Ver los informativos es ver una parte de la realidad, las noticias nos parecen importantes; porque a nivel de calle, no lo son tanto. Lo que mas nos afecta de los informativos es el tiempo. Ni siquiera los deportes cambian los planes de salir de puente. Las noticias nacionales e internacionales no hacen que pensemos mas, no hacen que nos olvidemos de la diferencia de precios de los establecimientos e hipermercados. La política ya no afecta para los que andan pensando qué pedirán a los Reyes Magos, o en llevar en el bolsillo el décimo de lotería que salga premiado. No son temas que nos afecten, es una realidad muy distinta al hombre de la calle, que se preocupa de lo que va a comer, cómo va a vestirse o si podrá tomarse con tranquilidad su cerveza y su pincho de tortilla en el bar de la esquina.
Bueno, hay cosas que sí que están afectando a nuestra vida cotidiana. La ley del tabaco, por ejemplo, está haciendo que cada vez mas, los no fumadores notemos el humo. Antes era normal el olor y ahora, la ropa te apesta a tabaco, en cuanto llegas a casa la metes en el cesto de lavar o la dejas fuera para que se airee. Te piensas mas el entrar en los sitios en los que se permite fumar y se da una cierta tensión en grupos de amigos fumadores y no fumadores. Se ha conseguido que empecemos a estar no acostumbrados a tragarnos el humo de los demás y que nos preocupemos de lo que respiramos. Porque la comida y la bebida se aprecia mejor en espacios sin humo. Llegamos a vernos las caras en algunos garitos, cosa que se agradece. Pero, exceptuando lo del tabaco, la política sólo afecta a la vida cotidiana para provocar discursiones. El tráfico sigue igual, la ropa nos sienta igual y el dinero se va igual de rápido. De hecho, no hay nada mas aburrido que una comida en la que se habla de política o de las noticias.
¿Por qué esa diferencia entre las noticias y la vida cotidiana? Yo diría que uno de los motivos es la proximidad. Si lo que cuenta el telediario no ha pasado en nuestra calle, como queda un poco lejos. Pueden producir mucha pena; pero si no nos toca el pellejo, siempre sale la frase "Eso no me va a pasar a mi" . Nos interesan las noticias de nuestra ciudad, de nuestro portal, de nuestra familia. O lo que nos recuerda una vivencia nuestra. Si tenemos a un familiar sufriendo de cáncer, os aseguro que las noticias médicas se ven y se escuchan atentamente. Yo, que estoy embarazada, ahora veo muchas mas embarazadas que antes, me fijo en los carritos, veo a los pequeños andando por la calle y me emociono. Pienso en mi pequeño, en lo que va a pasar cuando le tenga en mis brazos, cuando vea la vida a traves de sus ojos. Porque me toca muy de cerca. Y pasa lo mismo, por ejemplo, cuando te vas a comprar o te has comprado un coche. Parece como si se multiplicaran.
Siempre pasamos todo por nuestro tamiz, nos guste o no, queramos o no. Cada uno es uno mismo y sus circunstancias, las cuales pueden incluir los sueños y las ideas. En estos dias en los que parece que damos mas importancia a nuestro lado humano, que dejamos que se llene de magia nuestra vida, nuestras casas y nuestras calles, es bueno descubrir lo que llevamos dentro, dejar que nuestros "buenos sentimientos" afloren, porque una vez que los expresemos, el siguiente paso es que se produzcan mas a menudo, que veamos a los demás con otros ojos. Quizá sea un sueño navideño, quizá sea un proyecto muy teórico... quizá sea tan fácil que sólo haga falta que nos lo planteemos, que veamos las cosas que nos tocan a nosotros. Solidaridad, caridad, bonitas palabras que se pueden hacer realidad. Basta con ayudarnos unos a otros, estar pendientes de las necesidades de los demás y de valorar lo que se hace con uno mismo. Hay muchas cosas que nos pasan. Y todo, bueno y malo, tiene un sentido. Nada sucede porque sí, y de todo se puede aprender. De todo se puede sacar algo positivo.
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