Cata me ha nominado para un meme que parte de Diasazules. Transcribo el texto original del contenido del meme:

La mayoría de las cosas que uno tiene en casa son nuevas, compradas, sin historia o con una historia tan pequeña que no es capaz de decirnos nada. Pero todos tenemos algunas cosas especiales, con su historia, son cosas que han vivido en otro sitio, en otra casa, en otra familia, en otro país. Y eso las hace muy especiales. Estas son las mias.

Bueno, me pone en un aprieto porque la mayoría de las cositas con encanto se quedaron en casa de mis padres. Pero no sé, puedo sacar algunas fotos de algunas cositas que tenemos por aqui. No de todas porque Dani duerme y no puedo ir al despachito que es donde hay mas. Ya os las iré mostrando en otros post. Poco a poco:

Una máquina de chicles como las de toda la vida. Regalo de mi marido para el dia de los enamorados, si no recuerdo mal. No lo recuerdo bien, por un motivo muy simple: nosotros no necesitamos un día especial para regalar algo ¡Y funciona! Se traga las monedas de 5 centimos de euro que es una maravilla. Está puesta en el comedor, en el estante de los libros de cocina y de las guías, como puede verse. ¿Por qué me gusta? Primero porque me llamó la atención cuando la ví en la tienda y segundo porque no creo que haya muchas casas con una máquina de chicles. Cuando se acaben, puedo llenarla de gominolas o de lacasitos. Le da un toque especial al salón.

El teléfono. Parece antiguo pero funciona a las mil maravillas, cuando no está descolgado, por supuesto. Cuando Dani duerme, para evitar "llamadas molestas" como por ejemplo las numerosas ofertas de conexión a internet, que no me interesan, siempre está descolgado, lo que hace que localizarnos a veces sea una misión imposible. Hoy más que todavía no he conectado el móvil. Fue un regalo que le hicieron mis hermanas a mi marido.

He cogido una muestra de los numerosos gatos de madera que tenemos por el salón... bueno, más bien por toda la casa. Nos encantan. Alguno diría que es por la costumbre de que los gatos protegen contra los malos espíritus. Lo cierto es que a nosotros nos gustan sin un motivo especial. Le dan un toque muy particular a la casa. No coleccionamos platitos de porcelana, o cajitas... nosotros tenemos gatos de madera que son los únicos que no le producen alergia a mi marido. Éste por ejemplo es una de las últimas adquisiciones. Está en las estanterías de los juegos de consola, en la zona de no tocar de Dani... están a una altura que cuando Dani llegue ya conducirá, pero bueno.

Apa, Secur y Tas, los primeros peluches que me regaló mi marido. Yo no soy de ositos amorosos, sino que me gustan los peluches curiosos. Apa, el cocodrilo, mide un poco más de un metro y su historia se remonta a cuando éramos novios. Estábamos en una tienda de juguetes mirando regalos para mi sobrina (en aquel entonces era sólo mi sobrina, no nuestra) y ví el peluche. Me encantó y Jose se quedó con la copla. Se recorrió medio Parque Oeste con él bajo el brazo y quedamos en el Tres Aguas. Yo tenía un dolor de cabeza monumental, después de 6 horas de filosofía y no me apetecía nada quedar, pero Jose me insistió tanto que quedamos. Me dijo que abriera el maletero de su coche y allí estaba. Me encanta abrazarlo. Se llama así, por el apodo de mi marido. ¿Secur y Tas? Son de mi primer cumpleaños juntos que celebramos en Faunia. Dani se ríe mucho con ellos porque le recuerda a Happy Feet. ¿El nombre? Proviene de que conseguimos invitaciones en la empresa.

Éste es Charrito, mi lamparita de noche. Es un regalo de Jose de cuando éramos novios. Me encantan las lámparas así, son muy útiles porque su luz es muy cálida y si tienes que levantarte, alumbra pero no deja ciego. Se llama así porque lo compró en Salamanca unas navidades antes de casarnos. Lo he visto en Madrid también. Pero éste es muy especial. Cuando Dani dormía con nosotros era la única luz que podíamos dar sin que se despertara. Más de una noche lo he encendido para comprobar que mi angelote dormía sin problemas. Cosas de mami.

La cajita-joyero de mi abuela que en paz descanse. Tiene su historia, es uno de los recuerdos de mi abuela. Me la dio mi tía cuando ella murió. Todos tenemos algo de ella aunque no fue un reparto en plan "carroñero". No la uso. No me gustaría que se rompiera. Ella la tenía en su habitación. Creo que se la regaló mi tía en uno de sus viajes, aunque no sé en cual. Todavía hoy cuando la veo me hace que me salte alguna lagrimilla. Creo que es lo más antiguo que tengo en casa.

Y para terminar, nuestro "chino", el exprimidor. Regalo de mi tía, es mucho más bonito que un exprimidor eléctrico y además es decorativo. Es muy práctico y se maneja muy bien.

No puedo seguir mostrandoos cositas porque Daniel, el pitufillo encantador cuya foto inicia el post y que es "la cosita" más linda para su mamá, acaba de despertarse y está pidiendo desayunar. ¿Nominaciones? A todos aquellos que no la hayan recibido hasta ahora.