Tranquilos, que la pregunta no es para mal. Ni me he enfadado con mi marido ni nada por el estilo. Hoy me preguntaba los motivos por los cuales me casé: ¿Pasión? ¿Tradición? ¿Querer envejecer juntos? ¿Porque tocaba, era el siguiente paso? Creo que ninguna de las cuatro. Pasión no, porque eso es pura física y se pasa... aunque te cases con un físico ;-) Tradición tampoco, aunque me casé por la Iglesia porque para mí, por mis creencias, era importante; pero si hubiera tenido que vivir juntos, habría sido como ahora. Querer envejecer juntos no está mal; pero tampoco es un buen motivo. Y lo de que tocaba, es muy relativo porque conozco noviazgos más largos que el mío. Otras historias al estilo de no querer ser una solterona y demás, tampoco me valen. Entonces... ¿Por qué me casé? Por él, sin duda. Porque es la persona que se ha convertido en mi vida, en mi opción de vida. Porque no me imagino estar con otro que no sea él. Porque le amo más allá de lo que me podía imaginar amar a una persona, porque es mi fuerza, mi alegría, mi... todo.

Casarnos fue firmar un papel a simple vista; pero también algo más. Fue juntar a todas las personas que quiero y que me quieren, estar a solas con él ante Dios y decir: "él es mi opción, ayudame Señor, bendícenos ahora que empezamos nuestra vida en común". No me casaba con mi príncipe azul, ni con mi tipo de hombre. Siempre he pensado que los príncipes azules deben desteñir. Y bueno, mi tipo de hombre seguramente no es lo que me iba a hacer feliz. Venimos de mundos muy distintos, casi opuestos. Aunque teníamos algo en común y es que ninguno de los dos antes de conocernos se había planteado casarse. Puede que no seamos la pareja perfecta. Ni yo lo pretendo. ¡Vaya aburrimiento, tener al hombre perfecto al lado! Recuerdo que cuando escuchaba una canción de Eros Ramazzotti pensaba que quizá con alguien así sí que me casaría. Pongo la letra

Por ti me casaré, es evidente
y contigo claro esta me casaré.
Por ti me casaré, por tu caracter
que me gusta hasta morir no se por qué.
Y eso me da mas miedo que vergüenza
porque casarse es una adivinanza.

Por ti me casaré, por tu sonrisa
porque estas casi tan loca como yo.
Y tenemos en comun mas de un millón de cosas (por ti me casaré)
por ejemplo que los dos odiamos las promesas (por ti me casaré)
Pero yo seré tu esposo y tu seras mi esposa.

Y yo prometeré que te querré
y tu también prometeras que me querras
con tanto miedo, que cruzaras los dedos.

Por ti me casaré una cuestión de piel,
firmaremos nuestro amor en un papel.
Y pobre del que se ria, es un estupido, lo sabe
no comprende que el amor es simpatia.
Porque nuestro matrimonio es mucho mas que un pacto (por ti me casaré)
y al final seguro que todo sera perfecto (por ti me casaré)
aunque somos diferentes somos casi exactos.

Y yo prometeré que te querré
y tu también prometeras que me querras
hasta la muerte, todo es cuestión de suerte... Suerte!

Por ti me casaré, cuando te encuentre
cuando sepa dónde estas, quien eres tu...


Es una canción muy especial. Recuerdo que cuando la escuchaba siempre me quedaba con la última parte, diciendo que si algun día encontraría a esa persona. Y la encontré. Se tenían que dar un montón de circunstancias para que nos encontráramos, no coincidíamos en amistades, ni frecuentábamos los mismos lugares, era casi imposible que nos encontráramos. Pero pasó... después de eso, cuando alguien me cuenta temas amorosos siempre digo lo mismo "paciencia, ya llegará". Porque, no sé por qué, pero al final todo llega, la vida seva forjando para que encuentres tu camino, siempre que sepas entender las señales.

Cuando rellenas los papeles para el matrimonio te preguntan si vas libre y espontáneamente. Vamos que es una versión muy particular de la canción de Aute "Pasaba por allí". Me explico, yo estaba aburrida, vestida de novia y me fui a una iglesia donde me encontré ami novio, vestido de novio, valga la redundancia. Y dije, ¡oh! qué sorpresa... yo pasaba por aqui, ¿nos casamos? Ya, ya sé que parece que me burlo. Nada más lejos; pero siempre me ha hecho gracia lo de espontáneamente. Porque, aunque sean unos meses,hay que rellenar papeles y preparar cosas para una boda. Algunos se quedan en el traje de la novia, el banquete y demás. Recuerdo el cachondeo que se traía mi marido cuando vio la publicidad de la casa donde me hice el vestido: "Novio completo por 375 €". Más de una vez me dijo, "Vale, les doy 400 y que te pongan uno guapo, a mi que me dejen tranquilo". Reconozco que la publicidad no podía serinterpretada con mayor humor.

En nuestro caso, antes de ver el banquete y demás, fuimos a ver a mi párroco. Para nosotros no es un problema que sea agnóstico; pero quien sabe lo que puede serpara la iglesia. Juzgamos antes de pasar el momento. Mi párroco no solo no puso ningun problema, sino que nos facilitó todo lo que estaba en su mano. Porque yo quería una boda, no un paripé. Me explico: yo me casé por la Iglesia por mis creencias no porque quedara más bonito. Casi me parece insultante ver a la gente que quiere una boda con Misa y no se sabe ni el padrenuestro. Adecuamos la celebración para que los dos nos sintiésemos protagonistas. Fue lo que más cuidamos de la boda. Era lo importante. En lo demás, busqué algo que no me hiciera sentir una muñeca repollo o cosas por el estilo. Mi vestido era normalito y nada de peluquería ni pruebas de peinado. Queríamos vivir ese día intensamente no estar pendiente de detalles que podían ponernos nerviosos. Creo que nos salió bien, éramos nosotros.Nada de caretas. Tampoco dimos clases de baile para quedar bien. Lo importante era ser nosotros mismos. Lo era y lo es.

¿Por qué me casé? ¿Puede que mi matrimonio parezca un guión de los de Jose Luis Moreno en Telecinco? No lo sé... no creo porque del primer matrimonio, el de los jóvenes, la escritora soy yo y de pija no tengo nada... ni yo ni él. Del segundo, bueno, nosotros somos padres y nos encanta cocinar el uno para el otro. Y de Avelino y Pepa... puede que nos parezcamos porque a mi marido le gustan los Meccano. Pero yo no quiero que se muera... nada más lejos. Y no quiero estar chinchándole todo el día. Quiero pasar los 40 años de casados, ver crecer a Dani, y conseguir todos los sueños que nos quedan.

Mi marido no es perfecto, yo tampoco. Tiene carácter, yo también. Quizá le sobren unos kilillos, ya somos dos. ¿Por qué me casé con él? He dado muchos motivos; pero hay dos principales:

1- Porque lo amo.

2- Porque me dió la gana. Y esa es la razón más sobrenatural de todas.

Hacer las cosas porque me da la gana. A los dos nos dió la gana apostar por el otro, elegirnos, sabiendo que iba a haber asperezas, porque la convivencia es dura; pero merece la pena. Si echáramos el tiempo hacia atrás, lo volvería a hacer, sin dudarlo. Aún hoy le quito de vez en cuando el anillo para preguntarle si se quiere casar conmigo. El día que me diga que no, me hunde en la miseria; pero no me lo va a decir, tengo la seguridad de su amor y eso es muy fuerte.

¿Por qué quiero hablar de esto hoy? Viendo los últimos post, sin ser una fecha especial, parece que no tiene mucho sentido. Todo lo contrario. Cualquier día es bueno para recordar, para volver al corazón, que eso es lo que significa etimológicamente recordar, que amo a una persona y que soy correspondida. No me hace falta publicar un post; porque él lo sabe y se lo digo cada día, cuando se levanta y se marcha a trabajar, cuando llega a casa, cuando paseamos... No es rutina, espero estar así de "tortolitos" toda nuestra vida, ser como ese matrimonio de ancianitos que siguen andando cogidos de la mano, aunque sea compartiendo "taca-taca".

Seguramente él no la oirá;cuando puede leer el blog es en algun rato libre en la oficina, y cada día tiene menos. Pero quiero ponerla. Lo siento, pero es tímido y no quiere salir en fotos. Si no, pondría una suya para acabar. Lo respeto, por eso, mientras él no me autorice, no publicaré ninguna. Sólo decir que quizáno sea el más guapo, ni el que mejor cuerpo tenga, ni el mas inteligente... ni falta que hace, porque para mí, es lo más de todo, me ama y le amo ¿qué mas se puede pedir?