Después de mucho, los que no tenemos TDT ni digital podremos ver a partir de este jueves la serie Heroes. La han adquirido televisiones autonómicas, entre ellas Telemadrid. La emitirá los jueves a las diez a partir de este jueves 15. Será con anuncios; pero por lo menos la emiten para todos. Y la verdad es que tengo ganas de ver la serie, porque la publicidad de la misma promete. Sobre todo porque me hace pensar en los héroes anónimos.

Los héroes son personas que hacen cosas extraordinarias, que tienen superpoderes. No buscan el reconocimiento, sino ayudar a los demás. ¿Acaso no es extraordinario llegar a fin de mes siendo mileurista? Parece muy lejano; pero casi todos tenemos un héroe anónimo cerca. Por ejemplo, las madres. ¿No os lo creeis? No buscan el reconocimiento, sino que les sale sacrificarse por sus pequeños, por la gente que quieren. Una madre antepone el bien de sus hijos al suyo propio, siempre pendiente de los demás, cuidándolos desde el anonimato, sin importar lo que opinan los hijos de las madres. Cuando somos adolescentes, las madres nos fastidian, creemos que no nos entienden, que están equivocadas. Con el paso del tiempo, nos damos cuenta de lo niñatos que somos y descubres con otros ojos a tu madre. Por no hablar que cuando eres madre, entiendes un montón de cosas y agradeces el sacrificio que hicieron por ti. Los padres son héroes cuando sacan a su familia adelante, pensando en dar lo mejor a sus pequeños, sin importar si ellos no pueden darse un capricho. Invierten en los hijos, que es el mejor de los valores.

Hay más héroes anónimos, como los bomberos que arriesgan su vida por salvar de las llamas a alguna persona. Sí, su trabajo es apagar el fuego; pero se juegan la vida sin pensarlo.También tengo catalogados como héroes aquellas personas que dejan la comodidad de su vida y se marchan donde la gente las necesita, sin importar el dinero o lo que opinen los que le rodean. Pienso por ejemplo en los voluntarios que trabajan en la Ciudad de la Alegría en la India, o en los del SAMUR que podrían estar ganando mas dinero y mas tranquilos si se sacaran una plaza en un ambulatorio. O responder a una catastrofe como un huracán, un tsunami, no sólo con dinero, sino yendo a las zonas difíciles.

Todos tenemos superpoderes, aunque no los cataloguemos como tal. Llegar al trabajo a la hora, después de un tráfico horroroso y ser capaces de poner una sonrisa, de tomarse un café con un colega que lo está pasando mal por un problema. Ir por la calle mirando, pendiente, por si alguien necesita de nuestra ayuda. O visitar a los ancianos, no por sentirnos bien, sino por ellos. Dedicar parte de nuestro tiempo a escuchar, a pasear con nuestra pareja, aunque estemos cansados. El sábado por ejemplo, yo me encontraba bien y echaba de menos ver a mis sobrinas. Mi marido se olvidó de su cansancio y fuimos a verlas. El tio es uno de los juguetes favoritos de mis sobris y le pidieron que les cogiera en brazos y les llevara por la habitación haciendo el avión. Y allí estaba mi marido, cogiéndolas, a pesar de su dolor de espalda. Acabó mucho mas cansado que antes; pero hizo felices a dos pequeñas de 5 y casi 3 años. Eso es para mi un superpoder. Lo de caerse de un edificioy sobrevivir es algo extraordinario; pero vivir un dia intenso y sacar fuerzas para sonreir y hacer felices a unas pequeñas es un superpoder. Seguro que si lo pensamos, veremos que todos tenemos esa posibilidad, algo que nos saca de nosotros mismos y hace de la sociedadun lugar mas humanitario.

Y tampoco es necesario el típico requisito de las series de ficción. Los héroes no tienen que ser guapísimos. Son modelos; pero no por su belleza exterior, sino por lo que son por dentro. Que los cánones de belleza actual, más que héroes nos dan a esqueletos con ropa. La gente normal tiene variedad de tallas y puede sentirse agusto con su talla 50 y sin embargo ser desdichada con una 38. En mi caso, el embarazo quita bastantes complejos, porque la 38 no me cabe ni de coña. Pero es que en mi cuerpo somos dos. No me importa, de hecho me llena de orgullo (y satisfacción) lucir mi tripita,a la que le quedan dias para desaparecer.

Bien pensado, las parturientas también son héroes, hace falta mucho amor para olvidarse de los dolores y traer una nueva criatura al mundo. Todos los que estamos en el mundo, se lo debemos a una mujer que se olvidó de ella misma y nos quiso traer. Si en el mundo hay millones de personas, significa que ha habido millones de mujeres que han pasado por el parto y que han puesto lo mejor de ellas mismas en sacar esa vida a flote. Habría que, por lo menos, darle una vez en la vida las gracias a nuestras madres por ello. Seguramente, si lo hacemos, se quedarán mirando con cara rara, pues ellas no lo hicieron por el reconocimiento. Lo hicieron por amor, la mejor de las razones y el motivo por el cual se hacen los héroes.

No quiero acabar el artículo sin llamar la atención sobre la causa de este mes de febrero que nos ofrece Telecinco. Por una juventud sin complejos, han realizado el piropeitor Se trata de enviar un piropo a una chica para alegrarle el dia, demostrar lo bien que estás y para que se olvide de los posibles complejos que tenga. No hay nada como que alguien te piropee para que durante unos segundo te olvides de los problemas. La pena es que sólo se hace para las mujeres, y los hombres también están necesitados de que se les anime. Quien consigue sacar una sonrisa a un niño es una gran persona; pero quien consigue sacarle una sonrisa a un adulto es, sin duda, un héroe. Cuando un adulto pierde la capacidad de reir, de sonreir, está muy necesitado de heroicidades, más de lo que él o ella se cree.

Los héroes existen, están mezclados en nuestras vidas y son más comunes de lo que nos podemos imaginar. No sé si me gustará o no la serie que me ha planteado este artículo; pero sé que, para mi, ya vale la pena el esfuerzo de los guionistas, de los actores, de los técnicos. Uno nunca sabe lo que va a provocar con una idea. Y de todo, hasta de las series americanas, se puede sacar algo bueno, algo que nos ayude a pensar en nuestra vida y cómo hacerla mejor.