Maga terrenal me ha invitado a una (¿o es un?) Meme sobre paraisos naturales. Como no tenía ni idea de lo que era eso (y sigo sin tenerlo muy claro, todo sea dicho) escribí en su blog, y como lo prometido es deuda, escribo ahora un post sobre mi paraiso natural. ¿O tendría que decir paraísos? Porque tengo más de un lugar donde me gustaría perderme, un refugio, un lugar de descanso, para soñar, para divertirme, que evoque recuerdos, que me haya cambiado...Y la verdad es que al tener varios, no podría decantarme por uno de ellos en particular. Cada uno ha sido importante en mi vida. Hablaré de sitios que conozco. ¿Cómo hablar de los que no conozco? Pueden ser estupendos; pero como no he estado allí, no puedo hablar de ellos. Todo depende de lo que quiera en el momento determinado para buscar mi paraíso. Antes de escribir, debo decir que mi paraíso natural está donde esté la gente que quiero, pues creo que lo que hace especial un lugar es la compañía con la que lo compartes. Ese pensamiento predispone a que me lo pase bien en cualquier lugar, los haga especiales y me quede siempre con las ganas de volver. En fin, empezaremos a hablar de alguno de ellos.

El primer lugar que destaco es: Roma. ¡Como no! Me gané el sobrenombre de "romana" con toda la lata que dí a mis conocidos hablando de ella y por mis viajes a la Ciudad Eterna (4 en dos años, parecía que estaba buscando piso allí).Tuve la suerte de conocerla por primera vez en el 2000, cuando pasé allí la Semana Santa y después en un viaje por el Jubileo de los periodistas. A partir de ese año, he vuelto en dos ocasiones más. Roma es otro mundo. Si todos tenemos una ciudad, yo creo que la mía es Roma. Por un lado es caótica, por otro señorial, orgullosa de su historia. Roma te cautiva y, yo por lo menos, me encuentro tremendamente cómoda en sus calles, plazas... me siento libre. Tiene algo, no podría describirlo. Llevo sin ir 5 años y ya pienso en volver. La hecho en falta, no tanto lo que viví allí como lo que me transmitía la ciudad.

El segundo lugar, para perderme y que me trae muchísimos recuerdos es Taormina, en Sicilia. No salimos de Italia, es algo normal, desde que estudié latín en el instituto la cultura clásica me apasiona. Taormina lo tiene todo para mí: el mar, cultura, una estupenda gastronomía, un paisaje de impresión y el recuerdo de que allí pasé parte de mi luna de miel. Puedes pasear por sus calles, contemplar el Etna desde el monte Tauro, descubrir Isola Bella... muchos recuerdos, muchos lugares se agolpan en la memoria. Es un lugar que descubrimos por unos amigos, hasta hace un par de años ni sabía que existía. Y mi acercamiento a Sicilia se debía a las traducciones de BUP y COU sobre el discurso de Cicerón "Ad Verrem" (si no recuerdo mal la traducción en español es "las verrinas", una traducción poco acertada, en mi opinión). Volviendo a Taormina, sí, si tuviera que elegir un lugar para perderme con mi marido y mi hijo, Taormina estaría en la lista de destinos. De hecho, creo que nadie que le apasione el mundo clásico debería perderse Sicilia en general, perderse por sus carreteras y disfrutar de su gastronomía. Y si eres amante del cine, no puedes eludir una visita a Corleone.

Tercer destino: Granada. ¿Qué decir de la maravilla del sur? Otro viaje inolvidable. Mística, Trascendental, hogareña, festiva, tradicional... y siempre sorprendente. Por muchas palabras que emplee, siempre me quedaré corta para hablar de esa ciudad. La primera vez que fui, fue por la boda de una amiga. Una gitana me leyó la mano en la plaza de la catedral. No tuvo mucho sentido lo que me dijo en ese momento; pero el recuerdo siempre me hace sonreir. En el segundo viaje, fui con mi marido, en el puente de la Almudena, que es festivo en Madrid. Estuvimos en un hotelito encantador cerca de la plaza nueva. Tuvimos la oportunidad de ver a Rosana en directo y, es de los viajes que más he disfrutado. De la Alhambra, no voy a hablar, porque hay que verla. Nadie debería perderse la vista de la ciudad desde sus ventanas, pasear por sus jardines... echar a volar la imaginación y pensar en siglos pasados, cuando estaba en su esplendor. En la actualidad hay un Parador Nacional dentro de ella, y debe de ser una pasada despertarse en medio de la Alhambra.Algún día.

Una playa, el mar, sería otro destino idílico. Siento dependencia por el mar Mediterraneo. Debe ser de nacimiento, al estilo Serrat. El mar me calma, me relaja, me carga las pilas y me ayuda a ver las cosas. Es una de las cosas que se echa de menos en Madrid, al menos yo lo echo de menos. Madrid sería la leche si tuviera playa (aunque en verano Madrid se confunde con Benidorm, jejeje... ¿quien no se ha encontrado con un vecino en la costa valenciana?). Cierto es que no lo estamos cuidando como deberíamos, y pienso que tarde o temprano la naturaleza nos lo devolverá. Cerca del mar he escrito mis mejores páginas, llegando a poesías y canciones. Hasta mi apodo tiene que ver con el agua. Es meterme en el mar, bucear y el silencio, el roce del agua con mi piel, la quietud lo llena todo ¿No os ha pasado? La foto es del Cabo de Gata, en Almería, donde descubrí la maravilla de tener una playa para dos personas. Las tienes de piedras, de arena, grandes, calitas pequeñas... una maravilla y un auténtico paraíso. Otro de los sitios a los que pienso volver, me quedan muchos parajes por descubrir, y hay un restaurante en Rodalquilar "El Trotamundos" que es para no perderse, allí descubrí uno de los mejores vinos que he probado.

No puedo olvidarme de Santiago de Compostela. Del Sur me paso directamente al Norte. En vida hay un antes y un después del Xacobeo 93. Allí encontré la fe, descubrí muchas cosas de mí. Allí en el 2000 lloré como nunca lo había hecho en una iglesia, se rompió definitivamente el grupo de amigos y muchas más cosas que no quiero por ahora contar. Sé que volveré a hacer el camino y volverá a ser novedoso. He peregrinado varias veces a Santiago y nunca he caminado igual, las circunstancias han ido cambiando. Espero poder volver con mi marido y mi pequeño. No sé cuando; pero lo haremos.

Bien, yo ya he citado varios de mis lugares favoritos. Siguiendo las instrucciones de Maga Terrenal, ahora debo invitar a cinco amigos bloggers, poniendo aquí su enlace para que nos cuenten en sus propios blogs esos lugares especiales. Así que vamos allá:

Mamy: Seguro que tienes muchos lugares especiales. Compártelos.

Haradwaith: Una buena amiga (bueno, es algo más), recién llegada al mundo de la Coctelera.

Bree: Nuestra pequeña Hobbit. Siempre dispuesta a una buena conversación, aunque no sé si fumará hierba de la Comarca. Si habla en su blog de las carreteras de Yemen, seguro que tiene un paraiso natural donde perderse.

Marly: Nuestro amigo toledano que nos puede ilustrar de paraisos manchegos, seguro.

Trimegiania: Nuestro amigo Alberto, que tiene la suerte de vivir en uno de mis paraísos: Granada. Él puede contarnos muchas cosas.

Para terminar, una canción especial, sobre Madrid, una ciudad que es mucho más que un equipo de fútbol o de baloncesto. Yo nací en Barcelona, pero llevo toda mi vida en Madrid, al principio en la capital y después en pueblos de la comunidad. La considero mi casa y, como ya he dicho antes, cualquier lugar donde estén las personas que quiero es un paraíso. Aquí está la mayoría de mi familia. Lo importante de los lugares es la compañía con la que se disfrutan. Aquí conocí a mi marido, aqui vivo y cada día intento hacer de esta comunidad mi paraiso. Dificil; pero no imposible. La canción es antigua, pero llena de recuerdos. El día que empiece a contar los recuerdos, me quedo sola (os aburro a todos, jejejeje)