Aprovechando que el peque ha decidido que nos teníamos que levantar pronto, y que gracias a cierto producto al que no voy a dar publicidad, el costipado de inicio de año me da un respiro (y nunca mejor dicho porque ahora respiro), me pongo a escribir el post de hoy para poner las cosas en donde corresponde. Ni me pareció bien lo que se hizo el domingo en Madrid por parte de la jerarquía eclesiástica, ni tampoco la desmesurada respuesta por parte de los de Ferraz. Y lo voy a explicar, porque quien me sigue en este post sabe que soy creyente, con lo que puede ser un poco extraño lo que acabo de decir.

Lo del domingo, por la familia cristiana, no me parece bien porque desde el principio era incoherente, al menos a mi modo de ver. No puede ser que unos días antes salga el cardenal de Madrid, mons. Rouco, diciendo que no se haga política de un acto familiar y luego él mismo arremeta contra las leyes. Eso de primeras ya me parece que es un error. Nosotros no tenemos la "sharia" como en los países islámicos y vivimos en un estado aconfesional. Le guste a la jerarquía o no, deben respetar las leyes como todos los demás. Y la moral católica es de cumplimiento para los fieles, para los creyentes, no para el Estado. Guste o no, éstas son las reglas.

Lo segundo queme llamó la atención del acto es que hablaban de familia cristiana, pero no había representantes de los protestantes, ni de los ortodoxos... que también son cristianos. Se podía haber hecho una fiestaecuménicay sin embargo aquello parecía más bien una procesión terminando en una especie de mitin-homilía llena de boato.

Tercer aspecto: No me gustan las fiestas que son "anti". ¿La familia vale tan poco como para que su fiesta tenga que ser anti matrimonio gay, anti EpC, anti Aborto, anti Divorcio? Creo que si quieres defender a la familia se puede hacer de mil maneras y llamando la atención sobre los problemas actuales de la familia. Y a mi modo de ver no son ni la homosexualidad, ni la EpC, ni el aborto, ni el divorcio. Se olvidaron de por ejemplo el maltrato, que es ni mas ni menos el romper los votos matrimoniales. ¿Por qué no dijeron nada al respecto? No lo sé, pero creo que habría que tenerlo en cuenta, porque cuando un "macho" (no puedo decir que sean hombres) pega a una mujer delante de los hijos o le dice que no vale para nada, es un matrimonio que está muerto y que es un cáncer de la familia. Lo del matrimonio gay, creo que no deberían llamarle matrimonio como tal (por el lado semántico de "hacer madre") pero desde luego que tenían que legislar una situación que es real en la sociedad. Lo de la EpC, tal como la plantean desde el gobierno, creo que es una escuela de principios del régimen borreguil, más cerca de "1984" que de otra cosa... aunque la idea original puede ser buena y que funcione en otros países, sin tanto politiqueo ni amiguismo por medio. Lo del aborto merece una revisión profunda, porque se están cometiendo asesinatos y lo del divorcio, creo que el problema es de la inmadurez y del utilitarismo reinante en la sociedad.

No quiero desviarme del tema. Una fiesta en favor de la familia se puede plantear de muchas formas. Porque la familia es el núcleo de la sociedad. Tener a alguien que te quiera tal como eres, poder volver a un hogar cada día, tener tiempo para jugar con tus seres queridos se merece una fiesta. Yo creo en la paternidad-maternidad responsable. Para mi, no se trata tanto de tener un montón de hijos, como el ser padre-madre de verdad. Progenitor puede serlo cualquiera, es muy fácil tener hijos. Otra cosa es ser padre-madre. Porque serlo implica tiempo. No es sólo asegurar la comida, la vestimenta... es dedicar tiempo a cada hijo. Y no en plan alfombra, sino haciéndoles caso, jugando con ellos, interesándose por su vida. Y, sinceramente, creo que teniendo 12 eso es algo complicado. Tal como está el precio de la vida (hipoteca, facturas, comida...) o eres millonario o con dos sueldos mileuristas no llegas ni de coña. Y luego busca una casa para 14. Sí, los valores de compartir, responsabilidad y demás, los fomentas desde chiquititos... pero no creo que sea lo mejor. Y creo que puedes ser igual de buen creyente teniendo dos hijos que teniendo 12. Quien quiera tener familia numerosa, adelante; pero sin menospreciar a los demás, ni hacerlos sentirse bichos raros. Por tener pocos, no vas a quererlos menos, ni les vas a inculcar menos valores. Por no hablar de que los hijos necesitan a los dos padres. Es muy cómodo decir, que uno curre y el otro se ocupe. No, eso no vale, ni merece la pena. Porque el que curra, se pierde mucho. En mi caso, mi marido cuando llega de trabajar es el que se ocupa del peque. Es su "compi" de noche. Le baña, juega con él, le da el bibe. No es que yo me desentienda, es que el peque es responsabilidad de los dos. No vale decir "como yo traigo el dinero, ya cumplo". No, y el peque lo nota si una noche no está. El trabajo es importante; pero la vida del peque lo es mas y lo que te pierdas ahora no lo podrás recuperar.

La fiesta de la familia, que es el tema de hoy, es la fiesta del respeto, del amor. Y si te dedicas a otras cosas, poca defensa de la familia haces. También me llamó la atención que dijeran que sin Dios, el matrimonio era la muerte del amor. La frase es dura, la cojas por donde la cojas. ¿Los que no creen, no aman? ¿Los que no siguen la moral católica no aman? Yo no me atrevería a decirlo, porque no me lo creo. Tener fe es un regalo, te hace ver la vida con más matices, te da respuestas, pero no te hace mejor... y si te crees mejor, es más orgullo que fe, de hecho a mi modo de ver estás desvirtuando la fe si te crees superior por tenerla. El matrimonio es un paso más en el amor. Es querer compartirlo todo con la otra persona, una gran apuesta para siempre. Al menos así se inicia. Que sea para siempre depende de los contrayentes; pero en ningun caso es la muerte del amor. Puede salir bien o salir mal. Depende de los dos y de muchos más aspectos. Depende de renovar cada día el amor, aceptando a la otra persona tal y como es, conviviendo (con todo lo que ello implica). Como creyente, a mi me cuesta a veces amar a mi marido y por ello necesito ayuda de Dios que es amor, el mejor maestro que se puede tener. Me cuesta amar porque hay que olvidarse de uno mismo y eso cuesta, porque el dia a dia lleva aparejado asperezas que cuestan, porque somos diferentes... eso no quita que le ame menos, sino que soy realista y hay cosas de él que no me gustan. Y habrá cosas mías que no le gusten a él. Ninguno somos perfectos y lo sabemos. Necesitamos tiempo para los dos, para hablar de nuestra relación, convivir, irnos conociendo cada día. No se trata de ver sólo lo bueno, sino el conjunto.

Otra cosa con la que no estoy de acuerdo del acto del domingo es el rol tradicional que mostraron de la familia. El padre es el cabeza de familia y la madre debe ser cariñosa y cuidar de los hijos. Eso es de otros tiempos que pasaron cuando estaba mal visto que una mujer trabajara fuera de casa. La vida actual no permite por mucho tiempo que haya sólo un sueldo. Si los dos trabajan fuera, los dos deben trabajar dentro. Nada de eso de que los hombres ayuden en casa, sino que el trabajo del hogar es cosa de los dos. Y no se les van a caer los anillos ni las corbatas por poner una lavadora, planchar o hacer la cena. En los tiempos en que se cadaba uno de los cónyuges en casa, podía valer lo de ayudar; pero ahora no. La responsabilidad del hogar es de los dos. Es como si dijéramos que las mujeres no podemos conducir. Vamos, ni de coña. No hay primer plano, ni segundo... sino que hay igualdad, por mucho que le pese a los "machos" posesivos que intentan hacer creer lo contrario. Ese planteamiento está más cerca del maltrato que de Dios.

Por todo lo dicho anteriormente, se puede deducir que no fui a lo del domingo. Pero tampoco estoy de acuerdo con la respuesta de los de Ferraz. Porque una cosa es legislar pensando en el conjunto de la sociedad y otra es no escuchar a todos. Mucho talante, pero poco escuchar. No sé si fueron 1 millón o dos (las cifras bailan dependiendo de quién las da) pero son votos igual de válidos, ciudadanos que merecen ser escuchados y tenidos en cuenta. Puede que lo que digan no te guste; pero merecen respeto democrático. Como ellos, no querer ver una mano "pepera" detrás. Seguramente allí, habría personas que les votaron hace 4 años. Porque la fe no tiene que ver con derechas e izquierdas, como pudieron comprobar con la parroquia de entrevías. Pensar que los creyentes son todos "de derechas" es un error de los grandes. Seguro que más de uno de los del domingo es un obrero, un currito que nota la subida del Euribor, del pan, la leche, los huevos, los cítricos, el gas, la luz... no creo que todos vivan en el barrio de Salamanca, son más de mono azul que de camisa blanca. Por lo que habría que escucharlos, que son expertos en hacer mil triquiñuelas para sacar la economía familiar adelante. Son votantes y en tiempos de precampaña electoral menospreciar votos no es de inteligentes.

No se trata de legislar conforme a la fe; pero si de respetar. Y la manga ancha del aborto está haciendo mucho daño... si siguen así, no sé quién pagará las pensiones. Matar a un bebe de 8 meses es asesinato, por muchas razones que me den de lo contrario. Hace falta una revisión profunda. Un hijo es un regalo no un estorbo. Reflexionar no es dar un paso atrás, es ver las cosas desde otra perspectiva, aprovechando la experiencia de siglos de otros. Porque algo habrán aprendido en todo este tiempo... 2000 años es mucho tiempo y estés de acuerdo o no, al menos debes escuchar. Las verdades escuecen y el comunicado de respuesta parece más el recurso del pataleo que otra cosa. Es como las peleas de niños en las que, cuando no hay argumentos sueltas el "tú mas". Ni tanto ni tan calvo. Si tan ofendidos se sienten será por algo y que tampoco se pongan en plan defensores de la democracia que no les pega, más cuando han hecho leyes que no son todo lo igualitarias que nos venden.

Seguramente, con lo que he dicho, me gane antipatías por ambos bandos. Qué le voy a hacer. Tambien puedo opinar, ya que estamos en democracia, les guste o no a ambos lados.