Todos somos de nuestro padre y de nuestra madre. No hay dos iguales, ni siquiera los gemelos. Porque, aunque sean iguales por fuera, son dos personas distintas. Nos podemos parecer, pero todos somos únicos e irrepetibles. ¿por qué digo esto? Porque no podemos buscar la igualdad en el plan de olvidar que somos distintos. A unos les gusta la playa, a otros la montaña, unos son altos, otros bajos, unos gordos, otros flacos, unos feos, otros guapos, unos blancos, otros negros... No, no somos para nada todos iguales. Vaya aburrimiento de planeta si fuéramos todos igual. En la actualidad que se habla de globalización, a mi me gusta realzar lo diferente. Porque es lo que nos enriquece a todos. Siempre hay gente más sabia y más necia que tú. De todo se puede aprender, hasta de los que viven en su mundo piruleta. ¿Por qué siempre ensalzamos para mal lo que nos diferencia? Dejamos que las ideas nos separen y nos olvidamos que todos somos seres humanos. Pienso, por ejemplo, en el antagonismo que estamos creando entre hombre y mujer. Si vas andando por la calle, de espaldas es difícil reconocer quién es qué. No digo que no haya que buscar la igualdad; pero no a cualquier precio. Yo no quiero ser como los hombres, me encanta ser mujer... más ahora que he sido madre. ¿De verdad es igualdad trabajar 8 horas diarias fuera de casa y otras tantas dentro? ¿Dejar a los peques en la guardería es igualdad? ¿Embrutecernos es igualdad? No digo que seamos en plan algodón de azucar, ni que se renuncie a los derechos... pero no creo que sea de mucha igualdad que se celebre el día de la mujer (¿y al hombre que le zurzan?).
¿Por qué hablo de esto hoy? Si os digo la verdad, ni yo misma lo sé. Supongo que es cansancio de que nos vendan siempre la cantinela de la igualdad para realmente llevarnos a donde les da la gana. Quien lo sabe, yo no. El caso es que hoy me he levantado dispuesta a pasar de la realidad macabra de los asesinos con falta de memoria, dejando al lado la demanda de unidad por la locura transitoria y prefiero hablar de lo estupendo que es que seamos diferentes, siempre que el peque me permita escribir, porque ya sabéis que mi "jefe" lleva chupete. Somos diferentes, cada uno puede aportar sus ideas, sus cosas, distintas a las de otro. Lo que yo no haga, nadie lo hará. Si no me hubiera casado con mi marido, mi peque no habría nacido, porque su vida surgió delos dos, si no hubiera estado casada conmi marido sino con otro, mi peque no habría nacido, sino otro, que querría pero que no sería éste. Si no fueramos diferentes, no habría distintos sabores, ni podría existir la moda.
Somos diferentes. Cada uno usa los talentos que tiene de la forma que cree mas conveniente y la sociedad gana mucho. Todos tenemos los mismos derechos y deberes; pero eso no significa que perdamos nuestra diferencia.
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De acuerdo contigo y pienso además que para lograr erradicar la discriminación lo primero que hay que hacer es aceptar que somos diferentes y que las diferencias no son defectos.
Saludos para tí y un beso para el nene.
Hola guapa:))
Tienes razón: la igualdad pasa, precisamente, por reconocer que no somos todos iguales. Yo no quiero ser como los hombres: quiero poder decidir qué es lo que quiero y puedo hacer con mi vida, sin que nadie me lo tenga porqué marcar, ni en un sentido ni en el otro. Esto es, ni diciéndome lo de "eso no es cosa de mujeres" (ahí he callado muchas bocas, con hechos prácticos) ni "tienes que hacer lo mismo que si fueses un tío" (también he callado a mucha feminista "de boquilla" que lo que era es "hembrista", que es lo equivalente a "machista"). Lo realmente estupendo es poder decidir qué queremos hacer... y saber que no nos lo van a impedir por el hecho de ser mujer ú hombre (también hay discriminación desde el otro lado: durante años, que un chico quisiese ser enfermero, peluquero ó quedarse en casa cuidando a sus hijos..., lo menos que le iban a decir es "marica")
A mí me da mucha pena ver que para algunas chicas el ponerse a la altura de un hombre pasa por decir dos tacos cada cuatro palabras, ó salir los sábados por la noche a "cazar" y contar el lunes cuántos se han "tirado" ese fin de semana. Y me da pena no porque lo hagan... sino porque lo hagan pensando que eso les pone en un buen lugar ante las demás mujeres...
En fin, al final cada uno ó termina llegando al sitio que le corresponde, ó es tremendamente infeliz en el que está, por muy "ejecutivo" que sea ese puesto...
Besos, guapa:))
Que razon tienes ..lo facil es caer en la demagogia del "pa to dios cafe", de eso se trata la igualdad no? Aiisss que simples somo a veces el ser humano.
La igualdad, desde mi humilde opinion, solo se alcanzara el dia que seamos conscientes de que lo que realmente nos une a todos es que somos distintos y que esa diferencia es la que a todos nos hace unicos... Curioso, somos iguales desde nuestra unicidad... o mejor dicho es nuestra unicidad, nuestra cualidad mas preciada, la que nos hace a todos iguales.
Un besote para ti y otro para ese pitufillo con sonrisa acautivadora jejeje
Un pelonpelon con mochila ( y WIFI gratis!!!) desde Paris :-)
¿¿Por qué nos empeñamos en la Igualdad?? ¿¿Por qué no aceptamos que somos diferentes?? A nuestra manera, pero diferentes. Los mismos derechos, los mismos deberes, pero distintos.
Distintos de mente.
Odio a todos aquellos que basan la discriminación en algo físico. Yo soy distinta a un hombre, pero por las vivencias que he acumulado desde mi punto de vista como mujer. Sé qué físicamente, no somos iguales, pero no creo que eso sea razón suficiente para determinar si debo cobrar más o menos que mi compañero. Puedo ver el mundo igual que él, a pesar de tener pecho :d