Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, más conocidas como FARC, se autodenominan Ejército del Pueblo. Yo diría que son narcoterroristas que lo último que defienden es al pueblo, pues lo que les interesa verdaderamente es enriquecerse. Son asesinos deshumanizados que buscan imponer sus ideas con las armas. Bueno, diría más bien que quieren imponer su voluntad, porque ideas no creo que tengan demasiadas. Secuestran a personas, las atan a los árboles, los tratan como a perros, dejan a sus familias sin noticias durante años, extorsionan, reclutan a menores para seguir cometiendo sus fechorías... No me cuadra que defiendan al pueblo, cuando realmente deberían defender al pueblo de este tipo de grupos paramilitares. Son terroristas que sólo buscan su voluntad, nada mas, y todo lo que digan para convencer de que tienen motivos para su lucha, son inventados, datos para enmascarar la realidad.
No he estado en Colombia. Pero eso no significa que no me sienta completamente solidaria con el pueblo colombiano que quiere vivir en paz, trabajar por un futuro mejor y poder disfrutar de la belleza de su país sin bombas, sin miedo. Y tienen derecho a vivir tranquilos, ver a sus hijos crecer, realizar sus sueños... Y como yo, piensa mucha gente en el mundo entero. Personas que se han unido al movimiento NO MAS FARC y que ayer se manifestaron en 130 ciudades, desde Bogotá a Pekin, pasando por Tokio, Londres, París, Madrid, Caracas... miles de personas han gritado NO MAS FARC. Todo proviene de una iniciativa de dos jóvenes queconvocaron a través de Facebook para levantar un millón de voces contra las FARC. Que se haya conseguido o no, es lo que menos importa. Lo que impresiona es que una iniciativa lanzada por internet haya tenido la repercusión de que en 130 ciudades, se hayan levantado voces contra un grupo terrorista. Se puede pensar que es normal que se manifiesten en el país que sufre a ese grupo; pero en este caso se han unido otros países y otras personas que no eran colombianas. Personas que han decidido actuar, ponerse en pie y reclamar justicia y paz, sin alaracas políticas. Ciudadanos solidarios que dejan de tener miedo y ponen la cara, aun a riesgo de que en Colombia sean reconocidos y tenga consecuencias. El resto del mundo está con ellos y eso es lo que les importa. Porque estamos con vosotros, colombianos, que buscáis la paz, la libertad y la justicia.
Yo no he ido a la manifestación. En Madrid era a las 18.00 en la plaza mayor. Dani está acatarrado y yo ando griposa. No era buena idea ir, aunque en mente estaba allí, con los claveles blancos y las velas. Pensando en que no es justo lo que le están haciendo a un país entero, a tantas familias de secuestrados, de asesinados. Les están robando la tranquilidad de poder preocuparse de qué dan en televisión esta noche, si funciona la ADSL, qué hacer de cena o cómo pagar la hipoteca... problemas normales. No tener que estar con mil ojos por si alguien te sigue o te ha puesto una bomba lapa al coche o quiere llevarse a tu hijo o a tu hija a la fuerza para cargarse de un plumazo toda la educación que les has dado y llenarles la cabeza de odio, rencor y maldad.
Mi granito de arena, mi voz se levanta en la red, en el instrumento en el que surgió el primer grito. Ojalá sean muchos los que se unan, más de un millón, más de dos... porque somos más que ellos los que pensamos que los terroristas sólo pueden dejar las armas y rendir cuentas con la justicia.
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Estoy con lo que expresas amiga.
Cuidate y mejoraros del catarro.
kisses