¿Qué harías si te quedara un día de vida?
Debe ser el cansancio; pero me he levantado pensando en la pregunta que he colocado al principio. Si por alguna extraña circunstancia supieras que hoy es el último día de tu vida. ¿Cómo te gustaría pasarlo? Recuerdo que en un capítulo de los Simpsons a Homer le dicen exactamente eso. Y se pone a hacer cosas de una lista con lo que no debería perderse. No recuerdo lo que hacía; pero sí que tenía prisa por hacerlo todo. La sensación es que no estaba disfrutando y que buscaba la cantidad más que la calidad. Y se mosqueaba porque su padre le requería más atención de lo que podía darle. Llegaba hasta pretender no dormir esa noche, para no perder el poco tiempo que tenía.
¿Qué haría yo? Supongo que no dejaría que pasara una hora sin decirle a las personas que quiero, que las quiero, que son muy importantes para mi y darles las gracias por todo lo que me han dado, no sólo materialmente, sino sobre todo psíquicamente. Intentaría ver un paisaje bonito y tendría que renunciar a muchas cosas, muchos lugares que no podría visitar. Reiría mucho con gente y lloraría a solas, en la oscuridad de mi habitación. Dejaría escritos mensajes para las personas que no pudiera tener físicamente a mi lado. Abrazaría a mi pequeño, grabando en mi mente cada minuto, sin dejar de mirarle. No dejaría que mi marido se alejase de mí más de dos metros, intentando abrazarle para quedarme con el tacto de su piel y con su olor. No hablaría demasiado, seguramente la tristeza saldría si lo hiciera. Y me iría a una playa para ver el Mediterráneo por última vez. No creo que encendiera la TV, ni la radio, ni elordenadorporque ya no me interesaría ver las cosas que me voy a perder.
¿Por qué escribo ésto? Quizá porque llevo unos días sin escribir nada. Quizá porque, al no dormir más de tres horas mi cabeza no da para más. Quizá porque necesito valorar lo que tengo en mi vida y no hay nada mejor que imaginar que lo pierdo todo. Quizá porque, como cada cierto tiempo, toca el día melancólico acompañado por el tiempo. Ni yo misma sé porque escribo de estas cosas cuando podría hablar de las camisetas que hemos comprado en la seta loca, o del bautizo del peque, o de la clase de post parto y mis andanzas con el Baby Bjorn. No sé. Hay muchos temas, sin embargo la pregunta ronda mi mente. Y me pregunto si he vivido o he dejado pasar los dias. Como en los anuncios de Viceroy, no es lo quetengo, es lo que soy. ¿Soy quien podía haber sido o soy quien no me ha quedado otra opción de ser? El otro día mi padre me decía que había sido un error estudiar una carrera que es tan difícil de ejercer, que tenía que haber estudiado alguna mas provechosa. Para él, las carreras de letras son una pérdida de tiempo, porquese gana más estudiando ciencias. Al menos es lo que piensa él. Yo no lo veo así. No creo que sea el dinero quien deba marcar mis decisiones. Estoy más de acuerdo con la canción de Rosana "Soñaré".
No sé, hoy necesito una inyección de moral, de fuerza, que me quite el sueño que tengo y me enseñe que hay mucho por vivir. Que me quite la sensación de mosqueo con mi marido. Por una tontería. El cansancio me ha hecho ver las cosas de una forma diferente. Seguramente, si me quedara un día de vida no dejaría que un mosque nublara todas las cosas buenas que vivo con él, que me hace sentir. Puede que sea una buena filosofía de vida. Vivir cada día como si fuera el último. No preocuparme de cosas nimias, que pueden ocultar como las nubes el sol que me alumbra. Pero el sol sigue ahí, aunque no lo vea, mucho más fuerte, termina disipándolas, porque no hay nube que pueda ocultar para siempre el sol.
Ayer, buscando unas cosas, encontré un viejo cuaderno de pensamientos. Leí lo que había escrito de mi puño y letra... y me reconocí. Ya no soy así; pero sí reconozco las vivencias que cuento, el temor del inicio de una relación, el choque con mis creencias, la ruptura con personas importantes, el dolor marcado por la necesidad de acompañamiento, mi mentalidad de futuro. ¿Se cumplió lo escrito? La realidad siempre supera la ficción y a veces lo que deseamos no es lo más conveniente. Tampoco hace tanto tiempo, lo escribí en el 2004. ¿Tanto me ha cambiado la vida en 3 años? ¿Tan dispersa estaba o he estado en este tiempo? Cierto es que en las circunstancias en las que lo escribí (estaba de ejercicios espirituales, tres dias en absoluto silencio) podía haber escrito cualquier cosa. Recuerdo que repasé muchas veces en esos dias la canción de "Escucha a tu corazón" de Laura Pausini.
Escuché a mi corazón y si me equivoqué, el tiempo lo dirá, aunque estoy convencida de que Dios sabe bendecir decisiones equivocadas. Tomé las decisiones que creí oportunas. Estudié carreras de letras por lo que me aportaban personalmente, no porque no valiera para ciencias. Puede ser que los de ciencias ganen más, ni lo sé ni me importa. Trabajo en algo que me gusta, aunque la empresa sea piedra de toque en la relación con mi marido. Es el tema de discusión por antonomasia. Lo que más nos separa, no sólo físicamente. Hablan siempre de conciliar la vida laboral con la familiar en la mujer, pero no se dice nada de los hombres, que es a los que más les cuesta. Seguramente, hoy el cansancio hace que vea las cosas muy cuesta arriba, incluso puede que sea borde sin quererlo. Estoy cansada y lo último que me importa es el tono de mis palabras. ¿Es que tengo que estar siempre pendiente de los demás cuando a nadie le importa cómo esté yo? ¿Quién piensa en mi?. No sé, voy a dejar de escribir sobre ello porque puedo arrepentirme de lo que escriba.
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