Leyendo los últimos comentarios del blog, he recordado una canción de Extreme que decía algo así como: "Three sides to every story... yours, mine and the truth". Sí, los chicos de Boston que cantaban "More than words" tenían canciones que eran algo más que machaqueo de guitarra. Transgresores vitalistas que buscaban expresar sus ideas a través de las canciones. No sonaron demasiado en radiofórmula comercial. Normal. Eran "heavy". Volviendo a la frase, la traducción, si mi inglés no me falla sería: "Tres caras de toda historia... la tuya, la mia y la verdad". Y es que todo depende del cristal por el que miramos la realidad. Todos somos Epimeteo. Además de ser el marido de la famosa Pandora (sí, la de la caja) Epimeteo significa algo así como "aquel que piensa después de actuar". Es decir, primero hablas y luego piensas. Y yo comprendo a aquellos que hablan con el dolor del engaño, tras una mala experiencia; pero no comprendo a los que hablan con ideas de otros, pensándose originales y reclamando lo que ellos no dan. Personalmente, y debe ser por formación, antes de emitir un juicio sobre algo, prefiero conocerlo, ver las distintas caras.

Decidme, ¿cuánto hay de cosecha propia en las ideas actuales? Son una especie de batuburrillo (¿se escribe así?) de lo que nos han dicho. Se habla de la juventud, por ejemplo. Y se dice que no les interesa nada más que beber, fumar, salir, pasarlo bien y disfrutar. Que no se comprometen, que no valoran lo que tienen... ¿Es cierto? Yo no he tenido esa experiencia. He visto jóvenes que apostaban y fuerte por aquello que creían mejor. Que veían las injusticias de la vida y no por eso dejaban de luchar por ser felices y hacer felices a los demás. Que tenían tan claro que ya había demasiado mal en el mundo como para restregarlo a los demás a base de comentarios bordes y agrios. No se trata de pintarlo todo de rosao de cerrar los ojos ante la realidad, sino de ponerse manos a la obra. ¿El mundo está mal? Bien, vamos a cambiarlo. Si esperamos a que lo haga el gobierno, sinceramente nos podemos echar una buena siesta. Lo máximo que harán será una asignatura como "Educación para la ciudadanía" que no es más que un roto para un descosido. Y encima malo.

¿Se puede opinar de lo que no se conoce en primera persona? Por poder se puede, como conducir borracho; pero no se debe. ¿Por qué? Porque corres el riesgo de estrellarte, de ver cosas que no son y de pegarte una leche de padre muy señor mío. Y de divertido, no tiene nada. Hace tiempo yo era una atea anticlerical, radical y diría que bastante poco tolerante. Vamos, de las que pedía respeto por mis ideas; pero que no respetaba las de los demás. ¿Y qué pasó? Simplemente decidí que no quería vivir la vidapor lo que me contaban los demás. Me enfrenté a una realidad muy particular. Una desgracia familiar importante, propició que hiciera el camino de Santiago. Iba en plan turista, lo reconozco, y en plan "super-woman". Cerrada a lo que me iba a encontrar... porque ¿hay algo bueno en la iglesia? "pero qué dices tío, si los hombres de negro sólo lavan el cerebro de la gente, los utilizan... son muy poco modernos, pertenecen al pasado y yo paso de los herederos de Torquemada... Dios... ¿cómo va a existir con todas las cosas malas que hay en el mundo?... si existe, está sordo como una tapia porque no escucha, nos ha dejado solos en este basurero". Y ahí estaba mi primer error, pensar que la Iglesia son los curas, las monjas y las beatonas de primera linea de banco eclesial, con mantilla y rosario en la mano. Primer error por pensar que Dios tiene que arreglarlo todo, sobre todo la injusticia y que yo puedo estar cruzada de brazos. Vamos, que iba con una predisposición clara a llegar a Santiago igual que salía de casa.

¿Cuál fue la verdad? Que me pegué un batacazo, en plan caída del caballo de S. Pablo. Me arriesgué a conocer gente y descubrí que todas mis ideas eran realmente eco de cosas que oí, de etiquetas que no me convencían y que había otras formas de vivir. Descubrí otro lado de las cosas, que para mí se acercaba a la verdad. Algo que valía la pena. Desde entonces creo en Dios. Y tengo crisis de fe, que nadie se engañe y piense que voy en plan "Amo a Laura". Me cuestiono las normas, como todo el mundo. Nunca me ha valido el "Ésto es así porque lo digo yo". Descubrí, y descubro cada día, que tienes que dar lo que reclamas: respeto. Respetar a la otra persona, tenga las ideas que tenga. Yo he vivido unas cosas y otras personas han vivido otras. ¿Soy mejor o peor por ello? No, sólo mis circunstancias han sido distintas.

Por defender esta posición, he perdido "amigos" en ambos lados. Entre los agnósticos soy una creyente que defiende ideas del pasado, muy ilusa y cosas así. Entre los creyentes, soy demasiado liberal, demasiado expuesta a otras ideas. Al principio casi me vuelvo paranoica pensando ¿Qué pasa, no voy a encontrar mi lugar? Era como si en cada sitio tuviera una cara diferente y no me reconociera en ninguna de ellas. Lo pasé mal. Hasta que pensé que yo era así, así quería ser... y así soy. Soy como quiero ser, en cualquier ambiente, en cualquier lugar, va por delante el respeto a los demás. Porque me gusta que respeten mis ideas. Me gusta ver lo que nos une más que lo que nos separa. ¿Idealista o ilusa? Bueno, yo intento vivir de acuerdo a lo que vivo y pienso... que los demás piensende mí lo que quieran, ya no me afecta. Cuando era peque estaba acomplejada por mi pelo rizado, ahora si alguno se mete conmigopor elloni le doy importancia, no es relevante para mi vida, no me aporta nada, por lo que gasto en ello "cero calorias". ¿Cuál es la verdad?Un amigo que es ateo y con el que me llevo muy bien, aunque hace bastante que no le veo, suele decirme que espera que la verdad es que Dios no exista, porque conociéndome soy capaz de pasarme la eternidad diciéndole "¿Lo ves? ¿Ves como tenía razón?". No creo que exista el cielo sólo para creyentes. Mi marido no cree y para mi, el cielo no sería cielo si él no está.

La verdad es la suma de todos los lados, es el fenómeno y el noúmeno, lo que se muestra y lo que queda oculto, el en sí y el para sí. Existirá LA VERDAD; pero creo que nuestra mente se forma a base de pequeñas verdades, de puntos de vista que son válidos para nuestra vida. EL objeto es el mismo aunque se mire de Norte a Sur o de Sur a Norte. La visión del objeto es lo que cambia. Creo que hay que acercarse más a Prometeo, el hermano de Epimeteo, que robó el fuego a los dioses para dárselo a los hombres, aquel que pensó antes de actuar y que ponderó lo que podía pasar. Buscar la verdad vital, aquella que nos define a cada uno y que nos hace diferentes, únicos.

Termino con un video que he encontrado "youtubeando" de Extreme... "Cupid's dead" en directo. Viene a cuento porque es en esta canción en la que dice la frase del primer parrafo. Si te atreves a ver cosas diferentes en música, dale al "play". Dale la oportunidad. No hables por otro, ten el valor de vivir por tí mismo. Si después de oírlo no te gusta, podrás juzgar con conocimiento de causa, no serás un repetidor ignorante. Como dice mi madre "¿Cómo sabes que un alimento no te gusta si no lo pruebas una vez?". Atrévete a pensar, no dejes que te lo cuenten y vive en primera persona. Esa es mi verdad, cuéntame la tuya, si quieres; pero háblame de cosas que valen la pena, que para penalidades están los telediarios.