Hay cosas que me afectan más de lo que me gustaría afirmar. Noticias que me duelen, aunque me las den en series de televisión. Por ejemplo, me duele el trato a los niños. Lo explico mejor... no comprendo que un bebé, una personita tenga que pagar el error de dos personas que jugaron a ser adultos sin ver las consecuencias. ¿Qué culpa tiene un feto, una personita, de tener los padres que tiene? ¿Cómo es posible hacer daño a un bebé porque llora? ¿En qué mundo vivimos en que las personas se convierten en objetos y en estorbos? Me duele, cuando tengo a mi hijo en brazos y llora... a veces me desespero, porque me gustaría poder quitarle el dolor de los dientecitos, o con los cólicos de lactante... y me duele el corazón... no comprendo esas noticias de abandonos en plena calle, o tirarlos a los cubos de basura... ¿Cómo puede hacer eso una madre? Los llevas en el vientre un montón de semanas, los alimentas con tu propia sangre, pasas por el parto... ¿para tirarlo a la basura o abandonarlo en la calle o en el hospital? ¿En qué clase de sociedad vivimos? ¿Quién pone las reglas para decidir quién puede vivir y quién no? Dani es mi hijo... le querría igual fuera como fuera, más delgado, mas gordito, sordo, mudo, ciego... porque es mi hijo... tiene derecho a vivir, como otros muchos.

Me duele que el amor termine en posesión, en ataduras a base de golpes. Nadie es dueño de otra persona... me duele la frase "la maté porque era mía"... o las excusas de un violador... el acto más bonito que tiene una persona ultrajado de esa forma... me duele la injusticia de coger a un ladrón, a un delincuente reincidente, meterle en comisaría por una puerta y que salga por otra, porque la ley tiene sus lagunas. Me duele descubrir que mi hijo no tiene los mismos derechos que los demás, porque somos asalariados y lo declaramos todo... pagamos los impuestos pero no recibimos las retribuciones. Me duele ver a las personas mayores haciendo cambalaches para llegar a fin de mes, o paseando solas, con miedo de meter el bastón en alguna de las numerosas zanjas que llenan las ciudades y los pueblos. Me duele que se pierda esa sabiduría. Me duelen los abusos, los que denuncian por envidia a una madre, los que malmeten a los hijos para hacerles del bando de uno de los cónyuges.

Me duele la Iglesia... y lo digo en domingo... en el día santo... me duele que haya gente que juzgue cuando ni Dios lo hace, que pretenda decir que lo suyo es lo mejor, cuando ni Dios lo hace... que muestren ese rostro dividido, de los que hacen santo a un fundador cuando ni se ha muerto ni ha hecho milagros. Y si me duele lo de dentro ¿cómo no me va a doler lo de fuera? ... ¿El orgullo gay es meterse con la Iglesia? Yo pensaba que era una fiesta de tolerancia y tal y tal... y veo que no, que ladran igual que a los que detestan... casi casi tengo que decir "oye, lo siento, es que soy hetero... me caen bien los hombres, amo a mi marido". Casi tengo que pedir permiso por ser hetero... no niego su derecho a expresarse... pero no me gusta que se metan conmigo por el mero hecho de llevar una cruz al cuello. Y tengo amig@s gays y lesbianas... personas estupendas que van a su rollo y que hasta se podrían enfadar conmigo por lo que digo... quizá no, ellos son los primeros que me entienden.

Me duele que 4 necios, por no decir otra cosa, se crean que pueden imponer sus ideas a base de dinamita, goma-dos (no se si se escribe asi, no me importa) y pistolas. Si no puedes defender tus ideas en un diálogo, quizá no merezcan la pena. Y para dialogar, las armas no valen de nada, señores. Si no dejas las armas, su estruendo te impedirá oír al otro. Esas son las reglas. O rompes la baraja o aquí jugamos todos. Me duele oír la palabra "unidad" en la boca de alguién que no sabe su significado, porque piensa que unidad es decir "sí bwana" a todo lo que él dice. Si yo veo a un amigo que está con el mp3 construyendo una torre y se está torciendo, no puedo decirle que va bien... porque se va a caer, a menos que estemos en Pisa, claro. Si le tengo que romper el mp3 se lo rompo, aunque me llame de todo menos bonita. Lo peor que se puede hacer a un loco es seguirle la corriente, porque él será loco pero tú eres tonto.

Me duele encender la TV y ver lo mismo, en distintas cadenas... el mismo tipo de programa, los mismos anuncios a la misma hora... hombre, para esto, volvamos a los dos canales, mas rápido y menos perjudicial para la salud. Hablando de salud, me duele que las personas que trabajan enella no piensen que se pone en sus manos la vida de muchos... más que sanitarios parecen malos funcionarios, más preocupados de los papeleos que del paciente. Me duele que me digan que van a estar un día y que luego ni aparezcan... que su olvido le pueda costar una lágrima a mi hijo no lo aguanto... me enfurece... con la cantidad de médicos buenos y enfermeras que hay en el paro y tanto cenutrio con trabajo.

En fin, que debo llevar varias tiritas en el corazón... pero... estoy babeando porque el peque ha dado su primera voltereta para ponerse boca abajo. Crece tan deprisa que me duele que mi marido no lo pueda ver, me duele el tiempo que se me escapa de las manos sin poder detenerlo. Ley de vida.

Termino hoy con un texto prestado, releído, meditado, rezado, llorado y hecho mío sin serlo. Una poesía que me recuerda que, a pesar del dolor, hay que sonreir... porque los sueños se cumplen y al final todo, hasta lo malo tiene buena enseñanza. Cuando hoy la leo pienso en mi hermana. Mi campeona. Ha aprobado sus oposiciones a pesar de las fibromialgia. Va a pelear por llevar vida normal... ole sus narices... No se rinde, aunque tenga que ir más despacio. Elige vivir y ser feliz a pesar que otras personas casi la mandan a la tumba... Ole sus narices... Os dejo con el texto, que es himno de las vísperas del viernes, pero que yo uso en otros momentos y en otros dias. Ante eso, no hay excusas... hoy termino con amor... un video de los de sonreir y decir "gracias porque sigues ahí a pesar de tanto dolor... porque me has dado un corazón humano... no entiendes, no quieres entender de fronteras ideológicas o físicas"... alguno pensará que es lacrimero... nada se pierde por dar al "play" y escuchar la letra.

En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma;
pero, al verte, mis ojos van y vienen
de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.

¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tienes rasgado el corazón?

Ahora ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mi todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y sólo pido no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta.

Si alguien se pregunta cómo puedo escribir de mi añoro del mar, llamar a un dios antiguo y luego salir por estas lineas creyentes, cristianas... hace bien... soy así... quizá algun día escriba con el corazón en la mano sobre mi fe, que sigue ahí, aunque a veces no lo parezca... porque creo en Dios (menos de lo que Él cree en mí)