Si hay algo que caracteriza al mes de Septiembre es que los kioscos de prensa se llenan de colecciones: abanicos, pipas, cochecitos, relojes, dedales, cuentos en miniatura, dinosaurios... no importa lo que sea, el caso es coleccionar. Algunas son casi esperpénticas, en otras te dejarás un dineral si es que no se retiran del mercado a medio camino. Porque esa es otra ¿cuántos hemos acabado alguna colección de esas? Es como la del belén, empiezas a hacerla ahora y, con suerte en dos años acabas. ¡Hipotecas 2 años, 104 semanas en las que tienes que acudir al kiosco! Otro factor muy divertido es el precio atrayente de la primera entrega. Es un chollo comprarse un ferrari enzo por 4 euros. Lo siento majete, pero si lees la letra pequeña del anuncio, la maqueta te va a costar 600 euros. Vamos, que te sale más barato comprártelo hecho. Claro es que si lo pagas a plazos, no parece tanto.

Todo esto en un mes en los que los gastos se multiplican y no ha llegado la paga al banco y está casi gastada: la hipoteca que sube y sube y sube... el colegio o la guardería de los niños (matrícula, uniforme, libros, carteras, cuadernos, zapatos...) los seguros de vida, del coche, de la casa, las tarjetas de crédito, el pago de las vacaciones, los recibos (luz, gas, teléfono), gasolina o gasoil para el coche, la nevera, arreglar los posibles estropicios de la casa que yo no sé por qué, pero todos los desperfectos salen en septiembre(pintura, fontanería, albañilería...) Y, los gastos superfluos, lo que gastamos en los propósitos que como en Enero, seguramente no cumpliremos: dejar de fumar, aprender inglés, ponerte en forma en un gimnasio, hacer dieta, mantener el morenito, aprender un instrumento musical... Pero, como hemos vuelto de vacaciones, hay que hacer lo que sea para que la mente no se dé cuenta de que toca volver al trabajo, a la rutina, a los atascos... ¿Los cumpliremos? Me da a mi que no, una vez más; pero por lo menos nos valdrán para hacer la vuelta a casa un poco más suave. Nos cansamos muy pronto de todo lo que supone un esfuerzo si no vemos los resultados de forma inmediata. El deporte nos gusta... en la tele, porque no conozco a mucha gente que se compre una bicicleta estática y pasados seis meses siga montando en ella. Buscamos a alguien con quienpracticar ese propósito, convencemos a un/a amigo/a para que venga con nosotros al gimnasio. Y si lo conseguimos, terminamos ejercitando la lengua más que las piernas o los brazos. Tienes la opción de la natación, te picas y al final terminas con unas agujetas que hasta teclear supone un grandísimo esfuerzo. O puedes apuntarte a Yoga... buffff demasiado tiempo callado. Claro, te dicen que te relajes y no hay nada peor que te lo digan para que no lo consigas : "la respiración, 1,2,3,4... ¡leches! ya me perdí... ¿el estómago tiene que subir al inspirar o al expirar?... aaaaaaaaggggggggg!!!! no me puedo relajar".

A mi Septiembre es un mes que me ha gustado siempre. Supongo que uno de los motivos es que yo nací en Septiembre hace unos cuantos añitos ya. Y claro, el mes del cumple siempre lo ves de manera especial. También porque se suceden las fiestas de los pueblos en sus orígenes agrícolas o ganaderos. Empieza a hacer fresquito, pero sigue habiendo muchas horas de sol. Claro, nunca lo he visto como un mes extraordinario en gastos, porque al cumplir años mi economía siempre se veía compensada un poco con los regalos. No como el fatídico Mayo, que tira por la borda cualquier ilusión en mi cuenta corriente. En mi época de estudiante no solía dejarme nada para Septiembre así que podía seguir disfrutando hasta que empezaran las clases. Hablando de clases... he oído en la radio la noticia de que el BNG (los nacionalistas gallegos para quien no los conozca) pretenden crear escuelas gallegas totalmente, de forma que los niños aprendan sólo gallego. La verdad, los tenía por bastante más inteligentes. Otros que quieren crear gente inculta, incapaz de comunicarse con otras personas que no hablen su "dialecto". Lo que me gustaba de la noticia es que querían que los niños se aprendieran de memoria un himno que decía que los que no hablan gallego son ignorantes, brutos y otras lindezas. ¿Estos señores viven en el siglo XXI o en la Edad Media? Estamos en la era de la globalización y sigue habiendo "catetos" que quieren diferenciarse hasta el extremo de borrar todo indicio de lo que nos une. Hablo de "catetos" porque lo normal en una persona es querer comunicarse con los que les rodean y así, no se va a ningun lado, sólo a nuestra caverna particular. Tengo a los gallegosun gran aprecio y les creo muy inteligentes; pero caray con sus gobernantes. Imitan lo peor de los nacionalistas vascos y catalanes... y claro en este país de don pin pon... para mantenerse en el poder se hace lo que sea.

Supongamos que le da un arrebato de locura al "presi" y dice "Bien, vamos a darles la independencia a todos los que la piden". Eso significaría de primeras, que Cataluña y el País Vasco estarían fuera de la CEE, por lo que sus ciudadanos fuera de sus fronteras no serían vistos como comunitarios, sino como extranjeros al igual que un africano, un sudamericano o un chino. Necesitarían permiso de residencia y de trabajo. Segundo, los bancos de esos países tendrían que pagar... por no hablar del cambio de moneda pues no podría ser el euro ya que no estarían en Europa. Y no estarían porque hay un artículo que así lo indica, se pondrían a la cola para entrar, después de Turquía más o menos. A nivel deportivo, tendrían por fin sus selecciones, pero la liga española no la podrían jugar. Supongo que al Barça le vendría genial enfrentarse al Hospitalet, al Mataró, al Terrassa... el Athletic de Bilbao estaría tranquilo, no podría descender de categoría. Controlarían por fin sus impuestos, pero me da a mi que serían unos ingresos mucho menores que ahora pues no chuparían del bote de los demás. ¿Cambiarían las infraestructuras? No lo sé, pero tanto dinero perdido con políticas lingüísticas... ¿De verdad que lo han pensado? ¿Los ciudadanos de esas provincias quieren eso, de verdad? No sé, me parece un precio muy alto para tan poca cosa. Comprendo que tienen una identidad... muy respetable... pero se pueden conseguir más cosas si estamos juntos a si queremos ir cada uno por nuestro lado. Sólo un cálculo ¿Cuánta gente habla español en el mundo? ¿Cuánte gente habla catalán, vasco, gallego? ¿Los gallegos quieren entrar también en esa tontería? ¿No será mejor mirar lo que nos une que lo que nos separa? Y lo reitero, los gallegos, los vascos y los catalanes son gente respetable, inteligente... aunque a sus gobernantes se les esté yendo la pinza.

Volviendo al tema del título, ¿A qué vienen tantas colecciones inservibles? Porque realmente es meter mas trastos en casa, mas figuritas para hacer de limpiar el polvo casi una misión imposible. No sé a qué viene, porque ¿Qué persona tiene sitio para tener un dinosaurio de un metro y pico de alto? Este año es el Tiranosaurius Rex, ¿el año que viene cuál será? ¿el brontosaurio de 2 metros? Así nos hacemos un pequeño parque jurásico en un mini-piso. Y nos vamos a vivir a un hotel, porque no entramos, claro. Creo que el ser humano tiene la costumbre de coleccionar cosas para sentirse dueño, casi dios. ¿Quién no ha dejado volar a la imaginación con los cliks, los pin & pon o cualquier muñequito y se ha sentido estupendamente por dirigir sus destinos? Es como si volcáramos en esos fetiches lo que querríamos ser. Como no podemos conducir un ferrari de verdad, nos compramos una miniatura, así cuando lleguen las visitas a casa podremos decir que tenemos un ferrari. Para calmar los nervios o relajarnos nada mejor que hacer una maqueta de una gloria naval, de no sé cuantas piezas y que puede mandarnos directamente al oculista. Saber inglés, alemán, chino, italiano o francés no sabremos, pero colecciones de cursos de los mismos, los que quieras ¿Y lo bien que queda en las estanterías? Es casi afirmar que vivimos de las apariencias. ¿Qué importante es hablar el idioma de los abanicos si casi nadie mas lo entiende? ¿Nos sobra el dinero?

Recuerdo que una vez le dimos una idea a un amigo, creo que no la llevó a cabo; pero era buena. Su propósito de Septiembre era dejar de fumar, por lo que le dijimos que cogiera un bote y que cada vez que quisiera fumar, comprarse un paquete de cigarrillos metiera ese dinero en el bote. Creo que con las colecciones se podría hacer lo mismo. Cada semana meter en un bote esos 6 euros... quizá no nos daría para unas vacaciones; pero seguramente que para alguna buena causa o una invitación a los amigos sí que nos daría. Recuerdo que en el pasado yo hacía algo parecido, daba ese dinero a la parroquia, para cáritas. Total, era dinero que yo iba a gastar, que al menos fuera en algo bueno. En vez de ir al kiosco todos los lunes, se va a la Iglesia el domingo... puede que hasta lo que oigamos nos interese. Puede que veamos a esas personas con las que nos cruzamos por la calle sin importarnos. Y si unimos mis 6 eurillos, los de éste, los de ése, los de aquel... puede que esa madre que hace auténticos malabarismos para dar de comer a su peque lo tenga un poquito más fácil. Yo hablo de la Iglesia porque creo; pero me parece igualmente válido colaborar con ONG's (siempre que no sea una tapadera de algunos para hacerse ricos a costa de la buena fe de otros). Puede que así no tengamos una colección de dedales, de relojes, de plumas... puede que así otras personas puedan comer, vestirse, jugar o sonreir, que la caridad, el compartir no debería ser sólo algo de Navidad.