En el último comentario que he recibido, Solmar me preguntaba cómo funciona un blog. También me preguntaba si escribo en algun medio. Quien sigue mi blog sabe que ahora estoy de excedencia y, lo cierto es que ahora, salvo escribir aqui y mi faceta de novelista, nada más me une al periodismo. Pero no me quiero desviar de la pregunta sobre el blog.

¿Qué es un blog? Principalmente diría que es un lugar de intercambio: ideas escritas, imágenes, música... todo cabe en un blog, que es como un diario personal. Cada uno escribe en él lo que quiere, los temas que le interesan, sus vivencias, su día a día... o narra historias, publicando mini-novelas, relatos cortos, mostrando sus hobbies. Cada blog tiene la personalidad que su creador quiere otorgarle. Puede ser foro de opiniones, sólo volcar ideas sin aceptar comentarios... es muchas cosas.

¿Qué es un blog para mi? Es una ventana. Ya lo comenté en unode los primeros post que publiqué. Una ventana al mundo, yo decido dónde pongo la vista, cómo lo afronto. A veces es indiscreta y se cuela en los sentimientos másprofundos, otras veces es políticamente incorrecta, otras una válvula de escape... Yo soy la misma, aunque muestre distintas caras. Cuando cree el blog mis circunstancias eran muy concretas. Estaba embarazada y prácticamente no me podía mover de casa, no podíahacer mi vida normal y necesitaba hablar con alguien que no fuera del trabajo o de mi ambiente cercano. Necesitaba conocer otrascosas, otras ideas... Internet me brindaba esa posibilidad de tertulias sin limite de temas, poder escribir sin líneas editoriales y sin tener que rendir cuentas a nadie salvo a mi. Uno de los pocos canales donde verdaderamenteyo decidía lo que servía. Me convertía en periodista virtual, generadora de noticias de la vida misma.Así de sencillo. Ymi hobby de escribir se convertía así en una especie de "obligación" para conmigo, haciendo que abriera mi mundo a las miradas de otros. Dando a conocer cosas que quizá otros desconocieran, aprendiendo de otros blogs y conociendo a gente nueva, que nunca viene mal.

Así es como ha nacido este blog, a base de escribir, de volcar ideas, de pruebas, de errores y también de buenos artículos, que alguno me ha salido después de escribir otros tantos malos. Y ha respondido con creces a mis expectativas.

¿Qué pasará el día que no tenga"tanto tiempo" para escribir? Bueno, supongo que si te organizas, hay tiempo para lo importante. En la medida en que el blog sea importante, seguiré dedicándole momentos para parar, escribir mis ideas y aprender con esas reflexiones. Todo es cuestión de prioridades. Cuando vuelva a trabajar tendré más historias que contar, Dani será más mayor y hará más cosas. Mi vida va cambiando cada día, por lo que siempre tendré algo que contar. Y el día que no lo tenga, malo, porque será un día perdido, para descontar como una nuez vacía, sólo con la cáscara de la apariencia. Seguramente serán artículos más breves, habrá más desahogos laborales; pero no por ello espero que de menos calidad. Y al igual que el blog tuvo un inicio puede que algun día eche el cierre. Algo que por ahora no me planteo, aunque tenga momentos de "descanso", de barbecho... de espacios en blanco, que también son necesarios. Como toda actividad en esta vida, de vez en cuando hay que desconectar, tomarse vacaciones, buscar el momento para quedarse en silencio con uno mismo.

Nunca viene mal reflexionar sobre los proyectos que tenemos entre manos y ver cuales merecen la pena y cuales hay que dejar una temporada en el cajón.