He descubierto una nueva cantante, que me ha encantado. Siempre me ha gustado la música "fresquita" al estilo Carlos Vives, Diego Torres, Shakira... y ahora he descubierto a Fanny Lú.

Me gusta empezar la mañana con música que me anime. Hoy que me he levantado un pelin tarde... es que es un chollo tener a un peque que duerme por las noches. Nos hemos levantado los dos a las 11.00, algo que no pueden decir la mayoría de los padres. Ha dormido un montón... y su mamá con él. Lo necesitaba, porque este tiempo tan cambiante a los que sufrimos de cefaleas, migrañas, jaquecas, nos trae de cabeza, y nunca mejor dicho. Así que nos hemos levantado, he dado de desayunar al peque y mientras tanto me he puesto este tipo de música. La letra de Fanny Lu me ha enganchado... con el acordeón... y ando bailando por la casa... algo que debe divertirle mucho al peque porque sonríe y dice cositas en su idioma.

Es estupendo iniciar así la mañana. Un buen café, unas rebanadas de pan y un poco de buena música. ¿Qué más se puede pedir? Sólo me faltaría a mi marido; pero sé que tiene sus responsabilidades, por lo que no podemos estar juntos todo el tiempo que queremos. En un rato nos cogeremos el coche y a pasear, que por fin ha dejado de llover. Son las obligaciones de ser mamá. Ya soy de otra generación, tengo un bebé... ¡si hasta me tratan de usted! No sabéis como entiendo el nuevo anuncio de Coca cola... el de la generación de los 80.

Y es que lo que dice es cierto... aunque le faltaría que fuimos los primeros en ver caballeros del zodiaco, que empezamos a usar unos ordenadores que nos parecían "la repanocha"... el primero que yo usé era un MSX 100 de 64 kb y me parecía algo increíble... los coches eran de metal y no de hojalata, nos montábamos en la bici sin protecciones y no había consolas sino maquinitas al estilo Donkey Kong, que si tenían dos pantallas era muchísimo. La generación que jugaba a las máquinas auténticas que se reunen en el MAME, cuando te escapabas a los recreativos... sin que se enterara tu madre...Que jugábamos al balón prisionero o al escondite los chavales del barrio y que nos llamaban las madres para darnos el bocata de salchichon, chorizo o si había suerte, nocilla. Había niños en la calle y no hacían falta móviles para localizarnos porque con salir al balcón o asomarse por la ventana nuestras madres nos veían. ¿Y la tele? Dos cadenas y en la playa en blanco y negro. Parece que hace muchísimo de lo que hablo y sin embargo no han pasado mas de 20 años.

Supongo que para cada unolos tiempos de su infancia y de su juventud son los mejores. Yo aún recuerdo al grupo de amigas cantando canciones de Heroes del Silencio en el recreo del insti, mientras te comías la pedazo de palmera o el bocata de tortilla. Y lo divertido es que no pensábamos si podíamos engordar o no... para eso teníamos el test deCooper, corriendo un tiempo determinado en clase de Gimnasia. ¿Vivirá mi peque algo así? No lo sé, porquepara nosotros los padres eran un referente ylos profesores tenían autoridad. No estorbábamos ni teníamos llaves de casa hasta el insti. No había muchos lujos, pero sí que había cariño y educación. Yo espero poder darle valores a mi pequeño y me preocupa que el choque con otros niños sea fuerte. Cosas como respeto, amabilidad, convivencia, responsabilidad o se dan en casa o no hay forma. Sé que no puedo dejar su educación en manos delos profesores o de sus compañeros... y es difícil porque yo tenía a mi madre en casa. Ahora si quierodarle uno o más hermanitos, yo tendré que trabajar... las cosas son así. Perop el tiempo que esté conmigo no voy a sobre protegerle, sino a enseñarle el mundo, a formarle y a darle una serie de conocimientos que le haránpersona.

En fin, parece que soy una abuelitaenlutada con el bastón, diciendo "en mis tiempos..." Sólo tengo 30 años y, aunque el consorcio de transportes diga que no, sigo siendo joven. Porque tengo la edad de la gente que quiero ytengo sobrin@sde este siglo y un hijo estupendo de tres meses. ¡Qué crecidita estoy para 3 meses! Hoy parece un día para disfrutar de las cosas que tengo y de la persona que soy. Que aveces me olvido de que es más importante ser que tener, porque si no eres una buena persona, por mucho que tengas, no vale para mucho. Lo material se estropea con el tiempo, salvo los metales preciosos y los vinos... siempre que tengan buen fondo, que si no hay buena materia prima...se terminan agriando y poniéndose feo. Ya me entendéis.

Os dejo por hoy, con buena música a mi entender y un anuncio para pensar.