¡Al fin me acabé "el viento de la luna"! Llegué a pensar que no lo conseguiría. Me ha costado meses... y si soy sincera, creo que no me he enterado ni de la mitad de la historia. Demasiados detalles, demasiada oscuridad... ¿y el final? casi me corto las venas. Pero he conseguido leérmelo, y sinceramente, dudo que me lea algun libro más de ese autor. No me gusta y puedo decirlo después de darle la oportunidad. Cuando acabé cogí "Camino de hierro" de Nativel Preciado y me lo leí en dos días. Una historia sencilla, que me llevó a un lugar que tengo ganas de conocer, León. Y después de "Camino de hierro" ¿qué me leo mientras espero a Harry Potter? Tengo varios libros pendientes (más que los de la foto); pero no sé si podré leerme alguno antes del 21 de febrero. Sí, soy fan del mago de Howgarts. Me he leído los 6 libros anteriores y ahora que se acaba, quiero estar más o menos libre para devorar el 7º en cuanto caiga en mis manos. No voy a reservarlo, porque siempre se consigue. Recuerdo que uno de ellos, el 5º si no me falla la memoria, me lo compré en una librería pequeña del pueblo (aunque título de ciudad) de mi marido, cuando éramos novios.

¿Qué tipo de libros me gustan? Diría que de todo. Aunque tengo mis preferencias, por supuesto. Mi biblioteca la componen obras de pensamiento, filosofía, religión (budismo, catolicismo, islam... de todo se puede aprender), relatos de viajes, de empresa, de comunicación, cancioneros, libros de historia y un cajón de sastre donde se engloba lo más variopinto, la mezcla de todo lo anterior y lo que no consigo catalogar, algunos best-seller (que no entiendo cómo vendieron tanto) y obras maestras de personas que publicaron uno y nunca más se supo, algunos de los llamados "autoayuda", autores extranjeros y españoles... libros de obligada lectura y de los de leer en el metro o en el tren. Libros de coches de mi escudería de F1... de pilotos, de modelos clásicos. Vamos, que regalarme un libro a mi es arriesgarse a que lo tenga repe. Además, tengo la manía de leerme los libros, no los uso para decorar. Y si a eso, le añadimos los de arte, ciencias, informatica, idiomasy demás de mi marido, creo que Daniel va a poder elegir lo que le interese y seguro que hay algo en la biblioteca familiar. Eso sí, lo que casi no tenemos son enciclopedias. Desde que se inventó la Encarta, tener enciclopedias es algo del pasado.

Hace poco leía la encuesta de que los españoles leemos pocos. Los madrileños se salían de la media. No lo sé. No hay mucho tiempo para ello. Pero hay muchos que leen en el transporte público o que apagan la tele hartos de políticos intentando vendernos la moto. Claro que, si te pasas 8 horas al dia delante del ordenador, llegas a casa con los ojos pidiendo colirio a gritos. Sacar tiempo para leer es algo difícil, aunque no imposible. En mi caso, leo mientras Dani está jugando en el parque, durmiendo o si está jugando con su papá. Mi marido,sin embargotiene "el juego de los abalorios" de Hesse desde antes de casarnos. Y no sé cuando lo acabará. El libro es denso y es de los que hace que te pares en cada párrafo. Yo me lo leí en Humanidades. Me encantó, aunque creo que habría podido sacarle más. Es de los que me gustan, de los libros que hacen pensar aparte de pasar el rato. Hay que atreverse a leer algo denso de vez en cuando. También tiene uno de físicas pendiente. Y yo voy y le regalo otro. Para cuando va en el avión, uno ligerito, la segunda parte de los pilares de la tierra.

Los libros se defienden solos. No es necesario estar de acuerdo con el escritor para que te gusten. A mi me pasa con los de Julia Navarro. Sus opiniones políticas distan mucho de las mías; pero eso no me impide disfrutar de su literatura. Al igual que puedo tener unas creencias y no por ello cerrarme a los libros que hablen sólo de catolicidad. Son como un ente que sale del autor y que deja de pertenecerle. Son muchos los que leen y releen un libro hasta saberse párrafos enteros, haciendo propias algunas de sus frases. Libros que te transmiten paz y que buscas en las estanterías para citarlo en un artículo, o para descansar, que no dormir. Creo que si no leo al menos unas cuantas páginas de algun libro al día no sería yo. A Paulo Coelho, por ejemplo, lo tengo siempre en la mesilla. Voy cambiando el libro cuando va publicando, pero no falla, da igual si estoy en mi casa, en un hotel o en casa de mis suegros. Siempre hay un libro suyo que va conmigo. Y si se me olvida, lo echo en falta en cuanto llego.

¿Libros virtuales? Soy de las que le gusta el olor del papel. Ante el ordenador ya estoy demasiado tiempo como para leer un libro en word o pdf. Lo he intentado a veces, pero soy incapaz. Los mails por ejemplo, si son largos, los hago en plan lectura rápida. Pero no tiene el mismo encanto, leer en papel que en la pantalla. Está bien para los periódicos, para ciertos documentos, para los recibos del banco, o para los blogs ;-) Creo que nunca podrá desaparecer el tener un libro en las manos, el buscar un marcapáginas idóneo, el olor a nuevo, a aventura aun sin empezar... tiene un cierto halo de intriga, de nostalgia, de riesgo... Es conocer algo que de otro modo quizá ni nos plantearíamos. Pueden convivir perfectamente los libros con los ordenadores, las PDA's, Palms o Blackberry.

He podido escribir un poco más tras mi paseo con el peque. Mi maternidad también me ha aportado una buena cantidad de libros, a los que recurro de vez en cuando para ver otras ideas.