Quien tiene hijos menores de 6 años, conoce de sobra a este personajillo y a su banda. Para quien no lo conozca, les presento a Pocoyo, el peque de azul. La elefanta rosa es Ely, el Pato y el perro que si no me he enterado mal se llama Lula. Faltaría nuestro amigo Pajaroto (aunque siempre a Pocoyo le entiendo Pajarodo). Es, con diferencia, una de las mejores series para los niños que se pueden ver en televisión. La dan en la TVE 2, por las mañanas y de verdad que la recomiendo. De hecho, lo divertido es ver cómo Dani se queda embobado con la serie y se pone a dar palmadas cuando oye la musiquita, aunque esté en su habitación. La reconoce y le entusiasma. También es cierto que la concentración varía y al final termino yo viendo los episodios y él jugando con sus peluches.

Pocoyo es una serie que me gusta. No sólo porque la idea original sea de unos estudios de Granada, sino porque son sencillos y bastante educativos. En este tiempo de dibujos animados extraños, Pocoyó es una estupenda opción. ¿Por qué hablo hoy de él? Bueno, seguramente porque es viernes y mis neuronas andan un poco vagas. Quizá porque he visto el set de baño que tiene Dani o porque hoy no hemos llegado a verlo en la tele, con lo que me ha tocado tirar de DVD. Lo cierto es que el muñequito al principio no me hacía ninguna gracia y ahora me permito hasta recomendarlo. Con sus colores vivos y su manera de enseñar y de aprender. Pienso en que en mi época no había cosas así. Cierto es que en mi época también había televisores en blanco y negro por lo que los colores no eran tan importantes. Por no hablar de que eso de ver la tele con meses era casi imposible. Eran otros tiempos, otra educación y había otras cosas. En mi época, y que conste que no soy tan vieja, no había sillitas de coche para niños, ni tantos juguetes con canciones... algo que agradecerían mis padres, porque nosotros ahora entre la ardillita, el gusano que come manzanas, el tambor con caja de ritmos, la bruja, la abejita y la arañita, salimos con un dolor de cabeza, si se pone a jugar con todo al mismo tiempo, de aupa. Son épocas distintas.

Bueno, mañana más y mejor (seguro) que hoy Dani quiere jugar con su mamá mientras ponemos otro capítulo del peque de azul.