Me enteré hace poco de una noticia, por lo menos curiosa. Resulta que hay una persona que ha vivido los últimos desastres que han ocurrido en Estados Unidos. Vivía en Nueva Orleans cuando ocurrió el Katrina. Vivía en Los Ángeles cuando se produjo un terremoto y ahora vive en California, cuando están siendo arrasados por el fuego. No sé si será casualidad, pero vivir en tus propias carnes distintos desastres es por lo menos llamativo. ¿Será gafe? No creo en ello y eso que ahora hay estudios que nos indican que ser positivos o negativos depende de unas zonas en el cerebro y no de mentalidad. Curiosidades de la ciencia. ¿La persiguen las catástrofes? Pues no lo sé; pero quizá deberían avisar a los vecinos de las zonas a las que se mude. Por si acaso.

¿Y si siempre te toca a ti? Seguro que más de uno ha pensado que tiene "mala suerte", que si hay un mosquito en un kilómetro a la redonda se quedará en tu habitación para que no pegues ojo en toda la noche. Que si hay alguien que se queda sin agua caliente para ducharse... ya sabes a quien le tocará la fría. Que basta que tengas prisa para que elijas el camino que elijas para ir a la oficina, te tocará el atasco. Si falla un ordenador en la oficina, fallará justo cuando tienes que entregar un documento o cuando tienes a un cliente en línea. Vamos, como en el anuncio de una compañía aseguradora, que a un coche se le cae un satélite encima. Yo diría que al mal tiempo buena cara. Había una frase que explica muy bien lo que quiero decir:

Si la vida te da la espalda, tócala el culo.

Lo importante es cómo afrontes los problemas que tengas cada día. Si tu calle es la única que tiene obras en el pueblo y te toca aparcar un poco más lejos. Piensa que te lo ahorras en gimnasio y aprovecha para hacer un poco de deporte. Que el ordenador falla, además de acordarte de la familia de los informáticos, puedes aprovechar para ordenar la mesa o entablar relaciones con los compañeros en la máquina de café. Si se te pincha una rueda, piensa que podía haberte pasado cuando estuvieras pisando en exceso el acelerador y que puedes contarlo. ¿Y si estás sufriendo las obras del AVE? Pues hijo/a no sé qué decirte... en todos sitios cuecen habas y es duro. En Madrid, losvecinos que sufrieron las obras de la M-30 ahora están contentos, cierto que no había tantos socabones... lo cierto es que parece una obra gafada desde el principio y que más que AVE parece un murciélago. No, no tiene gracia, porque hay vidashumanas en juego, falta seguridad y sobre todo porque tardar 4 horas en llegar al trabajo no es precisamente calidad de vidani es normal en un país desarrollado.

Una de las cosas que me ha llamado la atención en esta crisis es la respuesta de los demás españoles. Lo más suave que he oído es que se aguanten"los catalinos". No lo veo bien, la verdad. Porque las personas normales no se merecen eso, pues nos puede pasar a todos. Y porque los políticos no lo sufren en sus carnes, como el "pueblo llano" que no entiendede catalanes, vascos, o madrileños, sino de problemas concretos. Imagino a un pobre trabajador que tarda 4 horas en llegar a su trabajo. No le interesa saber quien tienela responsabilidad, sino que lo que quiere es que se lo arreglen. Sea la empresa que hace las obras, el ayuntamiento, la generalitat, el ministerio... quien sea... pero llegar al trabajo cuando otros ya se van, es un problema grave. Porque se te quitan las ganas, por lo menos. ¿Por qué en el resto de España se está dando esa reacción de"revancha"? Supongo que es por la política que se ha producido, por la sensación de que se están llevando el dinero de todos los demás. Yo diría que si "el ojito derecho" de ZP está así ¿qué podrá pasarle a los demás? Pero vamos, si yo me pongo de los nervios cuando hay un atasco de unos minutos, ¿cómo será uno de tanto tiempo? A mi por lo menos no me gustaría que pasara eso.

Vuelvo al tema de la suerte. Al igual que hay sensación de gafes, tambien está el caso contrario, gente que tiene suerte, que en un parking abarrotado encuentra un sitio al lado de la entrada de la tienda, que le toca la lotería o un sorteo. Que encuentra las gangas o que le sale todo bien. Esas personas son admiradas y envidiadas. A todos nos gustaría formar parte de ese club de privilegiados. Evidentemente, no podemos serlo todos porque entonces no existiría. Creo que es mejor enfrentarse a las cosas siendo actor, buscando las "herramientas" para superarlo. No digo que positivo llame a positivo, ni negativo a negativo. Tampoco creo que tenga razón Benedetti cuando dice:

el pesimista es un optimista informado.

Aunque sí que es cierto que un rayo de suerte en medio de tanta cosa mala se disfruta mucho más que si siempre tienes la suerte de cara. No se vive igual. Pienso por ejemplo en futbol. Las victorias no saben igual cuando se encesitan puntos a cuando no. El gran debate de estos tiempos ¿Es lo mismo ganar jugando bien que jugando mal? Yo diría que por ejemplo los seguidores del Getafe, en la actualidad les importa muy poco que ganen jugando bien o de penalti injusto en el último minuto. Lo fundamental para ellos es ganar. Mientras que en, el polo opuesto, a los "grandes equipos" nose les valoran las victorias sino que se tiene que ganar y convencer jugando bien. ¿Son más exigentes unos hinchas que otros? Yo diría que no, más bien es un tema de costumbre. Para un equipo acostumbrado a ganar títulos, no ganar nada es una hecatombe, mientras que para los demás, mantener la categoría es un logro. Como tal el nº 1 de una lista es sólo un puesto, mientras que los demás es lo normal. ¿Quién es más importante el 1 o el último de los que han aprobado una oposición? Sinceramente creo que si consigues una plaza de funcionario, si hay 18 plazas, te da igual ser el 1 que ser el 15. Lo importante es tener la plaza. Un caso en el que se ve más dramatizado es en "la lista de Schindler"... lovital era estar en esa lista, no qué numero ocupabas.

Hay que tener el conocimiento suficiente como para relativizar las cosas y ser flexibles para adecuarte a las circunstancias. La suerte existirá o no, pero creo que dependemás de lo que trabajes, te lo curres en esta vida.