La historia que voy a contar es completamente cierta. Me ha pasado esta mañana. Estaba hablando con un amigo por el mesenger y me llega un mail, de alguien que no conozco pero que su apellido me es "desgraciadamente" familiar. Y, ¿quién sabe por qué? le contesto preguntándole quién es. Con el deseo de que no tuviera nada que ver con esa persona del pasado al que sólo mentarle ya me trae malos recuerdos. El chaval me contesta pidiéndome disculpas, explicando que se ha equivocado porque su novia se llama como yo y se ha equivocado en el mail, que es muy parecido al mio. Yo le digo que no pasa nada, que sus mails han sido divertidos y que me he reído un rato y que no me ha molestado. Total, que seguimos mandándonos mails hasta que me pregunta de donde soy. Al decirle de Madrid, el chaval me dice que sus padres son madrileños y que le encanta Madrid y me dice de dónde es él. Nos agregamos como contacto y seguramente volveremos a encontrarnos otro día.

Éstas cosas antes no pasaban. Son las cosas de la red. Otra persona quizá habría pasado de escribir o de abrir el correo. Mi antivirus funcionaba y no parecía nada malo. Y como estaba relativamente tranquila, hemos empezado a hablar. ¿Casualidades? Nunca he creído en ellas. Si el chaval tuviera otro apellido seguramente le habría borrado sin mas, relegándole a correo no deseado. Si me hubiera solicitado agregarme al mesenger, lo habría rechazado como siempre. Pero... hemos empezado a hablar y quién sabe si llegaremos a ser amigos virtuales. Todo por la coincidencia de que se llame como alguien que conocí en el pasado. Es algo increible. Quizá alguno pensará que estoy loca por entablar conversación con cualquiera. Bueno, era por mail y tengo la sensación de que la gente por la red es más sincera que en la realidad donde te tienes que poner caretas constantemente para conocer a alguien.

El hecho me ha traído recuerdos de otros tiempos, de otra gente a la que conocí en chats o jugando al Reversi y que han sido importantes en mi vida. De un modo parecido es como conocí a mi marido. Así que se puede decir que yo suelo pensar bien de internet, que hay mucha gente loca; pero hay mucha más gente buena. Además, ahora, asociaré ese apellido, que no es muy común, con otra persona, con otras circunstancias. También no deja de ser curioso que su novia se llame como yo. Mi apellido tampoco es excesivamente común.

¿Estará contándole a su novia lo ocurrido? ¿O comentándolo con sus compañeros de trabajo o con sus amigos? Yo lo he comentado con el chico con el que hablaba por mesenger y estoy escribiendo un post sobre ello. Cuando venga a casa lo comentaré con mi marido, un suceso que ha cambiado la monotonía del viernes. Lo dicho, son las cosas de la red