Ayer estuve practicando uno de mis deportes virtuales favoritos. Saltar de blog en blog. ¿Cómo se hace? Bien sencillo: entras en el blog de un amigo, lees sus comentarios y eliges a alguien que te llame la atención (un antiguo nick, un comentario jocoso... lo que mejor te parezca)... botón derecho, abrir en nueva pestaña y sigues con los comentarios. Abres los que quieras y luego los lees. Si te gustan, pones comentario en relación a lo leído y haces lo mismo, pinchas en el amigo que más te llame la atención. Nunca sabes dónde puedes acabar, pero lo seguro es que conocerás otros blogs que quizá de otra forma jamás encontrarías.

Leí muchas cosas, aprovechando que me había levantado temprano, el mesenger estaba bastante tranquilo y mi príncipito estaba durmiendo. Me dieron ideas para escribir futuros post, memes que pueden servir de comodín el día que me encuentre poco inspirada y cosas así. Me gusta hacerlo de vez en cuando porque nunca sé muy bien lo que me voy a encontrar. Es curioso, suele ser más fácil que comente en esa primera visita que en otros blogs en los que entro con cierta frecuencia. No es que no me guste dejar comentarios, es que no suelo tener demasiado tiempo. A veces entro en "Amigos" echo un vistazo rápido a lo que han escrito y sigo. Puede que cuando el peque duerma y yo esté tranquilita los lea con detenimiento, o me relaje con las fotos publicadas.

Fue así, practicando el salto de blog en blog como encontré a mis "amigos diarios", esos que se han metido tanto en mi vida que a veces hablo de ellos o les cito como si les conociera de toda la vida. Y así fue como ellos me encontraron a mi. Porque al comentar con el login, no en plan anónimo, pueden leerte a su vez y, quien sabe, a lo mejor les aportas algo. En estos días en que los variopintos meme, los premios y demás recorren la coctelera, ser abierto de miras puede ocasionar grandes sorpresas. El espacio blog de la red es enorme, te puedes perder y, por lo menos a mi, me da cierta confianza el ver que amigos a los que leo comentan a menudo en otros blogs. Todo lo a menudo que actualizan, claro. Es normal, el blog es un hobby y se atiende cuando hay tiempo. A todos nos pasa. Y si además, lo atiendes en un rato en la oficina, pues mejor me lo pones.

En la vida real, conocer gente así, resulta casi imposible. No conozco a nadie que vaya saltando de grupo a grupo de amigos sin que le miren raro. Y lo cierto es que al quedarnos en nuestro pequeño grupito nos perdemos en muchos casos personas estupendas. En Internet es mas fácil. Si algo no te interesa, pasas a otra cosa y nadie se ofende. Le dedicas el tiempo que puedes y siempre se alegran. Con los amigos físicos, si no les llamas cada cierto tiempo, o no atiendes sus llamadas, es como si te hubieras muerto. Algunos hasta se ofenden. No, fulanito, menganito o zutanito... si no llamo no es porque me olvide de ti, es que no tengo mucho tiempo. Como ahora, que el peque reclama su comida.

Puede que luego emule a mi amiga Bruxana y me comente a mi misma para no dejar el post con esta sensación de a medio terminar. Pero es que el orden de prioridades es claro y hay una personita diciendo "eeeeeeeeeeee" que en lenguaje pequeñajo significa algo así como "toc toc, ¿hay alguien ahi?". A mi me gusta que me atiendan pronto, así que intento hacer lo mismo.

Feliz jueves, queda poquito para el finde.