Tal día como hoy, 24 de Octubre, hace un año empezaba esta andadura del blog. Hoy veo en el santoral que es el día de S. Antonio María Claret. No lo sabía; pero es un buen patrón para el blog... en el pasado fue un santo importante en mi vida. Lo que son las cosas, no recordaba cuando era su fiesta.

Empezaba el blog con un post que decía lo siguiente:

Después de mucho pensarlo, he creado mi blog. ¿Por qué? Quizá por aburrimiento, quizá porque creo que todos tenemos algo interesante que contar y que se pierde a veces por no tener a nadie que escuche. Tengo amigos y familia; pero siempre te queda algo dentro, algo que puede interesar a alguien a quien no conozco. No es prepotencia, es saber que siempre puedo encontrar a mas gente como yo.

¿De qué hablar? De todo, de actualidad, de mi vida, de lo que me preocupa y que a veces no está de actualidad. Espero que sea como una cafetería, abierta a todos y donde hay conversaciones interesantes del dia a dia. Iremos mejorando con el tiempo. Empezamos hoy.

Así empecé, esta andadura. Sin saber si alguien me leería, casi con cierto temor de asomarme al mundo virtual. ¿He conseguido el objetivo que me plantee? Yo creo que con creces, he conocido a gente estupenda, a la que considero amigos de los de verdad, he escrito post muy buenos, post muy malos, polémicos, normalitos, muy comentados, otros han pasado inadvertidos. Lo mejor es que desde que tengo blog no me he sentido sola. Y puedo asegurar que en momentos en los que no se puede salir de casa, donde el ordenador es la ventana a la realidad, no estar sola es lo mejor que hay.

Un año ya, caray. ¿Cuánta gente habrá leído las lineas de mis posts? Ni lo sé, ni me importa. Entendedme, no quiero ser borde con la afirmación. No me importa si hay muchas o pocas visitas. Lo que me importa es comunicar mis ideas, mis experiencias, mis inquietudes... A veces, me he quedado sin inspiración, otras veces se han quedado en el tintero buenos post. Etapas en que no quería escribir y otras en las que lo que quería era tener tiempo para volcar todo lo que llevaba dentro. Momentos en los que el ordenador era el desahogo y otros en los que era un estupendo refugio, donde hablar de banalidades para no mostrar lo que verdaderamente me afectaba.

Un año de teclear, de pensar un post cada día o cada cierto tiempo, de interrupciones para airear el cerebro o por las obligaciones maternas. Un año de investigar, de pensar, de observar y narrar desde mi situación. Un año en el que he pasado de ser una trabajadora de baja, embarazada, a la mamá feliz de un pequeñajo encantador, a estar de excedencia para poder disfrutar de lo verdaderamente importante. Año de alegrías y tristezas compartidas. Año de cambios externos e internos.

¿Cuántos años más cumpliré? No lo sé, no quiero pensarlo. Quizá los que me deje la coctelera. Quizá el tiempo que me quede libre de obligaciones, porque siempre he pensado que tener un blog es un hobby, una manera de tener cosas nuevas en la vida, que va rompiendo la rutina.

A todos los que habéis pasado por aqui, muchas gracias por compartir este tiempo conmigo. Aún queda mucha gente por conocer. Muchas historias que contar. Mientras tenga algo que contar, seguiré escribiendo. No importa el número de lineas, sino que sean como botellas lanzadas al mar, quien sabe quien las recogerá.