El post de hoy es de gente, gente normal, de la que te cruzas por la calle y casi ni te fijas en lo que te rodea. Cada uno distinto y al mismo tiempo formando un conjunto. Viene a cuento por algo que me ha pasado recientemente. Leyendo blogs, añadí como amigo a un blogger (no doy nombre pero esa persona sabe quien es). Y me mandó un mail a mi correo mediante el contacto. Me preguntaba por qué le había añadido como amigo si nuestras vivencias y creencias son un poquito lejanas. Le contesté mi motivo: yo leo blogs de gente cercana y de gente lejana, de ideas afines y de ideas contrarias. Porque creo que merece la pena conocer distintos puntos de vista, sin quedarse en el propio en plan dogmático. Y los añado como amigos, para ver lo que van publicando... si tuviera que aprenderme todas las direcciones me volvería loca. Si sólo añadiéramos como amigos a los afines, nos perderíamos a muy buenos escritores y muchas cosas que quedarían lejos.

¿Tanto nos separan las ideas, las vivencias? Yo creo que no, que todos buscamos lo mismo: ser felices. Cada uno por su camino, con sus circunstancias. Si todos fuéramos iguales, con las mismas vivencias... este mundo sería, simplemente insoportable. Al menos es lo que creo. Me gusta leer a otras personas, pensar que se equivocan desde mi punto de vista, descubrir algo que no sabía... es lo bueno de vivir en una sociedad democrática. ¿Y hay algo más democrático que Internet? Me explico: Nos movemos en ambientes cercanos a nosotros, sin embargo internet nos permite hablar de igual a igual con gente muy diferente a nosotros. Se rompen los estereotipos de edad, de ideas. Yo puedo hablar con un hombre de 50 años, con una chica de 20, con un millonario o con un inmigrante que tiene un hueco y está en un ciber. En la pantalla no hay diferencias entre los 5. Sólo hay una: quien tiene ordenador y quien no tiene. Los que no tienen, no acceden. Y los que tienen, pueden quitarse la careta y hablar de lo suyo o bien ponerse la careta de lo que querrían ser. Así se van formando comunidades variopintas, imposibles fuera de la red de redes. Aunque estén en el ordenador de al lado.

Es lo estupendo de internet y al mismo tiempo peligroso. Un meme, por ejemplo puede llegar a mucha gente en muy poco tiempo y sin el control de los poderes establecidos. Una persona cualquiera propone un tema y se lo manda a 5, que a su vez se lo mandan a otros 5, y esos a otros 5... se monta una cadena en mucho menos tiempo que usando los caminos ordinarios. A veces me pregunto cómo los gobiernos no controlan mas internet y doy gracias porque no se les haya ocurrido el modo de hacerlo, aunque creo que siempre habría gente que pensaría otros modos de expresarse.

Volviendo a las comunidades, es tan sencillo que maravilla. No hace falta ser un experto informático para tener un blog, para chatear o participar en un foro. Sólo un ordenador y conexión a internet. Ni siquiera hace falta saber mecanografía. Nadie te ve... puedes si quieres escribir recién levantada, o en la cama antes de dormir. Vestida de etiqueta o con el pijama. Puede hacerlo desde una persona con poca edad hasta gente mayor. Desde casa hasta en un ciber (en el trabajo mejor que no, porque si te pillan te puede caer una buena). Te puedes imaginar a tus interlocutores o saber cómo son por las fotos que te pongan. Y puedes hablar de nimiedades o de cosas muy relevantes. Todo es posible y de todo puedes encontrarte. Quedarte en lo que conoces o aventurarte por lo desconocido. Vamos aprendiendo unos de otros. Quien no sabe poner un video de youtube, pregunta y los demás le cuentan cómo se hace (yo ya aprendí). Y no se avergüenza nadie por pedir ayuda... porque nadie se ríe de los que no saben.

A veces me pregunto cuánto se tardará en que los trámites burocráticos se puedan hacer por la red. La declaración ya se puede, con lo que te evitas ir a Hacienda, guardar cola y tener que volver porque siempre nos falta algun papel. Sí, se pierde el contacto humano; pero la verdad... en algunos momentos se agradece esa pérdida, no tienes que perder tiempo y... tampoco hacer sufrir a la nariz con ciertos olores. Sí, es cierto que podemos estar caminando hacia una sociedad desierto, de individuos metidos en sus casas haciéndolo todo con un ordenador. Pero no voy a negar que en ciertas materias, sería un gran adelanto. Y, por lo menos los españoles, no creo que dejáramos de quedar para irnos de tapas.

La gente es así. Diferente e igual. Si digo la verdad a los que no aguanto es a los que se quedan en su parcelita. Me explico y creo que esto ya lo he dicho mas de una vez. Yo soy creyente, de letras, mujer... si me quedara en el grupo de mujeres de letras creyentes, me aburriría muchísimo. Si me hubiese quedado en mi ambiente parroquial, no habría conocido a gente con otras vivencias, de otras parroquias, de otros movimientos. Y no sólo eso. No habría conocido a agnósticos, ateos, gente de izquierdas y de derechas (si es que esa terminología sigue siendo válida, cosa que en mi opinión no es cierto, pero bueno... no me creo mucho lo de ser de izquierdas por historia y vivir en La Moraleja). Gente de ciencias, de otras culturas y de otros equipos de futbol. En definitiva, no habría podido casarme con mi marido, que es agnóstico y de ciencias. Con lo que me habría perdido al amor de mi vida... y mi hijo no habría nacido. No, prefiero la diversidad y conocer gente, aunque eso conlleve correr el riesgo de salir de mi mundo.

Termino hoy, con una canción de Laura Pausini, en italiano, que se llama como el post.