Hoy he abierto la caja de los sueños. He mandado todos los materiales necesarios para publicar el libro y si todo va bien, en 6 semanas se podrá encontrar en las librerías. Muchos sueños están en esa caja, de plástico, aunque haya puesto una caja de madera como ilustración.Parece más una carperta de las que guarda proyectos, tesis o folios, que un paquete con tantas ilusiones y esperanzas. No pesa más de dos kilos. Ése es el peso de los sueños, de la esperzanza. 2 kilos. Apariencia completamente corriente, nada poco habitual.

Cuando le he dado el paquete al de Correos la sensación ha sido muy extraña. Se llevaba muchas ilusiones, esperanzas y una parte de mi. Expongo mi corazón a los ojos de los lectores. He tenido que escribir la contraportada, un perfil biográfico de mi, poner palabras clave para los buscadores web. Y todo ello con un cosquilleo en el estómago. La foto elegida para la web ha sido de las cuesta elegir. Todo nuevo. Un sueño más muy cerca de cumplirse en este año y, con una sensación extraña. Mi colon está haciendo de las suyas porque son muchas emociones. Es como si me hubiera puesto ante un escaparate y venderme yo misma. Algo difícil, porque no estoy acostumbrada a hacerlo. Yo escribo aqui, o mis manuscritos; pero hablar de uno mismo no es tan fácil. Primero porque digas lo que digas, parece como si te pusieras en plan narcisista o prepotente. ¿Quién soy yo? ¿Acaso puedo ponerme en un pedestal? Pues va a ser que no. Y siempre cuando hablas de uno mismo parece que cuentas sólo lo bueno. Si no se descubre lo malo, mejor. No hay nada peor que te juzguen o que te miren de arriba a abajo. Si escribes poniéndote muy bien... eres soberbia, si escribes poniéndote muy mal eres una falsa modesta. Haga lo que haga, quedo mal. Así que soy yo misma y... a quien no le gusta, ya sabéis.

Hace falta valor para plantarse ante el mundo, pues aunque digas que te trae al pairo lo que opinen los demás... del dicho al hecho hay un gran trecho. Te pueden decir muchas cosas buenas, que no sé cómo lo hago, las malas suenan en el interior mucho más. Y como siempre hay algun merluzo con patas, pues claro así nos va. Es muy fácil tirar por la borda el trabajo de otro. No darle importancia. Si os digo la verdad, para mi es una piedra de toque. Si estoy haciendo algo y no hay voces contrarias me digo... malo, me estoy equivocando en algo. No puede ser todo tan perfecto, que todo el mundo opine igual. A menudo me acuerdo de los "aguafiestas", personas expertas (¿Quién sabe en qué?) que te quitan todas las ilusiones posibles. Por ejemplo, el luces que a la autora de Harry Potter le dijo que se dedicara a otra cosa, o la persona que le dijo a Míchel (el jugador del Real Madrid) que nunca sería nadie en el fútbol. Sonpersonas que de verdad, su vida debe ser durísima. Porque no aciertan ni una. Cuando te esfuerzas para conseguir algo, digan lo que digan, ya tienes premio. Quizá no el que esperas; pero aunque sólo sea valor, ya tienes algo más.

Estoy convencida que habrá gente que lea el libro y le guste y... otros a los que les parecerá un soberano pestiño. Que no les guste la temática, ni el estilo, niel diseño... bueno, pues como diría un amigo "más risa". Voy a publicar, no todo el mundo se atreve ni puede. Voy a hacerlo por mi y por la gente a la que quiero. Si alguien a quien no conozco le ayuda o se siente identificado o le aporta algo, pues estupendo... si no ¿qué quieres que le haga?, no te conozco, si no te gusta, lo siento; pero no es mi problema. No voy a adelantar acontecimientos. Yo soy así... lo dicho, si no te gusta, no mires.

Lo sé, parece que hoy me he levantado peleona. Puede ser, no creo que mi colon sea la única parte de mi colon que se puede irritar. Son los nervios del pre-estreno.