Esta madrugada hemos tenido un pequeño problemilla con el blog. El artículo del 15 de abril, que se llamaba ¿Soy friki? aparecía duplicado,por lo que ni corta ni perezosa le he dado a uno de ellos para eliminarlo. El tema es que se ha borrado, con lo que se ha perdido para siempre. ¿Por qué? Porque escribo directamente en el blog y no guardo copia de los artículos en Word. No sé si los demás lo harán como yo o escribiran primero; pero yo escribo en borradores.Y, evidentemente, no podría volver a escribirlo palabra por palabra, por lo que ese artículo pasó a la historia y los comentarios en él escritos también. Pido disculpas, no esperaba que se borraran los dos, por borrar uno. Si alguien duda que no soy friki, aqui tiene la mejor prueba. Ha debido el sueño y aseguro que he intentado recuperarlo; pero mis conocimientos informáticos son limitados. Así que, mientras escucho a Rocío Durcal, que es quien propició ese artículo, pienso en el de hoy y en lo que ha provocado ese fallo.

Lo primero, me ha costado dormirme... tenía casi cargo de conciencia. Y es que en la vida no hay REV (se llama así el botoncito de los mandos de los vídeos para rebobinar ¿no?) Si lo hubiera tenido, le habría dado para no borrar el artículo. ¿Os imagináis? La gente no fallaría, porque cuando lo hicieran, se daba al botoncito y ¡plas! se repetía las veces que hiciera falta hasta que quedara bien. Casi casi en plan de la película "Atrapado en el tiempo" que todo el mundo conoce como la peli del dia de la marmota (vamos, seguro que la habéis visto). No habría fracaso escolar, las citas serían perfectas, no habría discusiones en las que hacemos daño, no habría accidentes, ni enfermedades... vamos, que sería una maravilla... de aburrirse. Eso sí, se me ocurre una ventaja: te podrías comer un estupendo pastel de chocolate y al terminar, para no engordar, rebobinas y aqui no ha pasado nada.

Dejaré los desvaríos a un lado, porque la vida no tiene botón de REV, el tiempo pasa y tienes que ser responsable con lo que haces. Así que, mejor que lo que hagas lo hagas bien. Total, si lo haces mal, es doble trabajo, porque te tocará repetirlo y hacerlo bien. Además, quien sabe si ha sido bueno que el artículo se borrara, así tendré más cuidado con los próximos. De todo se puede sacar una lección. Y en este caso, es que hay que tener cuidado de los detalles. Un artículo es algo nimio y sin embargo el perderlo me ha preocupado hasta el punto de no poder dormir, algo muy valioso para los papás de un bebé de un mes y tres semanitas.

Hoy, pensaba hablar de otras cosas y aquí me tenéis arrepintiéndome de lo que he perdido. Recordando, la cantidad de veces que he perdido oportunidades en la vida y luego me he arrepentido, sobre todo porque no podía volver. Una vez que pasa el tren, si no lo coges, mala suerte. Pensabahablar de Al-Andalus, o de la encuesta sobre el tiempo que perdemos los españoles haciendo cola, o del cumpleaños de Benedicto XVI, o de que hoy mi bebé cumple un mes y tres semanas y a mi se me han pasado volando. Cosas importantes, al menos para mí. Y sin embargo, estoy hablando de algo que no puedo recuperar y que echo de menos. Podría intentar escribirlo de nuevo, porque recuerdo el hilo argumental. Podría volver a poner los vídeos de Martin Valverde y de Rocío Durcal. Pero no sería lo mismo, habría cosas que añadiría y cosas que no pondría.

En fin, de todo se aprende y ya no puedo recuperarlo, así que no perderé más el tiempo hablando de ello. Pongámonos con lo que iba a contar hoy. Por ejemplo, lo de hacer cola... para cualquier cosa, tenemos que guardar turno, desde pedir algo en el Ayuntamiento, como para comprar entradas en una taquilla. Vas al médico y tienes que esperar cola para pedir cita y esperar cola para que te vea el doctor de turno. Vas al Inem... y bueno, ni te cuento, si han puesto un dispensador de números como en la carnicería. ¡Si hasta para ir al servicio, en la mayoría de los casos, hay que hacer cola (al menos en el de chicas)! ¿Somos muchos? Más bien yo diría que es falta de organización. Por ejemplo, en la administración pública, hay siete ventanillas y sólo hay una abierta. Normal que haya que guardar turno y aquello parezca la pescadería. Si es que para hacer cualquier trámite burocrático tienes que perder la mañana. ¿Y hay paro en España? Vamos, que contraten a mas gente o que los que están hagan su trabajo. Te saca de los nervios, o al menos a mi me desquicia, estar esperando mientras están de corrillo o jugando al solitario por ordenador (que se les nota que están pasando el tiempo más que trabajar). Es como si te dijeran "Mi tiempo es más valioso que el tuyo, así que te esperas a que yo quiera atenderte".

O falta de organización. Si estás viendo que una persona no abarca a atender a tanta gente, pues pon a dos o a tres. Tampoco entiendo que haya que esperar en las galerías de alimentación, por lo que siempre que puedo compro productos ya envasados. Lo reconozco, mefalta paciencia, porque no creo que haya nada tan importante como mi tiempo y perderlo no me gusta. En la actualidad, yo vivo en periodos de tres a cuatro horas. El tiempo que pasa entre las tomas de mi bebé. No tengo más para hacer las cosas, por lo que no puedo perderlo estando de pie, como un pasmarote, haciendo cola. No, tendrían que hacer algo desde el gobierno o la autoridad competente para ahorrarnos esos tiempos de espera. Es lo que nos importa a los ciudadanos, lo que podría darles votos. Y si no, que eviten las mayores colas, los atascos... aunque al menos en esas estás sentado en la mayoría de los casos (si vas en autobús en hora punta, mala suerte). Eso sí, al mal tiempo buena cara, y vale la pena reirse un rato con un monólogo sobre hacer colas.

Recuerdo que cuando íba de peregrinación con la parroquia, siempre, en el trayecto del autobús, contaba los autobuses que teníamos delante, así sabía mas o menos si en la próxima parada podría ir al baño o me tendría que buscar la vida tras un árbol. Había veces que, para no esperar demasiado, okupábamos (en plan okupa de ahí que lo escriba con k) el baño de los chicos y que se buscaran la vida. ¿Sabéis lo que son 15 autobuses parando en el mismo sitio? Vamos, ni las colas para ver la Estatua de la Libertad. Si terminabas controlando lo que bebías y lo que comías para ir al baño. Eso sí, al menos en las duchas había turnos; aunque te tocara esperar al de tu grupo. Lo que hacía de la peregrinación una auténtica penitencia, no era andar kilómetros y kilómetros, era todo lo que hacías para no esperar. No comer, no beber, casi no ducharte... no me extraña que las gentes de los pueblos por los que pasábamos nos acogieran tan bien... teníamos que darles pena.

A mi me desmoraliza tener que hacer colas. Si llego a un sitio y tengo que esperar mucho, se me quitan las ganas. Las hago cuando no hay mas remedio, porque aún no nos hemos modernizado lo suficiente como para que todo se pueda hacer por ordenador. En una de estas, me va a tocar hacer cola para ver a mi marido.