Ayer empezó para la comunidad musulmana el Ramadán. Tiempo de ayuno desde que sale el sol hasta el ocaso, de oración, de mayor trato con la familia, de purificación del cuerpo y del alma. Antaño era tiempo de tregua en las guerras. Ojalá en este año no haya atentados en Afganistán, Irak, Líbano... y en otros sitios.

En Occidente, el Ramadan es visto, diría que con cierta admiración. Me explico: nos llama la atención que tantas personas sean coherentes con su fe y parece como si dijéramos es que ellos tienen que rezar cinco veces al día, ayunan de carne, de tabaco, de tener relaciones sexuales... Los cristianos tenemos cosas muy parecidas, por ejemplo la Liturgia de las Horas: Laudes, Oficio, Intermedia, Vísperas yCompletas.5 oraciones para convertir el día entero en una alabanza a Dios. Tenemos la Cuaresma con su ayuno, con su penitencia, con su caridad... ¿Qué ocurre entonces? Supongo que, como siempre,no valoramos lo que tenemos. Y el tema no es valorar o no, sino que es mala utilización o desprecio. Me explico de nuevo: Los rosarios son para rezarlos, no para colgarlos del cuello como si fueran un adorno. Ir a Misa no nos convierte en personas sin cerebro, anacrónicas, tampoco en herederos de Torquemada. Leer libros espirituales es algo más que revisar el horóscopo. Por no hablar que rezar es algo más que ponerse en plan papagayo.

Podemos estar de acuerdo o no con lo que dicen las diferentes iglesias. Pero creo que si una persona es católica, antes de enfadarse con algo que ha dicho la tele, la radio o la prensa interpretndo algo que ha dicho el Papa, un obispo, un cura, una monja... No nos equivoquemos, si Dios nos ha dotado de un cerebro es para usarlo, no para que nos lo quitemos en cuanto nos colgamos una cruz al cuello. Fe y Razón no son incompatibles, y antes de pensar si esa es la postura actual de la Iglesia,quizá sería conveniente leerse algun documento. Si no, puede pasar todo el barullo que se montó con el discursoen Ratisbona,por ejemplo. No se trata de ser más papista que elPapa, sino deformar nuestro propiocriterio, apostar por aquello que creemos que esmejor para nuestra vida.

En este tiempo de Ramadán quizá sea bueno que los demás creyentes revisemosnuestra vida, nuestrascreencias.Los musulmanes tienen bastante con intentar vivirlo lo mejor posible dentro de una sociedad consumista y hedonista como es en la que vivimos. Que apreciemos las cosas buenas que tienen las otras culturas pero que sepamos valorar lo que tenemos en la nuestra, seamos coherentes, partiendo del respeto, por supuesto pero sin dejarnos avasallar por nada ni por nadie. Eso hoy, que el Papa hay dado el permiso de volver a utilizar la lengua oficial de la Iglesia, es decir, el latín, para celebrar la Eucaristía, permitiendo que el sacerdote la celebre de espaldas a la asamblea. ¿Mi opinión? Supongo que cada uno actuará según mejor le parezca. En mi caso, aun me defiendo en latín; pero prefiero mi lengua vernácula. Mientras no me lo impongan, me parece bien que se celebren las misas en latín. ¿La homilía también será en latín? Me gustaría ver a más de un cura parloteando. Si no se les entiende en castellano como para en otra lengua...

Termino con una imagen que he encontrado navegando y que me parece por lo menos curiosa. Yo lo llamo "una particular visión del Ramadan". Otra forma de entenderlo.

Iba a publicar bastante más pronto, pero un problema de ordenadores me ha borrado todo el texto. Las meigas seguramente. Feliz Fin de Semana.