Hoy toca ponerme seria. Quien sigue un poco este rinconcito que es el blog sabe que de vez en cuando, me pongo en plan serio, filosófico o trascendental. El tema que hoy toca son las lágrimas, el llanto. Y es que, en esta sociedad, el llanto está mal visto. Si vemos reir a otras personas nos parece bien; pero si las vemos llorar ¡buf! casi nos tapamos la cara. Salvo en ocasiones contadas, no nos permitimos el lujo de llorar ante otra persona. Y la verdad es que no entiendo ese sistema impuesto de reprimir el llanto. Eso sí, se puede llorar si es de alegría ¿Qué pasa, que cuando estoy triste, tengo que esconderme? El llanto es algo natural y tiene sus cosas beneficiosas. ¿Si se acepta la risa, por qué no el llanto?

Llama la atención que se permite el llanto a diferentes tipos de personas y a otras se las recrimina. Por ejemplo, una mujer embarazada, puede llorar... es normal... son las hormonas... eso sí, no demasiado que le pasa la ansiedad al bebé (mentira, pero bueno) Sin embargo, un hombre si llora... es un blandengue (por decir algo suave). Tienen que ser duros, aparentar no tener sentimientos... ¿Es eso lo que quiero para mi hijo? Definitivamente no. Quiero que sea feliz, que disfrute de la vida y que la viva a tope, y que no se corte si tiene que llorar. ¿Por qué cortarse? ¿Por el qué dirán pues es un chico? Que se aguanten los demás. Es algo hipócrita aparentar siempre que estamos fenomenal. No, todos tenemos nuestros bajones y no pasa nada por mostrarse humano (que no débil, las lágrimas no son síntoma de debilidad). Con lo que, intentamos llorar a solas, y eso no nos sirve. Normal. El llanto es para compartirlo, como la risa. ¿Qué consuelo te da el llorar a solas? Ninguno, porque no lo compartes, no puedes abrir tus sentimientos a otra persona. Sólo consigues tener la cara llena de lágrimas y los ojos hinchados.Estamos tan acostumbrados a que se rían de nuestros sentimientos o a que no nos hagan ni caso (que es mas o menos lo mismo) que ya no intentamos comunicarlos. Y es que, fastidia y mucho que estés abriendo el corazón a otra persona y, o no te haga ni caso o te diga "bobadas, no es para tanto". Te dan ganas de decirle: "¡Oye! ¿Cómo que no es para tanto? El día que te encuentres en mi situación, me dirás si es para tanto o no, so merluza con patas".

No digo que vayamos llorando en el hombro al primero que pase por nuestro lado, sino que nos permitamos el lujo de hacerlo con la gente que nos quiere. Recuerdo un momento de mi vida en el que murió una persona que quería mucho. Por aquel entonces, yo pensaba que llorar en público era de débiles y que te podían hacer daño si mostrabas los sentimientos (valiente estupidez, lo reconozco). Estaba hablando con una persona muy importante para mi en ese momento y estaba controlando las lágrimas, diciéndome internamente que no podía llorar. Se marchó por un momento, le llamaron. Y cuando salió de la habitación, empecé a llorar. Cuando volvió me preguntó que qué pasaba. Me sequé las lágrimas y le dije que lo sentía, que la muerte de esa persona me había afectado y que cuando lo recordaba lloraba. Me dijo que eso ya lo sabía; pero quería saber por qué no había llorado antes. Le dije que no me permitía el lujo de llorar ante nadie. Y me llamó de todo menos bonita. A él le había abierto mi alma, había hablado de cosas muy importantes; pero ese rinconcito del llanto se lo negaba. Una tontería por mi parte, casi una muestra de desconfianza que no venía al caso. Ahora le agradezco la reprimenda... aprendí a llorar en público, porque si no lloras, se queda dentro y eso es mucho peor, casi puede llevarte a una depresión, que son palabras mayores.

Pienso ahora, cuando mi bebé llora. Se me cae el alma a los pies porque no le entiendo, y si no le entiendo, no le puedo atender como me gustaría. Me siento mal cuando llora y no puedo aliviarle si es que le duele algo. No le entiendo y me hace sentir impotencia, como si fuera mala madre. Mi pequeño se comunica conmigo a través del llanto. El no se corta, como hacemos los adultos. Llora cuando quiere algo: cambio de pañal, hambre, compañía, estrés. Sí, estrés, no digo ninguna tontería. Debe ser estresante depender absolutamente en todo de una persona. Todos tenemos la hormona del estrés desde que nacemos. ¿Qué es peor, la hipoteca, el tráfico, el trabajo... o... no poderte levantar si no te levanta otro, estar mojado y depender de otro que venga y te cambie, querer comer y esperar a que otro se decida a darte comida? Por no hablar de la situación estresante de pasar por el parto. Y si ha habido complicaciones y ha estado ingresado, para qué queremos más. Pues bien, mi pequeño llora y... parece que le molesta a los que le rodean. Empiezan a decirme que le ponga en el hombro, boca abajo, que le acune, que le dé el chupete, que lo coja otra persona con más experiencia. Y es un grandísimo error, aunque se calle. ¿Os imagináis que quieres desahogarte o contarle algo a una persona y te trata así? Te callas, por supuesto; y no le contarás nada en la vida. ¿Se ha solucionado el problema? No, sólo te has callado, tarde o temprano volverá a salir.

No, si algo estoy aprendiendo de ser madre es permitir que llore. Prestándole toda la atención que se merece y respetándolo. Sin dejar que llore solo, sino que le cojo, le miro y le hablo, aunque él llore, sin perder los nervios. Porque, con su lloro, él se desahoga y para mí no hay nada más importante que su bienestar. Claro, si yo le ignoro o le dejo solo, cuando sea mayor, él entenderá que el llanto es algo que tiene que reprimir y que es algo no aceptado en la sociedad. Y puede que tenga problemas. No me acuerdode lo que ocurrió cuando era bebé yme pregunto si mi madre me dejaba llorar o me lo permitía. Son dos cosas bien distintas: dejar es "Pues nada, cuando te calles vuelvo" y permitir es "Si lo necesitas, llora, cuéntame qué te pasa". Y hablo de mi bebé; pero si miramos más allá y lo aplicamos a nuestra vida de adultos, veremos que en muchos casos nos dejan llorar; pero no nos lo permiten. Todo porque nos han vendido la moto de que el lloro es debilidad. Repito, que no es así.

El versículo más pequeño de la Biblia es "Y Jesús lloró". Sólo dice eso. Me gusta pensar que si todo un Dios llora delante de los demás, yo también puedo. Es algo natural, que sienta bien y que libera tensión. No sólo como luto. Hay situaciones que pueden hacer llorar. Una herida, una caída, sentir empatía por otra persona. Parece que tienes que estar viendo una película triste para llorar y que no te digan nada, bueno, te llaman sentimental; pero por lo menos no te censuran el llanto.No, si necesitas llorar, hazlo... búscate a una persona que te quiera de verdad y llora. Está bien, no pasa nada... hazlo... date ese respiro. No te va a hacer ningun mal, al contrario. Si te llaman loca, que te lo llamen... es envidia de que tú te atreves y ellos no. No es debilidad, es humanidad. Te dará fuerzas para continuar. Te relajará y de paso tus ojos te lo agradecerán. Verás con más claridad. No dejes que el mar de lágrimas crezca, inunde tu ser y rebose la tristeza. Te hará daño y puede que eso haga daño a los demás. Y si alguien te elige para desahogarse contigo, para llorar en tu hombro, acéptalo y cuando termine, dale las gracias por compartirlo contigo, muéstrate cercano. Quien sabe si alguna vez serás tú el que llore y él quien te acompañe.