Me quedan pocos dias para dar a luz, para tener a mi bebé en los brazos. Y lo curioso es que estoy mucho mas tranquila que el resto de mi familia. Me llaman cada día, me preguntan si hay alguna novedad, si me han dicho una fecha. Y, la verdad es que no se dan cuenta de que no me están ayudando para nada. Entiendo que tienen ganas de verle, caray yo también; pero tendrían que entender que me ponen nerviosa y eso no es bueno. Por mucho que me pregunten, no va a nacer antes. Sólo les pido un poco de paciencia, creo que es algo normal.
A veces queremos las cosas para ayer, todo deprisa, que gire todo a nuestro alrededor y no puede ser así. Todo tiene su ritmo y comprendo que si mi bebé no ha nacido antes es porque así tiene que ser. Agradezco cada patada que me da, aun cuando me deja sin respiración. Así le noto, es algo mío, y aunque suene egoísta no le tengo que compartir con nadie. Ahora le comparto con su padre y casi con nadie mas. No me entusiasma la idea de que me toque la tripa nadie que no sea mi marido o yo. En cuanto nazca, estará en mis brazos; pero también en muchos más. Será una persona distinta a mi. Y no podré negar al resto de mi familia que le coja. Y soy una madre muy inexperta, que va a tener que aprender muchas cosas; pero creo que no va a estar con nadie mejor que conmigo. Ahora es mi pequeño. Y en este tiempo que queda para que nazca, estoy asumiendo que en breve saldrá a este mundo, y que por mucho que quiera protegerle, él debe aprender las cosas por si mismo.
Las cosas de palacio van despacio dice el refrán y mi pequeño es nuestro príncipe. No sé si será guapo o feo. No sé a quién se parecerá ni qué carácter tendrá. Tiene toda la vida por delante. No sé si será tranquilo o un "todo ideas". Lo que entiendo es que se tome su tiempo para venir a este mundo. Pese a la creencia popular, no es la mujer quien decide cuándo se pone de parto, sino que es el bebé quien, en su pequeño cuerpecillo, decide que ya ha llegado el momento. Y mientras llega, yo tengo que ir haciéndome a la idea de que tengo que pasar por el parto, de todas las perrerías que me van a hacer, preparándome para lo peor. Seguro que cuando le vea la carita merecerá la pena; pero siendo sincera, aún no estoy preparada. Quiero verle; pero van pasando los dias y es como si quisiera que se retrasara un poco más. Sin que le pase nada malo, por supuesto.
Sólo pido un poco de paciencia ¿Es tanto pedir?
Puedes pedírmelo a mi, si lo quieres dedicado y con un marca páginas, por correo en la siguiente dirección
ultreiablog@gmail.com






Los comentarios están cerrados