Aunque suelo cumplir una de mis reglas que es publicar textos de otras personas los fines de semana, hoy me pongo ante el teclado para escribir yo, en plan lo que salga. Soledad, ése es el tema de hoy. Ayer mi marido y yo tuvimos una de esas charlas que hacen fuerte la pareja, que me recuerdan que tengo mucha suerte por compartir mi vida con él y que somos pareja, no la tengo (al estilo el anuncio de Viceroy). Hablamos de nuestra vida, de como veíamos al otro, de cómo nos afectaba el haber sido padres. Parecen nimiedades; pero si no lo hablamos, en vez de ser personas que caminan juntas por el mismo camino, seríamos líneas paralelas que jamás se juntan. Él es mi apuesta vital y todo lo suyo me interesa. No quiero montarme mi vida y si puede participar en ella, estupendo. No, creo que eso no iría bien, al menos para mi.
A veces podemos estar solos, aunque tengamos pareja. Aunque estemos rodeados de gente, parezcamos hasta el centro de atención de un grupo... aunque lo tengas todo, puedes estar solo. Soledad que se mete en el alma y sólo se va cuando la nombras, cuando la reconoces y te atreves a hablar. Este blog, ya lo he dicho anteriormente, ha sido en muchas veces un desahogo a una situación. Cuando empecé, fue por soledad. Estaba de baja por mi embarazo, me pasaba el dia sola en casa sin poder salir. Durísimo. Y tuve que luchar contra ello. Tenía el ordenador pero echaba en falta hablar con alguien. Y como siempre se me ha dado mejor escribir que hablar... por no hablar de que paso de gastarme una millonada en tfno, me decidí a escribir. Descubrí la manera de hacer un blog sin tener ni idea de programación. Porque, realmente, lo importante no es la plantilla, sino lo que escribes. Es como un buen regalo envuelto en un mal papel. Pierdes el tiempo en envolverlo, porque lo importante es lo de dentro. Y lo intentas envolver muy bien, para hacerlo atractivo. Me encanta ver a la gente como abre los paquetes. Algunos hacen casi una ceremonia, mientras que otros tiran del papel a lo bestia sin perder demasiado tiempo. Lo importante es lo de dentro. Con este planteamiento me aventuré a escribir el blog por primera vez.
Echaba de menos tener a alguien a quien contarle mis cosas, con quien poder ser yo misma, sin prejuicios pasados, sin importar mi físico... sólo mis ideas, mis pensamientos e inquietudes. Importara lo de dentro, no el color de mi pelo, mi gusto a la hora de vestir... solo mis ganas de hablar. Con los amigos con los que comunico por mail no tengo esa libertad. Todos ellos han compartido cosas de mi pasado que ya no están. La persona que fui dista mucho de la que soy y mucho más de la que quiero ser. Aquí, en este medio de comunicación, puedo ser de una forma que en persona difícilmente lo sería. No me expongo al juicio. Sólo a nivel de ideas, y eso es algo que todos podemos aguantar.
¿Por qué entonces la soledad? Porque estaba muy metida en lo mio, tan metida que me ahogaba. Y tuve que tomar la determinación de reconocerlo, de afrontar el problema y buscar una solución. Me ocurrió algo parecido cuando conocí a mi marido. Tuve que enfrentarme a la soledad. No nos gusta reconocer que estamos solos. Somos seres sociales y siempre tedas excusas para no afrontarlo. En aquella época, mi grupo de amigosdemostró que no era tal. A veces, envidio aesaspersonas que tienen amigosde la infancia. Yo digo que tengo conocidos, nada más. Con las mudanzas de mis padres se fueron perdiendo contactos.Y en ese momento, los amigos de siempre se convirtieron en líneas paralelas. Lo reconocí, no salía de casa porque no tenía a nadie con quién salir. Empecé a frecuentarchats, a navegar por internet, a ser ciudadana de una sociedad desierto, sin comunicación física personal. Y así conocí a mi marido. Al empezar el blog, fue una sensación parecida. Mucho mas tranquila... porque estoy casada y siempre le tengo a él... pero, necesitaba expresar lo que llevaba dentro. Primero poner en orden las ideas y después comunicarlas. No podía escribir mails a mi marido (habría sido un poco absurdo, ¿No creeis?) y escribir un diario tampoco, porque al final solo vuelcas penas y yo tengo muchas cosas buenas en mi vida y en mi persona como para quedarme solo en lo negativo.
El mejor sistema para dejar de sentir soledad es afrontar que estás solo. En cuanto la nombras, es como el silencio, se esfuma. De ahí que la necesidad de escribir se convirtiera en un hobby al que acudo cada día. Poco o mucho. No importa. Lo fundamental es ver el color a la imagen que ilustra el post. Luego se dá una extraña sensación. Es con las personas que conoces que leen el blog. Las ves físicamente y tienes la sensación de que no tienes nada que contarles porque les has abierto las puertas del alma. Y es una relación mutua. Por ejemplo, hace tiempo yo hablaba frecuentemente con dos personas, dos de mis ahijados. No ponía nada de lo que me preocupaba a mi, porque cuando quedábamos es que necesitaban contarme algo, era dos orejas para ellos. En el blog, la relación no es emisor-receptor... sino comunicador-comunicador... lo que me cuentan es importante y lo que cuento también. Ganamos todos. Es como si aquella persona a la que le cuento mis problemas, decidiera "bajarse" del pedestal y contarme los suyos. Así, yo escribo el mio y leo otros blogs, en los que escribo, a veces hasta me permito el lujo de aconsejar. Y todo, sin máscara o con la que me gustaría mostrar.
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ultreiablog@gmail.com






Que bien se te da escribir.....lo haces de una manera ligera y bien entendible.....me encanta leerte.....lo que dices es cierto, hay personas que estan acompañada...pero con una soledad total.....y eso es peligroso, pues pierdes tu identidad y parte de ti misma......yo siento que aqui en el espacio del internet, te desnuda y puedes hablar de tu interior mas facilmente.....yo aconsejo igual a muchas personas y otras lo hacen conmigo, se conocen personas que al final son mejores que los que te rodean diariamente....llegan a se r parte de tu vida y tu de ellos. Cuidate, besos