El título del artículo de hoy es, además de un disco y una canción de los primeros tiempos de Alejandro Sanz, una reflexión... la reflexión de hoy. Y es que, cuando me quiero dar cuenta, estamos ya en primavera, cerca de empezar el segundo trimestre del 2007 y mi pequeño cumple ya un mes en este mundo. Y tengo la sensación de que estoy viviendo deprisa. Parece como si el tiempo se escapara de las manos, hago muchas cosas y sin embargo los minutos vuelan. Pensaba poner el videoclip de "Viviendo deprisa" pero como no lo he encontrado y, además mis gustos musicales han cambiado, me he decantado por incluir un videoclip de una canción de la que ya he hablado, MINUTOS de Ricardo Arjona.
Como no te des cuenta, el tiempo pasa y te pierdes cosas irrepetibles. Lo que dejas sin decir, no se dirá nunca. Podrás decirlo en otra ocasión; pero no en este momento. Se quedará ahí, guardado, sin salir y tarde o temprano terminas arrepintiéndote de cosas que pudiste decir y que callaste o cosas que dijiste y debiste callar. El tiempo pasa y no puedes recuperarlo. Hoy es una oportunidad estupenda para hacer eso que vas dejando, o para llamar a esa persona que hace meses con la que no hablas. Hoy tienes la oportunidad de pensar en aquella relación que se quedó a medias y que dudas si alguna vez podrás retomar. Cuanto mas tiempo pase, peor, más difícil tener algo en comun que decirse. Lo que hoy no disfrutes, no lo disfrutarás.
Seguramente la proxima vez que piense en el tiempo, me daré cuenta de que ha pasado otra vez rapidamente, obligándome a vivir deprisa, quizá demasiado deprisa. No sé el motivo; pero siempre que pienso en el tiempo, me acuerdo de los conventos de clausura, en los cuales parece que todo se ha parado, donde siempre es todo igual y distinto al mismo tiempo. Hay tranquilidad, calma, paz... al menos en la comunidad, que otra cosa es el interior de cada persona consagrada. Hubo un tiempo en que ese salirse del mundo me atraía. Hoy es imposible, mi camino es otro muy distinto, en el que vivo a intervalos de tres horas y nadie puede imaginarse lo rápido que pasan esas horas. A veces me dan ganas de gritar ¿Quién ha acelerado el reloj? Hay tantas cosas por hacer y tan poco tiempo... que parece que siempre vamos con la lengua fuera, corriendo a todos lados... y siempre llegando tarde. Te tomas vacaciones en el trabajo y realmente haces muchas mas cosas. Porque eso de sentarse en plan indio, mirando un punto en la pared y sin pensar es algo que, aunque de moda, no se practica demasiado. Y no se practica porque de correr, los minutos pasan a ir a cámara lenta, a durar bastante mas que 60 segundos.
No quiero, no quiero vivir deprisa, arrepentirme de que todo pasa tan rápido que no he podido vivir intensamente los momentos con mi pequeño, sus sonrisas, son dias importantes. No, no quiero perderme nada de eso. No, no quiero agobiarme con el reloj cuando abrazo a mi marido, cuando escucho música, cuando leo. Lo que venga después de ahora ya vendrá, lo que importa es vivir este paso tal como es. Parece que ayer estábamos en Navidad y este fin de semana ya es Semana Santa. Me doy cuenta que llevo desde Septiembre sin ir a trabajar, casi medio año sin ir a la oficina y ha pasado como un chasquido de dedos. ¿De verdad los dias tienen 24 horas?
Puedes pedírmelo a mi, si lo quieres dedicado y con un marca páginas, por correo en la siguiente dirección
ultreiablog@gmail.com






Los comentarios están cerrados