Mañana nos vamos de vacaciones prontito, por lo que éste es el último post hasta el domingo que viene que habremos vuelto de Pirineos. Un tiempo para cargar las pilas, pensar nuevas cosas, disfrutar de la tranquilidad con mi marido y el peque... Un tiempo que tanto el cuerpo como la mente necesitan. Y eso que, las vacaciones siendo mamá son distintas, porque no hay vacaciones de ser mamá. Ni las hay, ni quiero tenerlas... seguiré cambiando pañales, dando biberones y... abrazando y dando cariño a mi pequeñajo. Lo haremos de forma distinta, un poco más relajado.

Os veo la semana que viene. Besotes a todos