobierno central, que las comunidades también hacen lo suyo. 

Sí, cada vida importa y por eso merece la pena dejar la comodidad y venir a Madrid el 17 de Octubre, a la Puerta del Sol, a una fiesta de las familias, cada uno en su situación. ¿No decían algunos políticos que la calle era suya? Pues que lo demuestren esta vez, que escuchen a los ciudadanos, a los que representan. Esos ciudadanos que son algo más que pagadores de impuestos o posibles votos. ¿Están buscando respuestas a la crisis? Que empiecen revisando los valores de la familia. Si les importan los votos, que piensen los que han perdido con los abortados. No me cansaré de decirlo, todo lo que está ocurriendo proviene de un problema de fondo, lo que está fallando es la familia. Los hijos se ven como una carga, como algo que te quita libertad. Cuando dí la noticia de que estaba embarazada más de uno me dijo "se te acabó el dormir". Bueno, quizá duerma menos, pero sueño más despierta, tengo una luz más en mi vida, una responsabilidad mayor. A veces asusta, a veces me lo comería; pero nunca me he arrepentido de verle la cara, de darle la oportunidad de vivir. Porque tiene derecho a vivir. Desde su misma concepción, Dani ya era un ser distinto a mi y quien ha estado embarazada lo sabe. Otra cosa es que quiera aceptarlo pero lo sabe, los cambios corporales te lo demuestran.

Esta vez no puedo quedarme en casa. Hay que estar allí, porque la vida importa. No es un partido de fútbol, ni un concierto, ni unas rebajas. Son vidas de unos pequeños las que están en juego. ¿Servirá de algo? Lo que no sirve de nada es quedarse en casa si no hay impedimento grave para no ir.