Volver de vacaciones y empezar con los propósitos es todo uno. Unos se ponen con el inglés, otros con el gimnasio, a retomar estudios o lecturas... lo que sea por tener la sensación de que estamos vivos y que tenemos muchas cosas que hacer, por lo que no podemos añorar las vacaciones. Estuvieron muy bien; pero ya forman parte del pasado. Ya estamos en casa solos mi peque y yo. Todo empieza a volver a la normalidad.

Yo empecé con los propósitos antes de irme de vacaciones. Me compré un programa de repaso de inglés y comencé a jugar al Wii Sports. Os aseguro que con el boxeo se suda y un rato. Eso sí, creo que Dani se lo pasa mucho mejor viéndome lanzar los brazos y sudando como un pollo. No para de sonreír. Lo hago antes de desayunar. Luego hago el entrenamiento cerebral, a base de sumas, restas, cálculos de altura y ejercicios de memoria. Para que el cerebro no se atrofie. Mens sana in corpore sano. No puedo ir al gimnasio porque no tengo tiempo, ni ganas todo sea dicho. Así que me quedo en casa, que con la consola y la tele puedo practicar ejercicio y ocuparme de mi peque.

Hablando del peque, ya estamos empezando a darle verdura. Puré de patata y zanahoria con un poco de aceite de oliva. Así que a su mamá le toca pegarse con la batidora, para quitar todos los grumitos... que la papilla no es el Colacao de su padre. Esta semana, además, le toca probar la manzana. Y seguimos, por supuesto con sus masajitos, poniendo música que luego suena de nuevo en el Baby Einstein. Se hace todo lo que se puede para que vaya conociendo el mundo, estimulándole sobre todo a través de nuestras manos. Porque las cosas artificiales no saben cuando se le sobreestimula o no. No le pierdo de vista mientras está despierto, aunque yo haga otras cosas. Todo es cuestión de organizarse.

Ando buscando cosillas para ampliar las ideas que me han surgido en las vacaciones. Una de ellas se trata de lo que yo llamo "Pirineos mágico". Me explico: hay diversos lugares alrededor de los Pirineos o en ellos mismos que transmiten una sensación mágica muy particular. Lugares que, desde la antigüedad han sido evocadores de un poder natural, como por ejemplo Eunate, San Juan de la Peña, Montserrat o Lourdes. Lugares en que los cuatro elementos de la naturaleza: Tierra, Aire, Agua y Fuego están muy presentes. En ese tema ando investigando ahora, quien sabe si me hará escribir un libro, una historia sobre ello. Ya os lo iré contando poco a poco.

Tengo muchas cosas pendientes por hacer. Por ejemplo, planchar el montón que no sé muy bien cómo se reproduce cada día, "se me cría muy bien". Aunque estén bajando las temperaturas, ponerme a planchar me da una tremenda pereza. Aunque luego, cuando me pongo acabo rápido, pues voy bastante al día ... somos poquitos y ensuciamos lo justo. Me toca recoger un poco la casa que después de una semanita de vacaciones anda llena de polvo. Pero bueno, no me agobio. Total, me toca a mi hacerlo, así que voy haciendo cuando el peque duerme, como ahora que se ha quedado dormidito en el parque. Algo lógico porque está en el suelo y fresquito, cerquita del balcón. Eso sí, pasando motos una y otra vez. Cuanto más "cutre" es la moto más ruido hace. Es como si quisieran hacerse notar ya que no tienen dinero para comprarse algo mejor. Nunca lo he entendido.

También tengo muchos post atrasados por leer, que mis amigos blogueros no se han ido de vacaciones. Eso sí, me parece que voy a comentar poco, que si no, no me pongo al día. Tengo tiempo para todo, menos para aburrirme. Dejo la escritura del blog por hoy que me toca ponerme mi horita de escritura para avanzar con los libros que tengo en el cajón... bueno, a decirverdad están en el disco duro. Es otro propósito post-vacacional,continuar las historias que tengo a medio terminar. No me puedo aburrir.