Estamos a mitad de la semana. Miércoles, el día en que ya piensas en el fin de semana; pero que también comienzas a sentir el cansancio. Nosotros ya hemos acabado el curso de masaje infantil con la presencia el papá, la mamá y el peque en clase. Ahora toca hacerlo solos... porque la verdad es que le está viniendo genial. Un día más, he estado leyendo algunos blogs antes de ponerme con el mío, mientras pienso en una idea que me han dado. Publicar un libro con todos los artículos del blog. Una especie de cuaderno de apuntes, cuaderno de bitácora. Juntarlos todos y publicarlos en otro soporte, en papel. Es una idea. Puede ser interesante, aunque no sé si tendría lectores dispuestos a pagar el precio de un libro cuando si tienen internet pueden hacerlo gratis. Cierto es que, quien sabe, la coctelera puede cerrar o puede que me canse del blog... y son muchas las horas que he invertido aqui para conseguir un resultado, bastante satisfactorio para mi. No sé, es una idea que tengo que pensar. Además, Ultreia, ya es la protagonista de una de mis novelas... podrían ser sus pensamientos. Lo pensaré con calma. Antes de eso, tengo que publicar la primera, algo que me he propuesto para este año, se lo debo a mucha gente... a mis padres sobre todo.

Mitad de la semana, ya haciendo planes, siempre que el tiempo lo permita. Ayer cayó una buena en Madrid. Tormenta eléctrica incluída. No nos pilló en la calle de puro milagro... sí... existen, como le dije a riselo el otro día. Si antes la gente creía por los milagros, ahora se cree a pesar de ellos. Se siguen dando; pero hace falta fe, tener ese "puntito" de chulería y retar a Dios. Como cuando éramos niños y alguien nos decía... "bah, déjalo, si no puedes hacerlo"... ¿Cómo? ¿Que no puedo? ¿Crees que no puedo? Ahora verás... y lo intentabas con redoblado esfuerzo. Y si lo conseguías, le mirabas de forma altanera diciendo "trágate esa chaval"... si no lo conseguías, te sentías mal, pero que muy mal. Yo recuerdo que nos solía pasar en clase de Gimnasia (lo que se llamó más tarde Educación Física, aunque seguías cansándote igual)... el pique con lo de subir la cuerda sin nudos era constante entrelos chicos... que si subían sólo con los brazos, si se ayudaban con las piernas... que si llegabas al techo y te quedabas un rato aguantando...que si subías solo o te sujetaban la cuerda... cosas de niños, que las chicas mirábamos... teníamosbastante con la de nudos y llegar a pasar de los cuatro, yaera todo un logro para nosotras. Nunca tuve muy claro para qué me valdría en el futuro subir la cuerda... aunque bueno, la mitad de las asignaturas que estudié tampoco tenía claro que me valiesen en la vida real para mucho, daban cultura pero los conocimientos prácticos eran muy pocos.

No echo de menos ni el "cole", ni el "insti", ni la "uni". Me encanta esta manía de hablar con diminutivos. Ahora trabajo en la "ofi", bueno,volveré a trabajar a partir del año que viene.¡Qué tranquilidadda saber que ya están todos los trámites hechos!Mas de uno me ha dicho que me vaya preparando ya porque la vuelta al trabajo va a ser dura. Se deben pensar que me quedo de vacaciones en casa. Nada más lejos, que mi trabajo actual es de 24 horas. Eso sí, mucho más gratificante y remunerado a base de sonrisas y cariño de mi peque. Eso no se compra.

Mientras escucho canciones que me ayudan a enfrentarme a este día gris, escribo. Día gris porque sigue amenazando con llover, no porque para mí sea malo. Hoy estoy pensando en las personas de mi pasado una vez más. Y, sobre todo pienso en las que tengo a mi lado, aunque ahora estén trabajando. Pensaba en los motivos que tengo para dar las gracias. Es una costumbre que se está perdiendo. Damos por hecho que tienen que tratarnos bien y no damos las gracias por nada. ¿Quién dá las gracias ahora cuando un camarero le trae el plato de la comida? Si lo haces, el camarero se queda con cara de póker, como diciendo "¿De qué vas? ¿Te burlas de mi trabajo?" Y si fuera se mosquean, en casa alucinan. Si tu madre te hace un café... casi lo das por hecho que es su obligación y de dar las gracias, nada. Pues no, pienso que no tiene obligación, que lo hace porque quiere y porque me quiere... y yo quiero darle las gracias. Porque no tengo que dar nada por supuesto. Me pasa con el blog... leo algunos en los que se dice "espero tus comentarios"... yo añadiría un gracias al final... no cuesta nada y quedas mejor. Hay muchos motivos para dar las gracias. Nadie tiene la obligación de escribir, pero tampoco tiene nadie la obligación de leer lo que has escrito. Eso en tema de blogs, porque en el mundo real... me contaron una vez que había que dar las gracias por todo y por todos... incluso por las cosas malas... yo me lo tomé en plan"muchas gracias, eh coleguita, so capullo, gracias por lo que me has hecho, por darme la patada" (difícil expresar el cinismo en la escritura, pero me entendéis ¿A que sí?)... pero no era eso... era dar gracias por lo malo, porque de ello siempre se puede sacar algo bueno...me imagino la escena... los jugadores del Atlético de Madrid dando las gracias a los del Barça por el 0-6 que les han metido este domingo. Me quedo con la imagen de Sabina dejando en el palco a Serrat porque no aguantaba más.

Yo no soy del Atleti, pero la verdad es que me caen bien... mejor que otros equipos... y hasta aquí puedo contar. Y la canción de Sabina, no tiene desperdicio. Ya sé que mas de uno estará con los ojos como platos. ¿Que tiene que ver dar las gracias con el futbol, en un blog que se pasa los artículos hablando de un bebe, de Dios y de cosas normales?... es lo que pasa... mi cabeza salta de un tema a otro. Lo mismo puedo hablar de un texto de filosofía que de un partido de futbol, es que soy así... y así me gusta ser. No es que los cereales me hayan sentado mal, es que de vez en cuando me permito la licencia de escribir de un poco de todo. Tranquilos, no voy a poner ninguno de los spots electorales. Que una cosa es el futbol y otra la política. Y eso que reconozco que con el "Guantocho" conseguí sacar el himno de un partido político. En la vida hay muchas cosas y se puede hablar de todo. Lo importante es no perderse en el camino, que el salto entre una idea y otra esté marcado y tenga cierta coherencia aunque los temas sean tan dispares.

Volviendo al tema del principio, estamos a mitad de la semana... y aún quedan muchas cosas por hacer. Pero con el tiempo así, lo que verdaderamente apetece es estar en casita, sentada en el sofá con una mantita y una bebida caliente entre las manos. No digo que esté así... estoy con el portátil en las rodillas, esperando en plan maruja a que acabe la lavadora mientras mi bebé duerme tranquilo a mi lado. Escuchando música bajita, leyendo mails que me llegan y pensando que me toca la cita semanal con la plancha... una vez mas... pensando que tengo que terminarme el "petardo" de libro que me estoy leyendo para leer algo más interesante... ah! y que soy una mal queda porque tengo pendientes dos llamadas a dos amigas... pero es lo que tiene ser madre primeriza... que casi no tienes tiempo para nada y que dejas las cosas para mas tarde y pasan dos semanas sin haberlo hecho... ¡qué pereza me da llamar por teléfono! Leer mails es una cosa que no me importa hacer, es algo silencioso... pero hablar por teléfono...buuuuuuuuffffff... no me gusta hablar cerca del peque porque le despierto y si está despierto, tampoco me gusta porque me pongo a hacerle carantoñas y no presto atención a lo que me cuentan. Tampoco puedo irme a otra habitación porque no me gusta dejarle solo. Cierto es que tampoco he sido nunca de las que hablanhoras y horas... prefiero un cara a cara con el mail o en persona. Conmigo, Telefónica sólo hace negocio con los sms.

En fin, que estoy desvariando más de lo normal. Termino ya dando las gracias con una canción increible de los Secretos. Increible, porque no es tan "arrastrada" como el resto de su repertorio. Es un poco, pero tiene un alto grado de positividad... me recuerda a varias personas de mi vida... y sobre todo algunos momentos muy concretos de mi vida. No está mal, termino dando las gracias y empezando un nuevo tag "ultrenoias"... el artículo de hoy lo merece.