Una gran parte de la vida es eso: equilibrio. Buscamos la estabilidad en el amor, en el trabajo... buscando así el equilibrio vital que tantas veces nos han dicho que da la felicidad. Y quien lo tiene, se nota. Una de las cosas que se pueden decir de una pareja es que esa relación da estabilidad a los dos o especialmente a uno de ellos. Te suele poner los pies en la tierra, lo que no deja de ser curioso porque el enamoramiento se asocia a estar en las nubes. ¿Por qué te centra? Porque empiezas a luchar por los sueños de otra manera. Tienes una mayor motivación porque sois dos, con lo que la alegría se multiplica y la tristeza se divide. Se anda por la vida de forma distinta, ves lo que es realmente importante, lo que quieres conseguir como que se acerca, porque tienes otra persona con la que compartir los sueños. Ya no se habla de mis sueños, sino de nuestros sueños. Todo se transforma y se puede llegar a cosas que antes parecían imposibles.
Siempre me ha llamado la atención el hecho de que el sentido del equilibrio está en el oído. Es como si la sabiduría natural nos indicara que es muy importante oir, escuchar. En el mundo actual, en el que tantos van por la vida como ensimismados en ellos mismos, con los auriculares en las orejas, es tremendo que el equilibrio, lo que hace que nos mantengamos en pie y que no parezcamos una masa de carne pegada al suelo, esté en los oídos. Como una extraña paradoja para indicarnos que si no escuchamos a los demás, a lo que nos rodea, nuestra vida carecerá de equilibrio y pareceremos como marionetas. Y para oir, me temo que es necesario hacer silencio. Si estamos hablando, con la tele a todo meter, el ordenador o la consola de turno, me parece que el mensaje nos llegará difuminado, si es que nos llega. Siempre me ha cautivado la capacidad de algunas personas de meterse en lo que están haciendo y desconectar del resto. Es algo admirable y preocupante al mismo tiempo. Admirable porque es una capacidad de aislarse del mundo, de concentrarse en lo que se hace... y preocupante por las connotaciones que puede tener, de que no te enteres de lo que pasa alrededor y... te pases de parada en el metro.
Equilibrio. La vida es equilibrio, entre lo que pensamos y lo que sentimos, entre lo que comemos y bebemos, entre nuestras palabras y nuestras acciones. Hablando de acciones, hace poco que Dani está haciendo sus pequeños progresos en lo que es ponerse de pie. Y le cuesta, pero lo va consiguiendo poco a poco. Unos segundos al principio y ahora va estando unos minutos. Poco a poco, va progresando. Recuerdo que hace relativamente poco tiempo, estaba tumbado intentando sentarse. Y cuando lo conseguía, más bien parecía una botella en el agua, balanceándose para un lado y para el otro. Ahora ya se sostiene sentado sin problemas, va teniendo fuerza en sus piernas y poco a poco intenta ponerse de pie. Lo va con siguiendo dependiendo de lo preparado que está. Sin ir más deprisa o mas despacio. En su momento lo conseguirá del todo. Porque si se acelera puede tener malas consecuencias. Y si se va más despacio de lo normal, también. Todo debe ir en su justa medida, en equilibrio.
Nos volvemos a topar con el equilibrio. Aunque ahora no puedo escribir mucho más. Ya me ha costado escribir este post porque últimamente tengo poco tiempo para pensar. Es lo que tiene que Dani vaya creciendo.
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La verdad, que nunca había pensado sobre el equilibrio...me gustas como has descrito todo...me gusta mucho...es verdad yo también "envidio" a esas personas que saben encontrar su equilibrio...ahora estoy en temporada de que mi equilibrio es nefasto...
Hola Bree:D
Me alegra verte por aqui después de la campaña navideña que ha debido ser dura. En la vida hay temporadas en las que parece que te caes de la cuerda floja, que te dan ganas de pararte... a veces no tenemos red bajo nuestros pies... pero al final todo se vuelve a equilibrar... ya lo verás.
Un besote enorme
De hecho, yo diría también, que sentir el vértigo de la cuerda es sano, al menos te hace consciente de lo incostantes y débiles que somos. A veces es necesario caerse de la cuerda para volver a querer estar arriba. LAs redes: la familia, los amigos, el amor, ayudan a no descalabrarse.
Hola Rohtriano:D
Estoy de acuerdo contigo. En nuestra vida tenemos muchas redes para no descalabrarnos... aunque a veces parece que no tenemos ninguna. El vértigo es bueno, nos hace darnos cuenta de donde estamos.
Un besote