Estos últimos días se habla mucho de independencia. Países que apoyan a la ciudadanía de un territorio para que sea independiente. Países que no aceptan el separatismo y se meten en camisas de once varas hablando de otros casos. Hombre, no sé, establecer la independencia de forma unilateral es algo, por lo menos curioso. ¿Por qué el apoyo internacional? En lo que se refiere a Kosovo, está bastante claro que las barras y las estrellas tendrán una nueva base en Europa. Quizá por eso, los que antiguamente tenían la hoz y el martillo andan un poco "rojillos" de enfado. ¿Hace falta el reconocimiento internacional para que se haga un país? Supongo que sí. Algunos se han declarado independientes y nadie les ha reconocido, como dos de las provincias de Georgia. Y lo curioso es que la independnecia de unos es la división de otros. La Unión Europea no sabe cómo posicionarse. Unos lo aplauden y otros se niegan por diferentes motivos. Eso sí, por si algunos pensaban que el separatismo se aceptaba en Europa, ya se han lanzado a decir que el caso de Kosovo no crea precendentes, sino que es único.

Supongo que mas de uno estará pensando en el caso vasco y el catalán en España. Los nacionalistas vascos ya se han pronunciado diciendo que la soberanía de la ciudadanía tiene ese derecho. Los catalanes no han abierto la boca, salvo los cuatro impresentables que han usado la violencia para defender sus ideas. Hace poco un amigo me preguntaba qué pensaba de la situación española. Yo le dije que la cosa no pinta demasiado bien, con cada uno tirando para lo suyo. Creo que, si por ejemplo, se hace un referendum en Euskadi para decidir si son "un país" dentro de España, la ciudadanía de las demás comunidades deberían decidir si quieren que sea así o no. Porque, a lo mejor a los demás no les interesa que se unan; pero creo que todos deberían manifestarse. Por no hablar de que no veo que Francia vaya a dar la independencia a los vasco-franceses. ¿El país vasco también son los navarros? Ellos tienen una historia por ellos mismos como para unirse a ese tipo de historietas. ¿Y Cataluña? La verdad es que me río cuando oigo hablar de los paises catalanes. ¿Cuándo han existido fuera de la mente de cuatro "sofistas"? Porque, que yo recuerde siempre han pertenecido al reino de Aragón. Habría que preguntar si los valencianos y los mallorquines se sienten, provincias de Cataluña. En un mundo en que se tiende a estar juntos, algunos siguen viviendo en un pasado que se me antoja por lo menos inexistente. Al menos, en los libros de historia que me he leído, eso no existía.

Independencia. ¿De verdad el ser humano es independiente? No me lo creo. Por las autopistas de la libertad, nadie se atreve a conducir sin cadenas, como diría Sabina. Dani está ahora en el parque, ya no está en mi vientre; pero eso no lo hace independiente. No puede valerse por sí mismo. Necesita que le dé de comer, que le cuide, mi cariño, que le cambie los pañaletes, que le lleve agarrado a mis manos cuando da los pasitos... y los adultos nos creemos seres independientes. Jajaja. ¿Quién no depende del sueldo para comer? Nos creamos nuestras propias cadenas. Muy pocos aguantarían a estar sin BlackBerry, Palm, PDA, móvil, ordenador o televisión. Y muchos menos pueden vivir sin amor, sin los conocimientos que nos han transmitido los demás. Nuestras batallas son ganadas en un 95 % por otros. Llegamos al restaurante y otros nos traen comida. No nos hace falta buscar nuestro sustento como los animales salvajes. Duraríamos muy poco si nos perdiéramos en una montaña o estuviéramos en una isla desierta, por mucho espíritu de aventura que tuviéramos. No somos tan independientes como queremos aparentar. Ni siquiera nuestras ideas son originalmente propias. Muchos son "producto" de la ley de educación que estuviera en vigente en ese momento. Todos tenemos un padre y una madre, aunque algunos digan que eso ya no es políticamente correcto. Hasta esos intentos de ser uno mismo, tienen raíces, son suma de muchas piezas.

Diría que no hay nada en el mundo que sea exclusivamente mío, tuyo, o del de más allá. Cuando vemos un edificio, algunos lo nombran como una obra de tal o cual arquitecto. Pero no es una denominación correcta. Ese edificio es de cada albañil que puso ladrillos en él, fontaneros, encofradores, yeseros, carpinteros... lo que pasa es que, como en todo, alguien tiene que firmar; pero de ahí a que sea de un solo individuo va mucha distancia. Un proyecto, aunque sea pequeño, es de muchas mentes. Por lo que la independencia, realmente, podríamos decir que es un don divino... hasta en la naturaleza está el ciclo de la vida que hace que todos los seres se necesiten unos a otros para vivir. Si rompemos el equilibrio, ya la hemos montado. El cambio climático, la extinción de especies, todo eso se debe a que el equilibrio es frágil. Si acabamos con un depredador, entonces habrá plagas...

Alguien lo llamaría el efecto mariposa... nuestras acciones no son independientes y nuestras decisiones pueden afectar a personas que no nos conocen, ni a las que conocemos. Para mal... o para bien. Si siguiéramos la regla 3 seguramente estaríamos mucho mejor. ¿La regla 3? Sí, no es una regla de 3 sino la nº 3. El enunciado diría algo parecido a lo siguiente "Cada día haz algo bueno para ti, algo bueno para quien conoces y algo bueno para quien no conoces". ¿Utopía? Tristeza. ¿Tristeza? Sí, porque lo hemos complicado todo, que parece algo imposible. Hacer algo bueno por alguien a quien no conoces es relativamente sencillo. Te haces socio de cruz roja, de una ONG y parece que esa parte ya está resuelta. Hacer algo bueno por alguien a quien conoces, tampoco parece demasiado difícil. Un regalo, un detalle y ya está. Con nosotros nos cuesta, aunque parezca lo más fácil. Cuesta porque no solemos ser demasiado buenos con nosotros mismos. Nos exigimos mucho y no nos permitimos fallos. Nos imponemos una dieta, nos cargamos con una tabla de ejercicios de gimnasio... creemos que tener disciplina absoluta con nosotros es lo mejor que podemos hacer. Pero nos dejamos influenciar por lo que dicen los demás, nos llenamos de complejos y adoptamos el papel de víctimas ante la vida. Nos creamos esferas: el trabajo, la familia, la pareja... ¿y el yo? Me olvido de mi, con una facilidad pasmosa; porque siempre me han dicho que el individuo que se mira a sí mismo es un egoísta, un egocéntrico y no... mirarse a uno mismo no tiene nada que ver con eso. Querer hacerse compañía a uno mismo, ir al cine solo, viajar solo, pasear solo no es de raros... no se trata de que no tengas a nadie que te acompañe, sino que de vez en cuando necesitamos nuestros momentos de doble "s": silencio y soledad. Aunque estés en el metro, en el bullicio de una fiesta o en la oficina. Y es que, si estamos bien con nosotros mismos, podremos hacer más y mejor por los demás. Dotaremos de contenido a nuestras obras y no importará que todo lleve plasmado mi nombre, los méritos serán de todos. Se creará la verdadera cadena que une a todos, la solidaridad de verdad, sin pedir nada a cambio.

¿Independencia? ¿De verdad serán independientes los kosovares? Bueno, antes dependían de Serbia y ahora dependerán de otros. Hasta el país más poderoso del mundo es un coloso con pies de barro. Demasiadas interconexiones como para decir que nada te afecta. Y quien piense lo contrario, que eche un vistazo a la economía mundial y comprenderá la verdadera razón de muchos conflictos, no sólo armados, sino también naturales. Lo que es malo para unos, puede ser bueno para otros. Hasta el cambio climático, que está llevando lluvias a unas latitudes que no las conocían de forma tan abundante. Quizá lo que sea malo para 40 millones de personas, puede beneficiar a 500 millones... y llegamos a unas cifras que más que los individuos se miran friamente las estadísticas. Si te pilla en el mal número, lo sentimos. Es como estar en el mal lugar en el mal momento. Hay algunos que nacen con estrella y otros... estrellados.

Hace poco hablaba de los pueblos abandonados, pensaba si sería posible que una ciudad tan grande como Madrid podría dejar de ser habitada, acabara vacía... no sería la primera vez en la historia. Ciudades enormes que se quedan sin pobladores, sin motivos aparentes, convirtiéndose en espectros, en piedras, en ruinas. Es lo que lleva aparejado el progreso, nada dura para siempre. Ni siquiera los objetos, las ciudades, son independientes. Pienso por ejemplo en las ciudades perdidas de la antigüedad. Los arqueólogos siguen buscando su ubicación. El recuerdo de sus moradores se borró y nadie sabe sus nombres... aunque fueran en el pasado poderosas. Las veces que he ido a Roma lo he pensado ¿Qué ha quedado de aquellos que conquistaron el mundo? Unos cuantos pedruscos, unos nombres y poco más. Hasta la ciudad más esplendorosa tiene su decadencia. Los dueños del mundo antiguo ahora son lacayos de otros. En el territorio de Felipe II no se ponía nunca el sol. El puesto de superpotencia mundial cambia cada cierto tiempo. Nada dura ni es eterno bajo el sol. Todo está interconectado. Porque, aunque ahora se consiga la independencia, puede perderse si el periodo de la historia cambia. Lo que verdaderamente nos hace libres es el corazón... y no precisamente cuando nos lo quedamos y está vacío, sino cuando lo entregamos. En ese momento la independencia, supuesta independencia, se convierte en libertad, en voluntad propia... y descubrimos el centro vital, la estabilidad. No quiero decir con ello que los "singles" no puedan ser felices, porque he dicho entregar; no que haya que entregarlo a una persona, puede ser una causa noble, a los ideales o a las creencias. Desde luego que, para mí, cuando entregas el corazón a una persona y esa persona te corresponde es lo mejor que hay... pero lo dicho, para mí, en mi vida, que está montada en pareja.

La tercera definición del diccionario de la Real Academia de la Lengua, nos explica que la independencia es entereza, firmeza de carácter. Según esa definición hay muchos que son independientes, aunque no todos los que presumen de serlo. Por ejemplo, un diario español indica que es independiente, cuando en realidad, en periodismo no hay nadie independiente. ¿Por qué? Porque en el momento en que trabajas para una empresa, debes seguir su línea editorial y política, con lo que eso de independiente es mucho decir. En este caso, la independencia es como la objetividad, un ideal muy pero que muy complicado de conseguir. Y quien piense lo contrario se engaña. Nadie que trabaje con la palabra es independiente. Quien no se debe a sus ideas, se debe a sus creencias y si no a su estómago. Como diría Ortega, yo soy yo y mis circunstancias, con lo que puedo ser firme de caracter y amoldarme a las eventualidades de la vida. Las ideas rígidas no existen, pues tarde o temprano saldrá una teoría enumerando los fallos de la anterior. Es un ley de la ciencia, yo diría que de la humanidad. Lo que triunfa hoy, será cuestionado mañana.