El secreto de la felicidad no es hacer lo que quieres sino querer lo que haces. La frase es rimbombante a mas no poder pero creo que tiene bastante razón. Porque a veces nos empeñamos en hacer lo que queremos y claro, pasa lo que pasa. Mi peque por ejemplo, se empeña en dar vueltas y ¿qué pasa? que como no lo haga correctamente, se queda de lado sin poder moverse a un lado ni a otro. Y llora. Bueno, no suele hacerlo porque, como no le dejo solo, me mira y pone carita de "mami ¿me ayudas?".

Si hiciéramos siempre lo que queremos iríamos a bandazos. Porque a veces, lo que queremos, no es lo que más nos conviene. El miércoles, por ejemplo, me apetecía comerme un helado. Quería hacerlo; pero estaba con "mi enfe" tocando las narices así que dieta blanda y a pensar que ya me lo comería. Si no hacemos lo que queremos, nos pillamos la pataleta padre como si fueramos renacuajos mal criados. Reconozcámoslo. Es como cuando pierde nuestro equipo de fútbol. ¿Realmente queremos hacer lo que queremos? Creo que a veces sí; pero otras veces no. Nos movemos por impulsos. Al menos ocurre a veces en mi vida. ¿Por qué he hecho tal cosa? Pues no sabría decirlo a ciencia cierta. No importa, es que soy de letras ;-)

Querer lo que haces. Buscarle el lado bueno a esas obligaciones que tenemos que hacer y que se nos atragantan. Ser felices en lo que hacemos, sin esperaral futuro. Conozco gente que dice que será feliz cuando pase la carrera, cuando se compre un piso o cuando se case. Pobres, no van a ser felices nunca. Porque si vivimos huyendo hacia delante, nadie nos asegura que llegaremos. El domingo pasado, por ejemplo, iba con mis padres, mi marido y el peque paseando cuando vi al párroco. Me imaginé que iba a dar la comunión a un enfermo, algo normal un domingo. Después en Misa, me enteré quehabía dado la unción a un hombre de 40 años que había muerto media hora después. Se me heló la sangre. 40 años. Se perdía la mitad de la vida, el ser abuelo, ver casarse a sus hijos... muchas cosas. Pienso en todo lo que habría dejado pendiente si viviera con esa mirada futurista. ¡Buf! ¿Quién me asegura a mi que llegaré a los 40? Hago planes para más allá pero no lo tengo asegurado. No quiero esperar para ser feliz, aunque a vecesme imagine lo que será ver al peque dar sus primeros pasos, su lengua de trapo al empezar a hablar... hasta cuando esté en la adolescencia y tengamos puntos de vista distintos. ¿Por qué voy a disfrutar sólo del sábado y del domingo? No tiene sentido vivir sólo dos días de la semana. Los otros cinco que pasen prontito que quiero vivir. No, no va conmigo. Hay que sacar las cosas buenas de la cotidianeidad. Que seguro que hay muchas. ¿No dicen por ahí que el amor hace nuevas las cosas? Pues eso, a mirar con ojos de enamorado todo. Pero sin caer en idioteces, en plan rosa...

Ayer el peque dijo su primera palabra. Me miró y dijo "MAMA". Se entendió muy claro y boba de mi, se me saltó la lágrima. Me quedé perpleja, porque una cosa es que yo sepa que soy su mamá y otra que él, mirándome, diga MAMA. La sensación fue de alegría por un detalle chiquitito. Pero en mis oídos sonó mucho mejor que si me hubiese tocado la lotería. Recuerdo otro día que sentí algo parecido cuando mi novio por aquel entonces me miró a los ojos y me pidió que me casara con él. No fuecomo yo me lo esperaba; pero me sentí tremendamente feliz. Son momentos que, aunque pase el tiempo están grabados a fuego y vuelven a la actualidad, son motores para tener alegría, más allá de que la sienta o no. Que me meten en un camino positivo y me ayudan en mi vida.

Querer lo que haces, aunque cueste, aunque parezca doloroso.Total, no tienes más remedio que hacerlo, es tu obligación, por tanto, ¿por qué no quererlo? Yo lo voy aprendiendo con mi peque. Cuidarle es lo mejor que puedo hacer y lo quiero con toda mi alma, es mi hijo. Me vuelco y me sale instintivamente.El día que vuelva a trabajar, ojalá me salga también, aunque no me dé tantassatisfacciones como el peque. Ése es el camino de la felicidad, paramejorar y conseguir los objetivos. No se trata de resignarse ni de hacer cosas imposibles. Se trata de sacar lo bueno de cada momento. Es como cuando estamos en crisis, nos podemos quedar eneso, o ponernosen plan nostálgico recordando viejos tiempos... o... aprender y sacar algo bueno de la crisis. Y al final se va, si es que toca que se vaya. Pero ya no marca mi vida, ya no lleva las riendas. Soy yo quien las llevo, soy la protagonista de mi vida. Las obligaciones existen, pero las hago queriéndolas... así hago lo que quiero, queriendo lo que hago. Es algo más que un juego de palabras. No hay tareasrepetitivas, ni te quemas tan pronto por el aburrimiento.