Aunque la foto del angelote sea haciendo sus peripecias, intentando bajarse de la hamaquita, lo cierto es que está malito. Tiene moquetes. Ayer pasé un auténtico suplicio para poder aplicarle el Rinomer. Siendo tan peque no se le puede sonar, así que hay que limpiarle con suero o agua marina (es el Rinomer fuerza 1). Estaba sola y bueno, la última vez que lo tuve que utilizar mi peque era muy peque, ahora tiene 7 meses, pesa unos 11 kilitos (yo diría que quizá mas), tiene fuerza y mucha movilidad. Fue una odisea, se puso rojo como la hamaca y durante un rato no quiso mirarme. Conseguí liberarle de moquetes, pero yo también me llevé un mal rato. Sé que va a haber cosas que tenga que hacer que no me guste hacerlo; pero que sea por su bien. No lo pasé tan mal como cuando tuvimos que dejarle ingresado en el hospital por la bilirrubina; pero me costó. Como a cualquier madre (y a cualquier padre) me duele el corazón cuando veo a mi hijo llorando o sufriendo. Pero no podía esperar a que llegara mi marido, tenía que liberarle la nariz.

Me han contado que los pediatras suelen decir que los niños sanos deben tener de 8 a 10 resfriados. Me suena igual que la frase "es algo vírico" que nos dicen a los adultos cuando no tienen ni idea de lo que tienes. Así que mientras el panorama nacional era el encuentro Ibarretxe-Zapatero, las inundaciones por las trombas, o los que van o no a la selección de fútbol. Mi realidad era un encuentro entre los moquetes de Dani y su mamá armada con el Rinomer, el lanzar agüita de mar a esa preciosa naricilla taponada y el color rojo que me preocupaba era la de la cara de mi pequeño, llorando a todo llorar. Me duele el alma hacerlo, os lo aseguro. Se lo he hecho dos veces, una sola y otra ya con mi marido, pero me ha dolido en las dos. Lo he pasado mal, muy mal.

Hoy el día ha empezado a la 1:30. Mi marido tenía que dormir porque tiene que ir a trabajar (le esperan un par de dias duros) y yo... bueno... quizá sea algo innato en las mamis, pero soy incapaz de dormir cuando oigo a mi peque en su habitación solito costándole respirar. Cada cierto tiempo he ido a verle. Creo que habré dormido unas tres horas seguidas, si llega. No pasa nada, dormiré otra noche. Ahora no puedo, mi niño está pasando su primera naricilla taponada. Casi diría que tengo cargo de conciencia porque se ha puesto malito. No tiene fiebre. Le cuesta respirary si se le cae el chupete se despierta. A las 5.00 estaba con los ojos como platos. Nos hemos ido al salón, la hamaquita y los dibujos han hecho el resto. Ahora duerme en lahamaquita, he dejado los dibus y he cogido el ordenador. Puedo escribir un rato, pues me pareceque el día va a ser de los de no parar. Tengo que comprar más Rinomer, un humificador... me gusta verle dormido, me dan ganas de abrazarle y no dejarle ir. Tan tranquilito, tan despreocupado... creo que ha sido buena idea lo de cambiar la cuna por la hamaquita. Aquí está un poco incorporado, con lo que respira mejor.

Lo sé, puede parecer los devaneos de una madre sin sueño que escribe a horas intempestivas. Pero ésta es mi realidad. Podría hablar de política, filosofía... de muchos temas y muy interesantes, seguro... mas mi cabeza, mi ser están volcados en la primera dificultad de mipeque. Quien ha tenido un bebé lo comprende. Ya todo ha pasado a un segundo plano. Todas las preocupaciones del mundo, hasta las planetarias, de las que iba a hablar hoy...están fuera de mi hogar y por ahora no me interesa.Cuando el peque esté bien, yo estaré encantada de volver a discutir o charlar sobre mis ideas... Ahora más que nunca reviso mis maternales ideas para hacer que sea más fácil y que eltrancepase cuanto antes. Un reto másde mi vidacomo mami. ¿Qué haría mi madre? Seguramente lo mismo que yo, quedarse en vela mientras Dani duerme. ¿Cuánto aguantaré? Lo que haga falta. Ya tengo experiencia en dormir poco. Si pasé noches en vela de fiesta ¿cómo no voy a pasarlas por Dani? Su papi no puede ayudarme, ya le gustaría; pero tiene obligaciones y responsabilidades laborales. No soy la primera mami que se ha enfrentado a una dificultad sola. Podré con un simple resfriado. En unos días, todo estará bien y el peque tendrá más defensas. Ley de vida, sabía que esta situación iba a ocurrir.

Me toca dejar el ordenador. Voy a ver si duermo un ratito, mientras el peque está dormido también. Ah! si alguien sabe un remedio eficaz para hacerle pasar mejor estos momentos, se aceptan ideas, sugerencias... aunque por ahora el "super sentido de mami" me ha dado una serie de ideas que han valido. Pero hoy no me peleo. Ahora voy a cerrar los ojos un rato que son casi las 7.00 de la mañana.