Me he levantado con una canción, de la cual sólo me sé 6 palabras: "Andando... por la orilla del mar" y llevo todo el rato con la cancioncita, sin poder quitármela de la mente. Seguro que os ha pasado, se os pega una canción y por mucho que quieras, no se te va de la cabeza. Te pones la radio y cuando parece que se te ha olvidado, ¡zas! la estás tarareando otra vez. Y da igual que te la sepas o no, sigue ahí, martilleándote. Por no hablar de que ni siquiera es necesario que tenga letra. El silbidito de Kill Bill por ejemplo, basta pensar en él para que se pegue. Hubo un tiempo en que temía pasar por una parte de la oficina, porque un chaval lo tenía como música del móvil y si la oía, mala suerte, podía pasarme días enteros con el silbidito en la mente.

Volviendo a andar por la orilla del mar, parece que un año más hay que tener cuidado con las medusas. Se han hecho banderas especiales advirtiendo de su presencia, se han hecho webs y puesto teléfonos para avisar al Ministerio de Medio Ambiente de su avistamiento. He oído iniciativas de lo más variopintas sobre ello. En la Junta de Andalucía, por ejemplo, están criando tortugas para que se las coman... el problema es que tienen que esperar 10 años para que sean adultas. No es mala idea, pero la podían haber pensado antes. ¿Qué ocurre con las medusas? Cuando yo era peque había, pero eran grandes, como blancas y violetas... ahora te encuentras chiquititas y rosas... y un montón. Aparte del cambio climático, el calentamiento del Mediterráneo y que a veces parece un vertedero más que un mar, el problema de las medusas es simple: no tienen bastantes depredadores. Así que o cuidamos a los atunes y a las tortugas, o vamos pensando recetas de cocina cuyo ingrediente sean las medusas. Seguro que nos ahorrábamos una pasta en el veraneo. Te vas a la playa, coges una bolsa de medusas y las fríes con perejil, le pones mayonesa y para adentro. Total, el ser humano es capaz de comerse cosas más raras, desde insectos a criadillas. Todo es acostumbrarse.

Ya he dicho en otros post, que este año, mi alma marina tendrá que esperar para fundirse con el mar. Me tengo que contentar con ver el pantano que hay cerca de mi casa, alguna serie televisiva de surf (porque los vigilantes de la playa ya me aburren) y poner fotos de vez en cuando de playas paradisiacas, como por ejemplo ésta de uno de los sitios que tengo ganas de conocer: Costa Alegre (México). Y es que a mi, los todo incluído como que no me gustan demasiado. Seguro que están bien, pero eso de ir al estilo niños de cole, desayunar en el hotel, comer en el hotel, cenar en el hotel y demás... pues no me va. Yo prefiero estar un día en un sitio, probar la comida del país, mañana estar en otro lado... me gusta ir a mi rollo, en una palabra. Me pasa cuando salimos con otras personas... está muy bien; pero no hay nada como pasear a nuestro ritmo, si tienes que estar una hora esperando para la foto perfecta, esperar sin que nadie te ponga cara de pocos amigos. ¿Soy insociable por ello? Yo creo que no, simplemente el tiempo de las locuras en grupo ha pasado.

Andamos hacia el fin de semana, escribiendo mientras el peque duerme y una vez que me he dedicado un poco de tiempo a mi... hoy me apetecía ponerme gomina en el pelo, con mis rizos queda bien... a mi marido le encanta. Y es curioso, mi autoestima se eleva en cuanto me pongo la gomina, me dan ganas de hacer cosas, veo la vida de forma un poco distinta. ¿Forma sencilla de animarme? Sólo hace falta gomina y un poco de tiempo. Ahora pienso en la prueba que me tienen que hacer el día de Santiago, en lo que tengo que hacer antes de ir y todo eso. Luego no será nada... eso espero. Cuando vuelva de vacaciones iré con los resultados al internista y veremos lo que me dice. Tengo que buscar, además, un fisio que me arregle mi maltrecha espalda y ponerme en serio con lo de cuidar mi figura, que el embarazo me ha dejado unos kilitos de más. A quien no le guste que no mire; pero es por sentirme yo mejor. Evidentemente no espero quedarme en plan top-model. Yo tengo curvas y me encanta tenerlas; pero necesito encontrarme un poco más a gusto en mi piel. Por cierto, que ayer me enteré que soy el prototipo de mujer para muchos españoles: morena, 1.80 y ojos marrones-verdosos. Se lo dije a mi marido y me dijo todo serio que ya lo sabía... que se aguanten los demás, queme había casado con él.

Si todo va bien, "Corazón Humano", es decir mi primer libro, saldrá a la venta en Septiembre, porque ya no queda nada para que se impriman los ejemplares. Con el nuevocurso empiezo la aventura literaria, con más miedo que vergüenza. Apostando por mi sueño. Pensando que si no me arriesgo, que si no me la juego, no sabré si puedo o no. Evidentemente, me gustaría vender y muchos... ¿a quién no? Pero lo importante es haber dado el paso. Está costando; pero en cuanto lo tenga en las manos merecerá la pena. Ahora ando rellenando papeles y aportando datos para la web de la editorial. Esdifícil decir quién soy,definirme... creo que sería más fácil que lo dijeran otraspersonas... si me pongobien, puedo parecer una egocéntrica (para nada) y si me pongo mal puedo parecer que estoy mal de la perola (para nada). Yo soy así, con mis circunstancias, con mi pasado, con mis virtudes y defectos... y el libro lo escribí en unas circunstancias concretas que ya no sé si se cumplen. Entiendo que, una vez publicado, deberá defenderse solito, sin que yo deba decir tal o cual cosa. Habrá gente que piense que es autobiográfico (se equivocarán) gente que crea que es un pestiño, gente que le entusiasme y se vea reflejada en él... yo no puedo controlar las reacciones de los lectores. Ni puedo, ni quiero.¿Que publique mas? Seguramente lo haré, tengo otros en el cajón. Pero el sueño lo cumplo con el primero.

Bueno, tengo que dejar de escribir, el peque reclama su masaje. Buen fin de semana para todos y, ya sabéis... precaución, amigo conductorrrrr (¡leches, ya se me ha pegado la cancioncita!)