Hoy es un día extraño, marcado por la alegre nostalgia y por la comida. Vayamos por partes. La alegre nostalgia es como llamo yo a recordar el pasado desde un buen momento. Después de publicar el texto de domingo, me puse a ver fotos antiguas, de gente que era importante en mi vida, que yo creía que teníamos planteamientos vitales parecidos y que ahora, con el tiempo, descubro que casi no nos parecemos en nada. Lo he confirmadoayer por lamañana, mientras hacía llamadas de ponerme al día. Me iban contando cosas y en una de ellas ha sido tan rara la sensación... era como si no tuviera nada que ver con esa persona. Flipante. Casi la puedo catalogar mi mejor amiga y ahora vivimos de forma completamente distinta.

¿Qué fue de... de J, de F, de C, de P...? ¿Qué será de sus vidas? Yo me marché hace tiempo del lugar de mi adolescencia. Sé muy poco de mis antiguas amistades, después de que el grupo se resquebrajara y descubriéramos que la amistad no podía con ciertas cosas, que no quiero recordar. ¿Seguirán trabajando en lo mismo? Ni idea. Cuando estuve buscando la poesía del domingo encontré mi vieja agenda. Todavía no se ponía el prefijo, con lo que imaginar la de tiempo que tiene. Vi los números y fue cuando decidí que el lunes me iba a poner al día con las llamadas, por lo menos con algunos. Otros tendrán que esperar. Y es que... o llamo yo o nada de nada. Y a veces me canso de llamar. Por no hablar de que hoy es mi santo y lo normal es que me llamen a mi... llamar a alguien y ver que ni se acuerda de mi no es un plato de gusto.

¿Alegre nostalgia? Sí, porque veo el pasado desde un momento mucho mejor. Ahora estoy casada, tengo un estupendo bebé de casi cinco meses y estoy cerquita de publicar. Todo va bien. Sí, hay problemillas de salud; pero es que no puede ser todo perfecto. Por lo que me puedo permitir cierta nostalgia de esas personas, de lo importante que fueron en un momento de mi vida, desde la felicidad actual. No empaña mi mirada, ni me interesan sus cotilleos... al menos algunos, que ayer me enteré que un "antiguo amor" por llamarlo de algún modo va a ser papá. Y me alegré, que se lo merecen los dos. Y ser papi o mami es lo mejor que hay en este mundo, para nada es una renuncia. Tener a tu hijo en brazos, aunque te arañe o te coja del pelo y tire, es lo mejor que puede pasar en la vida. Al menos para mí.

La semana está marcada por la comida, cambiando radicalmente de tema. Mañana me hacen una colonoscopia por lo que llevo desde el domingo con una dieta estricta. No puedo comer nada que tenga fibra, de hecho hoy sólo puedo tomar líquidos. Al no tomar fibra, no tengo la sensación de saciedad de las comidas, con lo que llevo desde el domingo con hambre. ¿Y qué ocurre? Pones la tele... anuncios de comida... pones la radio, anuncios de comida... sales a la calle... bares y restaurantes de los que emana olorcillo a brasa, a guiso, a tortilla... ¡y yo a caldo de pollo y zumo de manzana! Con lo poco que me gusta en esta época del año tomar caldo de pollo caliente... bueno por llamarle algo más que agua con sabor. Basta que no puedas comer para que te lo restrieguen por la cara. En fin, mañana se acaba el suplicio, aunque me gane un pinchazo más. Porque me ponen anestesia intravenosa. Lo peor de todo es que estaré unas horas sin mi peque.

Lo prometido es deuda y aquí va una foto del peque el día de su bautizo. Se me cae la baba, lo sé... me paso el día con él y, aún hoy, por las noches de vez en cuando me despierto para escuchar su respiración. Es mi felicidad y una de las principales causas de que me tenga que cuidar más, que aguante la dieta líquida, los anuncios de comida y mil cosas más. Mi vida tiene otro sentido desde que me enteré hace un año que estaba embarazada.

Mañana, seguramente no podré publicar, así que el jueves os contaré que tal ha ido la prueba. Ahora tengo que preparar la maletita pues nos vamos a casa de mis padres para que Dani no tenga que pegarse el madrugón mañana con nosotros y su abuela-madrina le pueda cuidar mientras sus papis están en el hospital.

Ah! el domingo también encontré un librito de Michel Quoist que tiene textos breves. Ya tengo nuevamente un montón de textos prestados para publicar.

Pasad un buen martes, que ya queda menos para el finde.