Mientras todo el país anda hablando de una foto desafortunada, yo estoy a lo mío y voy a hablar de lo que me importa. Total, ya se han gastado muchos minutos en hablar de la vestimenta de unas adolescentes y en mi blog, quien decide la actualidad soy yo. Mi actualidad es que estamos montando un acuario. Al peque de la casa, le encanta la película de "Buscando a Nemo" por lo que nos hemos lanzado a la aventura de montar un acuario de agua salada, no muy grande. Unos 200 litros que hace que si no tenemos mucho tiempo libre, ahora tengamos un poquito menos. Y, caray, un poco más y nos hacemos la carrera de ciencias del mar porque es tremendo lo que hay que saber para que todo esté bien. Test de los componentes más variopintos (nitritos, nitratos, calcio, magnesio, fósforo, amoniaco...) que si algas, que si bacterias, que si la arena, que si la roca viva, el tipo de luz, el tipo de comida, los peces, los invertebrados... un montón de cosas que desconoces. Lo primero es decidir si agua dulce o agua salada. El agua dulce es, supuestamente más sencillo, pero el agua salada es más vistosa. Como a Dani le encanta Nemo, decidimos que era de agua salada. Por ahora es un hobbie de lo más entretenido. Algunos nos han dicho que tener un acuario trae mala suerte. No sé, no creo en esas cosas. Para mí es como tener una ventana al mar, en un año en que no hemos tenido vacaciones y que ya empieza a hacerse cuesta arriba. Poder dedicar al día 5 minutos a escuchar el caer del agua, el movimiento de las algas, buscar las caracolas o ver a los peces... poder pensar 5 minutos al día en algo que no sea trabajo ya es algo que merece la pena. Saca de la rutina habitual y devuelve a una realidad diferente. Una realidad que está más allá de dinero, de historias negativas, de crisis o de partidos de futbol.
¿Cuántos peces tenemos? Por ahora 3 damiselas. No sé si son machos o hembras. Son de especie Domino, Chromis y Stegastes... ya les hemos puesto nombres: Dominó, White y Gris. Gris, antes era black, pero Dani nos demostró que no era del todo negra así que se le ha cambiado el nombre. Parece que si no le ponemos nombre era como si nos dieran un poco igual. Ahora, de vez en cuando paro para ver cómo corretean por su nuevo hogar, por el acuario en el cual nos quedamos embobados mirando. Si se aclimatan bien, en unos días meteremos los pez payaso, los nemo como dice Dani. Nuestra idea es meter un pequeño tiburoncillo y todo. No podemos tener mascotas como perros y gatos por nuestro horario y por incompatibilidades alérgicas, así que los peces son la mejor opción. ¿Qué pasará cuando nos vayamos de vacaciones? Bueno, siempre nos hemos arreglado, no creo que con esto sea diferente. ¿Cuántos peces más meteremos? Calculo que unos 15, como máximo porque los que tenemos en mente crecen hasta unos 14 centímentros, menos el tiburón cebra que puede medir 30 cms. Además queremos meter anémonas, puede que nos salga algun coral.
No me esperaba que este mundo en el que nos estamos adentrando fuera tan divertido. Ver a los peces recorriéndose el acuario o a las caracolas limpiando las piedras o buscando a las leopardo que se adentraron en la arena del fondo y no las hemos vuelto a ver, es mucho más divertido que ver la televisión. No me extraña que haya personas que hagas meditación enfrente de los acuarios.
Puedes pedírmelo a mi, si lo quieres dedicado y con un marca páginas, por correo en la siguiente dirección
ultreiablog@gmail.com






Debe ser una preciosa ventana al mar, seguro. Quiero ver fotos, eh!!!!
Un besote y feliz domingo junto a los tuyos.
Hola Ultreia:))
Uy... !!!!qué bonito!!! Y que entretenido, doy fé...
¿Doscientos litros? Y lo de "no muy grande" imagino que lo dirás con ironía... Tenía 100 litros el mío y ya me parecía una enormidad... ;)
Lo tuve en la oficina, como cinco años..., quizá algo menos. El caso es que lo recuerdo como algo que tuve mucho tiempo (curioso lo que relativizamos) y que me gustaba mucho. Se lo vendieron barato a mi jefe, y un dia se presentó en la oficina con un "¿te gustan los peces?" "sí, mucho", respondí. Pues luego vendrán a traer una pecera que he comprado...
Y automáticamente se me adjudicó (ó me adjudiqué) la tarea "mantenimiento" de la pecera. Que pasó desde tener que sacar toooooda la arena (jarra a jarra, hasta llenar el cubo, que se tiraba al water, y vuelta a empezar), limpiarla, alimentar peces, poner plantas, reponerlas cuando se las comían (ó se estropeaban, de todo hubo). Al poco ya me encargaba yo de comprar peces nuevos (la verdad es que se me fue un dinerito en peces: evidentemente me lo podía permitir), me pillaba unos berrinches de campeonato cuando se morían... Era tropical, pero de agua dulce. Y tenía sus "culebrillas" que drenaban la arena, sus limpiafondos...
:(
Alguna vez he contado que, fijo, si es cierto eso de que en los últimos segundos de vida pasa cual diapositiva por delante de uno lo más crucial... estoy segura de que una de las imágenes será la que recibí al, tras un traslado desde un megalocal de 80 metros a otro de 33 (y en pasillo: lo más ancho, metro y medio) abrí el cierre... y me encontré con todo apiñado, incluido el acuario de 100 litros... Ufff...
Seguro que os lo vais a pasar bien. Y Dani, estupendamente mirando sus Nemos...
(No sé si lo de ponerles nombre es la mejor de las ideas... Lo digo por experiencia: hay veces que algunos se mueren con una facilidad pasmosa. E igual sin nombre, qué sé yo...)
Como dice Julia: !!!queremos fotos!!! Que ésas nos interesan mucho más que las de las adolescentes góticas pixeladas... ;)
Muchos besos:))
Una pecera de esas dimensiones, te vá a quitar un poquito de tiempo, cierto...pero te vá a dar ratitos verdaderamente lindos con Dani...y si llegaras a ver alguno de nuevo...entonces será la bomba, ya verás!!
disfrutar de esos momentos, de los peces y del nene.
besitos
pd...joooo, yo tambien quiero ver una foto!!!